PROYECTOS:
INSTRUMENTACIÓN Y PROGRAMAS.
Óptica
Adaptativa en el Telescopio de 3,5 m
Un
telescopio trabajará en condiciones óptimas si lo hace con
todo su poder de resolución teórico, es decir, limitado únicamente
por el tamaño de su apertura. Con una apertura de 3,5 m,
esa resolución en el cercano infrarrojo es de unos 0,1
segundos de arco. Para conseguir esta resolución teórica
es necesario compensar las perturbaciones originadas por la
turbulencia atmosférica, que reduce la resolución de todos
los telescopios situados en la superficie terrestre al valor
teórico de un telescopio de 20 cm.
Para
contrarrestar esta limitación atmosférica se equipa
a los telescopios con un sistema de óptica adaptativa,
consistente en interponer en la trayectoria óptica de
los rayos de luz un espejo adicional deformable que
corrige las perturbaciones de la imagen originadas por
la turbulencia del aire y las hace desaparecer. Este
espejo se apoya sobre un centenar de “resortes”
cuyas posiciones pueden modificarse individualmente.
La imagen de una estrella en el campo visual es
recogida por un sensor que analiza hasta mil veces por
segundo su tamaño y forma. La información así
obtenida se utiliza para deformar el espejo adicional
modificando la posición de los “resortes”, de
manera que la imagen de la estrella de referencia
conserve siempre su nitidez ideal. Esto ocurre también
para la imagen de todo el campo visual, que junto a la
estrella de referencia contiene el propio objeto que
se está estudiando.
La
estrella de referencia tiene que ser suficientemente
brillante para que la señal pueda proporcionar la
información necesaria con suficiente precisión. Como
un astro de estas características casi nunca se
encontrará en el cielo junto a los objetos de estudio
se crea una estrella virtual de referencia, que se
pueda ubicar en cualquier lugar.
Esto
puede conseguirse mediante el sistema ALFA (Adaptive Optics
with Laser for Astronomy) que se encuentra instalado en el
telescopio de 3,5 m y que fue diseñado en colaboración con
el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre. Mediante
un rayo láser con luz en la línea amarilla D2 del sodio se
excitan los átomos de este elemento, que se encuentran a
unos 90 Km de altitud y que proceden de restos de
micrometeoritos que caen y se desintegran. Esta excitación
provoca la emisión de luz fluorescente que constituye la
estrella de referencia utilizada para regular la óptica
adaptativa.
Las
primeras pruebas que se han realizado con el sistema ALFA
muestran que una estrella doble con una separación angular
de tan sólo 0,2 segundos de arco puede resolverse en sus
componentes sin dificultad, situando así a este telescopio
en la primera línea de la investigación astronómica.
Omega
El
desarrollo de las cámaras CCD supuso un avance decisivo
para la astronomía óptica que, hasta entonces, se había
basado en emulsiones fotográficas. Los registros de una CCD
(Charge Coupled Device) quedan almacenados en una pequeña
placa de pocos centímetros, cuya superficie fotosensible
consta de unos 1.000 x 1.000 diminutos diodos de silicio. La
luz incidente genera en cada diodo una carga eléctrica
proporcional a su intensidad, ya que a la imagen óptica
corresponde una imagen de cargas que se puede leer electrónicamente
y procesar directamente mediante un ordenador. Sus ventajas
son la alta eficiencia cuántica cercana al 60% frente a
menos del 1% en la emulsión fotográfica, así como la
linealidad y el mayor rango dinámico de 1:1000 al de 1:30
de la placa fotográfica.
Desde
hace poco se dispone de detectores CCD de gran resolución
que son sensibles incluso a la luz infrarroja. Una de las
primeras cámaras que utiliza esos detectores, desarrollada
en el Instituto Max Planck, es la llamada OMEGA. Esta cámara
se ha construido en dos versiones, cada una con sus características
propias para ser acopladas a los focos Primario y Cassegrain
del telescopio de 3,5 m de Calar Alto.
CADIS
(Calar Alto Deep Imaging Survey)
Con
la aparición de los telescopios de 8m se ha hecho necesario
buscar tareas en las que un telescopio de 3,5 m pueda
obtener un mejor rendimiento. Entre otras ventajas de este
último destaca el tiempo de observación relativamente
mayor y su gran campo visual. Las nuevas cámaras detectoras
logran óptimos resultados con los laboriosos programas de
prospección, como por ejemplo CADIS, cuya finalidad es la búsqueda
de galaxias en formación en el Cosmos primitivo, es decir,
galaxias extremadamente lejanas y jóvenes. Los candidatos
hallados mediante este programa se investigarán después en
detalle con los telescopios más grandes.
Centro
de Cálculo
La
multitud de datos que los telescopios suministran con sus
instrumentos adicionales no pueden evaluarse de forma
manual, sobre todo porque cada vez se emplean más
detectores CCD en la mayoría de los aparatos de medida de
Calar Alto. Esto implica que los resultados se presentan
inmediatamente después de su obtención de forma computable
por un ordenador.
En
el telescopio, mientras se desarrolla el programa de
observación, comienza parcialmente la informatización de
datos por ordenador. De esta manera el astrónomo puede
evaluar con rapidez si sus instrumentos funcionan
perfectamente, si las condiciones atmosféricas reinantes
son lo suficientemente buenas o si el desarrollo previsto de
las medidas está realmente conduciendo al fin deseado.
El
procesado definitivo de los resultados se realiza en el
centro de cálculo, donde el observador traslada consigo los
datos obtenidos en forma digital, datos que ya sometió en
el telescopio a una primera evaluación. En este centro se
eliminan los datos de todas las perturbaciones producidas
por radiaciones de otras fuentes o por la falta de
transparencia de la atmósfera terrestre. Finalmente se
obtiene el contenido físico de las medidas, que suelen
constituir el argumento de las publicaciones en revistas
especializadas.
Equipos
de seguimiento
Destacan
aquí otros instrumentos de gran importancia, como los
equipos de seguimiento de televisión en los telescopios de
Calar Alto. Un telescopio de 2 m es tan grande que resulta
difícil su posicionamiento y seguimiento directo a simple
vista. El equipo de seguimiento de televisión acoplado al
telescopio capta una parte de la imagen formada por él y la
transmite a una pantalla de televisión sobre la que el
observador puede controlar cómodamente la posición del
telescopio. Esta información la utiliza también el
ordenador que controla el telescopio, el cual permite que
una estrella que se tiene como punto de mira, incluso
durante exposiciones prolongadas, se pueda seguir
correctamente en su trayectoria aparente debida a la rotación
terrestre.
TEMAS
ASTRONÓMICOS PREFERENTES
Formación
de estrellas en la Vía Láctea.
La
banda blanquecina de la Vía Láctea, que en las ciudades
pasa desapercibida, en Calar Alto es un espectáculo
brillante incluso a simple vista. La Vía Láctea está
formada por la superposición de todas las estrellas lejanas
de nuestra galaxia, de manera que mirando en dirección al
borde del disco que forma la galaxia aparece como una banda
luminosa. Mediante una óptica adecuada pueden resolverse un
gran número de estrellas que se distinguen por su tamaño,
luminosidad, temperatura, etc. En el telescopio pueden
detectarse también extensas nubes oscuras de polvo frío y
nubes de gas caliente y luminoso de materia interestelar,
que contienen el 10 % de la masa de nuestra galaxia. Las
estrellas nacen de esta materia y en el transcurso de su
vida vuelven a cederle su masa. La deducción de un modelo
espacial de la Vía láctea a partir de las observaciones y
el estudio de la evolución galáctica, constituyen parte
preferente de las investigaciones.
La
formación de estrellas en nuestra galaxia es un
proceso que se produce de forma continua y
generalmente tiene lugar detrás de densas nubes de
polvo que las ocultan.
Durante
su formación, las jóvenes estrellas atraviesan
momentos de intensa actividad energética en los que
se producen espectaculares chorros bipolares de
materia, que se desarrollan en direcciones opuestas a
las de los dos polos de la estrella central recién
formada.
También
la estrella crece debido a la acreción de materia que se
precipita sobre ella procedente del gas y del polvo que la
rodean en el plano ecuatorial y que pueden dar lugar a la
formación del nuevo sistema planetario.
La
fase bipolar, desde que fue descubierta en Calar Alto en la década
de los setenta, se investiga activamente. Las estrellas jóvenes
son astros fríos que emiten preferentemente radiación
infrarroja. Las nubes de polvo que las envuelven son mucho más
transparentes para la radiación infrarroja que para la luz
visible. Por este motivo, las modernas cámaras infrarrojas
como las utilizadas en Calar Alto juegan un papel decisivo
para el estudio de la formación de las estrellas. Con los
espectrógrafos se registran las emisiones del gas
interestelar y a partir de ahí se pueden deducir las
magnitudes de estado del gas como la temperatura, densidad,
composición química, etc.
Galaxias
y Cosmología
La
estructura de la Vía Láctea resulta más fácil de ser
comprendida, debido a que se pueden observar otros muchos
sistemas estelares parecidos fuera de nuestra propia galaxia.
Al igual que en las estrellas aisladas, también las galaxias
presentan numerosas formas, en espiral, elípticas, esféricas,
irregulares, gigantes, enanas, interactivas y en explosión.
Utilizando
los más modernos detectores en el telescopio de 3,5 m
se pueden reconocer galaxias primitivas cuya luz ha
estado viajando hacia la Tierra desde hace uno o dos mil
millones de años, después de la gran explosión. La
dificultad consiste en poder reconocer estos lejanísimos
objetos entre los muchos millones de cuerpos celestes débiles
que son observados. Con esta finalidad se está
empleando en Calar Alto el programa CADIS.
Las
galaxias primitivas identificadas con él, como Calar Alto I y
II, son el resultado de años de trabajo, siendo investigadas
a continuación con más detalle mediante los nuevos
telescopios de 8 metros.
PROBLEMÁTICA
AMBIENTAL: CONTAMINACIÓN LUMÍNICA
Se
entiende por contaminación lumínica el resplandor producido
por la luz artificial hacia el cielo procedente,
principalmente, del alumbrado público de las ciudades y los
pueblos. El resultado es la pérdida de oscuridad en el cielo
nocturno y, como consecuencia, la dificultad o imposibilidad
de realizar observaciones astronómicas, “desapareciendo”
paulatinamente del firmamento las estrellas, planetas, etc.
Sería
difícil eliminar totalmente la contaminación lumínica,
aunque con las medidas adecuadas podría reducirse muchísimo.
Pequeñas modificaciones en el diseño del alumbrado,
tanto público, como privado, y el uso de lámparas de
sodio de baja presión, que además de consumir menos no
contaminan la atmósfera, contribuirían positivamente a
la reducción del gasto energético y permitirían
disfrutar de noches prácticamente estrelladas desde las
propias ciudades. En este sentido, cabe destacar que en
Canarias se ha legislado sobre la protección contra la
contaminación lumínica de sus observatorios.
Todos
los instrumentos de un observatorio son muy sensibles a la luz
y por tanto a los incrementos lumínicos que se producen en
las poblaciones circundantes. Estos pueden llegar a generar
errores en la lectura de los datos, así como a degradar cada
vez más las excelentes características de la bóveda celeste
en esta localidad, que constituye la causa principal que aún
permite contar a esta provincia, tanto de un observatorio de
importancia internacional, como en
el personal científico y técnico de primer orden que
en él trabaja.
La
contaminación lumínica es además causa de problemas en el
medio ambiente, en la seguridad vial o en la calidad de vida.
Conseguir un cielo oscuro es, además de un bien protegido por
la UNESCO, un síntoma de integración entre el desarrollo
humano y el medio ambiente y, por lo tanto, requerirá del
desarrollo de medidas legales específicas que lo regulen y
garanticen.
¿QUIÉN
OBSERVA EL FIRMAMENTO DESDE CALAR ALTO?
Quien
desee realizar observaciones desde uno de los telescopios de
Calar Alto, ya sea un científico alemán, español o de otra
nacionalidad, debe presentar su petición a una comisión
independiente que, si lo aprueba, le asignará un periodo de
observación determinado, normalmente entre unos días y unas
semanas, durante el cual será un invitado del Centro. La
preparación de las observaciones y la evaluación de los
resultados se realizan en los centros de procedencia de los
científicos. Por acuerdo, los astrónomos españoles tienen
derecho a un mínimo del 10% del tiempo de observación, que
viene siendo utilizado por grupos de investigadores de las
universidades y de los institutos de Astrofísica de España y
que ya han realizado importantes trabajos de investigación en
este observatorio.
Respecto
a los astrónomos no profesionales o aficionados, deberían
tener un acceso mayor a las actividades que se realizan
en Calar Alto. Esta situación contribuiría a mantener
una relación más fluida y directa con la población
para que, al menos en Almería, se comprendieran sus
problemas, como por ejemplo el de la contaminación lumínica.Como
se está comprobando en otros centros similares, este
tipo de actividades científicas no pueden realizarse de
espaldas a la población que los rodea y precisan de una
labor divulgativa, para la que están cualificadas las
asociaciones de astronomía que podrían llegar a
convenios específicos con los centros para la realización
de campañas y programas educativos.
El
observatorio se dedica únicamente a la investigación
profesional pero se permiten visitas guiadas a grupos no
mayores de un autocar, un día a la semana. Es una
excelente oportunidad para conocer y adquirir conciencia
de este gran patrimonio científico. La petición
normalmente se realiza por carta dirigida al
departamento de administración y adjuntando los datos
identificativos del grupo, como el número de personas y
procedencia, dirección y teléfono de contacto. Para
mayor información consultar el anexo dedicado a
direcciones de interés.