MARIPOSAS
Y FLORES: LOS MENSAJEROS DEL VERANO
El
día 21 del mes de junio empieza el verano astronómico. Los
floridos llanos almerienses han comenzado ya a marchitarse,
dando paso al monótono canto de las chicharas que aconseja
refugiarse al cobijo de la próxima sombra. Sin embargo, en
las cumbres alpinas de las sierras almerienses un torbellino
de vida comienza ahora a despertar del largo letargo
invernal; aquí son las mariposas y las flores las que
anuncian la llegada del estío.
Estos
magos del transformismo y la metamorfosis capaces de ser
oruga, crisálida o imago volador, sin perder una única
identidad, constituyen uno de los grupos de invertebrados más
numerosos del planeta, con más 140.000 especies diferentes.
El nombre de lepidópteros, procedente del griego (lepis:
escama; pteron: ala), hace referencia a una de sus
características principales, como es la presencia de
escamas superpuestas en las alas. Su “lengua” retráctil
o probóscide con la que liban el néctar de las flores, los
palpos labiales situados por encima de la misma, resultado
de mandíbulas atrofiadas, así como las sensibles antenas
sirven igualmente para diferenciar a este gran grupo de
invertebrados.
La
formidable biodiversidad que caracteriza a la provincia de
Almería también aparece reflejada en el elevado número de
diferentes especies de mariposas que ocupan su territorio;
esta situación ha dado lugar a que las sierras de Gádor,
Nevada, Filabres y María, así como las zonas costeras de
esta provincia sean consideradas y catalogadas como Áreas
de Especial Interés Lepidopterológico.
Sin
embargo, es Sierra Nevada la que alberga la mayor riqueza de
lepidópteros de toda Andalucía. En este mosaico de hábitats
se han catalogado 118 especies distintas de ropalóceros
(mariposas diurnas), es decir, casi el 55 % de todas las ibéricas;
de éstas 23 constituyen endemismos, entre locales,
andaluces e ibéricos, lo que aumenta el indudablemente
interés ecológico de esta Reserva de la Biosfera.
Situación
similar ocurre con la flora autóctona. En ningún otro
macizo ibérico se acumula un porcentaje tan elevado de
endemismos y variedades exclusivas. En las siguientes líneas
apuntaremos algunos de los más singulares.
MARIPOSAS
DIURNAS DE SIERRA NEVADA
Apolo
de Sierra Nevada; Parnassius
apollo nevadensis
La
mariposa apolo (Parnassius apollo) es
un extraordinario papiliónido que coloniza diferentes
macizos montañosos de Europa y Asia Central. En la Península
Ibérica presenta 23 subespecies diferentes, de las cuales
cuatro corresponden a la provincia de Almería (P. a.
nevadensis, P. a. filabricus, P.
a. gadorensis y P. a. mariae).
La
apolo de Sierra Nevada (P. a. nevadensis),
perteneciente al grupo meridional de la especie y
catalogada como en peligro de extinción, se
caracteriza por sus ocelos de color amarillo.
Presenta
una sola generación al año y, dependiendo de la
altitud, puede volar desde junio hasta septiembre en
cotas comprendidas entre los 700 y 3.000 metros,
mostrando cierta preferencia por hábitats rocosos y
por sustratos calcáreos.
Su
oruga se alimenta de diferentes plantas crasuláceas
pertenecientes al género Sedum, ocultándose durante
el invierno bajo el suelo, envuelta en un capullo
rudimentario y alimentándose de nuevo en la primavera
siguiente antes de formar la crisálida. Revolotea con
lentitud durante las horas de sol, posándose sobre cardos y
otras plantas.
Ortiguera
(Aglais urticae fidelis)
Ninfálido
abundante que se distribuye en gran parte de Europa y España,
donde puede observarse desde el nivel del mar hasta los
2.000 metros de altitud.
En
Sierra Nevada aparece la subespecie fidelis,
que se distingue de la especie nominal
por la diferencia del tono azul de las manchas que
presenta en el anverso alar. Se dan dos generaciones
anuales, volando la primera desde mayo y la segunda
hasta agosto; esta última hiberna para reaparecer
durante la siguiente primavera.
Las
orugas, de color oscuro y con dos franjas laterales
amarillas, son de carácter gregario, alimentándose
de diferentes tipos de ortigas, motivo por el que
reciben el nombre latino de urticae; los
huevos los depositan en el envés de las hojas de
plantas que, generalmente, suelen ser diferentes a las
que constituyen su alimento (plantas nutricias).
Manto
bicolor (Lycaena phlaeas)
Licénido
muy difundido y común dentro de la Península Ibérica
que se distribuye en el resto de Europa hasta el Cabo
Norte, estando presente en casi todos los hábitats.
Frecuenta praderas y espacios abiertos, soleados y
protegidos del viento donde se posa sobre flores
silvestres, desde el nivel del mar hasta los 2.000
metros de altura. Presenta dos generaciones a lo largo
del ciclo anual, aunque puede llegar a tener una
tercera; la primera comienza a volar a mediados de
marzo y la segunda entre julio y agosto. Las orugas,
procedentes de los adultos de la última generación,
suelen hibernar presentando asociaciones con
diferentes tipos de hormigas; viven y se alimentan de acederas
pertenecientes al género Rumex, a las
que también utilizan para fijar sus crisálidas.
Niña
esmeralda (Lycaeides idas nevadensis)
Especie
distribuida por gran parte de Europa, donde presenta
diversas variedades genéticas, como la subespecie nevadensis
que se localiza en las sierras de Alfacar y
Nevada.
Este
ropalócero de carácter endémico vuela en altitudes
comprendidas entre los 900 y 2.600 metros, mostrando
preferencia por suelos silíceos y arenosos de
vegetación baja. Presenta dos generaciones que pueden
observarse en vuelo desde mayo hasta agosto.
Las
orugas viven sobre aulagas, brezos y
otras plantas leguminosas de las que se alimentan.
Presentan una curiosa simbiosis, característica de
algunos licénidos, con especies concretas de hormigas
como Lasius niger, Formica cinerea
y Formica fusca; éstas obtienen de
la oruga secreciones glandulares que les sirven de
alimento, llegando a transportarlas hasta sus
hormigueros donde las alimentan con hojas de sus
plantas nutricias e incluso con sus propias larvas,
para continuar “ordeñándolas” hasta que se
transforman en crisálidas debajo de tierra.
Podalírio
(Iphiclides podalirius)
Papiliónido
distribuido por el Sur de Europa, que en veranos
especialmente cálidos llegan a alcanzar la Península
Escandinava y las Islas Británicas. Frecuenta zonas
cálidas con espesa vegetación, volando normalmente
por encima de los 2.000 m, en las pendientes soleadas
de las montañas. Presenta dos generaciones, volando
la primera desde mediados de la primavera hasta
mediados del verano.
Las
orugas, que comienzan a aparecer durante el estío, se
alimentan principalmente de cerezas, endrinas,
ciruelas, almendras y melocotones.
Zerynthia
rumina
Bellísimo
papiliónido distribuido por el Sur de Europa y Norte
de África. Dentro de la Península Ibérica ocupa la
mayor parte del territorio, estando ausente de
Galicia, Principado de Asturias, Cantabria, País
Vasco y Navarra. Vive siempre en cotas inferiores a
los 1.800 metros, donde vuela mediada la primavera
sobre laderas calizas y de abundante vegetación baja,
posandose sobre el suelo y las flores cuando calienta
el sol. Su oruga se alimenta principalmente de
diferentes Aristoloquiáceas (Arislochia longa,
A. pistolochia, A.
rotunda) y otras herbáceas rizocárpicas.
Presenta una sola generación.
Brinteria
circe
Satírido
abundante en muchos lugares de la Península Ibérica,
donde vuela durante julio y agosto, estando ausente
del Noroeste peninsular y litoral cántabro. Suele
preferir áreas secas con presencia de árboles y
arbustos, posándose en sus ramas, donde con sus alas
cerradas es prácticamente imposible de distinguir. Su
oruga, que inverna, vive en diferentes gramíneas
herbáceas de los géneros Festuca y Brachypodium,
así como en Bromus macrostachys, B.
mollis, Lolium tumelentum y L.
perenne.