Entre el 18 y el 16
de noviembre se celebra en Valencia la Octava Conferencia de las
Partes (COP8) del Convenio de Ramsar para la protección de los
Humedales. El Convenio Internacional sobre Zonas Húmedas de Ramsar
se firmó en 1971. España se adhirió al Convenio en 1982, y ya ha
incorporado a la Lista de Humedales de Importancia Internacional 38
zonas húmedas con una superficie de 158.216 hectáreas entre las
que cabe señalar los Parques Nacionales de Doñana y las Tablas de
Daimiel.
Coincidiendo con
esta Octava Conferencia del Convenio de Ramsar Los Verdes-Izquierda
Verde denuncian el lamentable estado de conservación y las amenazas
existentes sobre la mayor parte de los humedales españoles.
En primer lugar
conviene recordar que cerca del 80% de los humedales y lagos
naturales han desaparecido, pasando de 500.000 hectáreas hace unos
cinco siglos a 280.228 hectáreas en el siglo XIX y apenas 114.100
hectáreas en la actualidad, en unos 1.400 humedales. El 40% de los
humedales que restan están en mal estado de conservación y el 10%
están seriamente amenazados.
En la 25ª reunión
de la Oficina del Comité de Patrimonio Mundial, celebrada del 11 al
16 de Diciembre de 2001 en Helsinki (Finlandia), se denunció las
diferentes amenazas que actualmente se ciernen sobre el Parque
Nacional de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994.
El accidente de Aznalcóllar en 1998 ha contaminado el área de Doñana,
que se ve amenazada por la falta de restauración ambiental de la
mina de Aznalcóllar, el declive de las poblaciones de lince y águila
imperial, el retraso de la aprobación del Plan de Gestión del
Parque Nacional, las romerías del Rocío, la sobrecarga ganadera y
las carreteras en su entorno.
La situación del
parque de las Tablas de Daimiel es aún peor, a consecuencia de la
presión de los regadíos de la región que circunda el área, cuya
rentabilidad económica es nula y que sólo se explican por las
subvenciones de la Unión Europea al cultivo de maíz. El Plan
Hidrológico Nacional amenaza gravemente al Delta del Ebro, a la
Albufera de Valencia y a las lagunas de Ruidera. El resto de las
zonas húmedas españolas se ven sometidas a grandes presiones, que
van desde la especulación urbanística, la ampliación de los regadíos,
la construcción de embalses, el nuevo Plan Hidrológico, la
contaminación por plaguicidas y nitratos, y la introducción de
especies exóticas, además del plomo empleado en los cartuchos de
caza. Frente a la lamentable situación de los humedales, el
Ministerio de Medio Ambiente no ha hecho prácticamente nada,
excepto políticas de imagen sin ninguna traducción práctica. Los
Verdes-Izquierda Verde denuncian el incumplimiento del Plan Estratégico
de Humedales, aprobado en 1999, y solicitan la retirada del Plan
Hidrológico Nacional, la ampliación de los humedales incluidos en
el Convenio de Ramsar y la adopción de todas las medidas necesarias
para proteger uno de los ecosistemas más valiosos y con mayor
biodiversidad.