PRESENTE
Y FUTURO DE LOS PRINCIPALES SECTORES
PRODUCTIVOS ALMERIENSES. REPERCUSIONES
SOCIOECONÓMICAS Y AMBIENTALES
Bajo
el plástico: del secano al invernadero
Los
procesos de crecimiento rápido basados
en el aprovechamiento de los recursos
naturales suelen poseer efectos
colaterales indeseables, que pueden
repercutir directamente en la salud pública
y en el medio ambiente.
El
acelerado desarrollo que ha
caracterizado a la agricultura
intensiva bajo plástico durante
los últimos 25 años ha generado
una problemática medioambiental
sin precedentes en el ámbito
nacional. Realmente, era difícil
sospechar la dimensión que iba a
alcanzar este sector productivo,
motivo por el cual no se
realizaron previsiones adecuadas a
medio y largo plazo.
La
superficie de invernaderos se ha
incrementado espectacularmente durante
las dos últimas décadas, convirtiendo
a Almería en la mayor despensa hortícola
de Europa y constituyendo el principal
eje económico provincial. Este
desarrollo ha sido especialmente notable
en el Poniente Almeriense donde
actualmente existen más de 24.000 Has.
de cultivos bajo plástico, lo que
supone aproximadamente un 80% de la
superficie de esta comarca.
En
cualquier caso, es un sector en
expansión dentro del ámbito
provincial que está afectando a
grandes superficies de otras zonas
del litoral almeriense, como el
Campo de Níjar, el Bajo Almanzora
e incluso comarcas del interior,
como la Alpujarra o el Valle del
Andarax.
El
tremendo volumen de residuos vegetales y
plásticos, el uso y abuso de biocidas
(plaguicidas, herbicidas, insecticidas,
fungicidas, etc.), las extracciones
incontroladas de áridos, así como el
agotamiento y contaminación de las
reservas hídricas subterráneas,
constituyen los principales efectos
negativos que esta fulgurante revolución
agrícola ha planteado y que requieren
de soluciones rápidas y eficaces.
Amén
de acciones de carácter genérico
se debe seguir trabajando en el ámbito
doméstico y cotidiano. Puntos de
recogida y acopio, transporte y
vigilancia, campañas de
concienciación ciudadana,
constituyen elementos básicos
dentro de los municipios afectados
sin cuya participación directa el
problema será irresoluble. En
este sentido, cabe destacar el
“Plan de Higiene Rural”
desarrollado por el ayuntamiento
de El Ejido al inicio de la década
de los 90, que puede considerarse
pionero y uno de los más
innovadores en este campo. Sin
embargo, si se pretende una mayor
efectividad deberán de
estructurarse y potenciarse políticas
conjuntas de carácter comarcal
y/o provincial. El hecho de que
cada uno de los municipios
afectados realice planes específicos
para la solución de un problema
común contribuye a duplicar
esfuerzos innecesariamente y a
disipar la efectividad pretendida.
Este
tipo de acciones colectivas se deben
impulsar seriamente por parte de todas
las administraciones implicadas, dejando
de lado los límites municipales,
comarcales y las diferencias políticas
que, en ocasiones, solo contribuyen a
dificultar la solución efectiva y
solidaria de los problemas. 