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La Asociación Las Norias con su entorno alerta un desastre ambiental en la zona de cañada Ideal. 15-12-02 M. C./LAS NORIAS DE DAZA El inicio de las obras de Acusur en la cañada de Las Norias de Daza provocó la muerte de numerosas aves, al destruirse el perfil de cañaveras y tarays para acondicionar el perímetro de este enorme lago de agua dulce en pleno centro del municipio de El Ejido. El riesgo ambiental sigue existiendo, y se ha incrementado incluso, según ha alertado la Asociación Las Norias con su entorno. Para su presidente, Fermín Santana, la cañada puede quedar muerta en cuanto a flora y fauna se refiere. El margen de maniobra es corto y tampoco parece que se quiera tomar una decisión que proteja, realmente, esta laguna. En la balsa del Sapo, o cañada de Las Norias como se conoce, están censadas 156 especies, de las que 57 son aves nidificantes. La población de patos cuchara ronda el millar de ejemplares, y el medio millar la variedad malvasía, hace poco al borde de la desaparición. Las obras que comenzó Acusur, a pesar de las quejas vecinales de no haber tenido una explicación sobre su contenido, parecía que protegerían definitivamente esta laguna. Sin embargo, el comienzo fue malo según los colectivos que han seguido las obras. Y continúan denunciando la deficiente ortodoxia de las obras. Santana ha dicho a IDEAL que ha mantenido reuniones con responsables de la empresa subcontratada por Acusur para ejecutar las obras. Aunque aseguran que se están realizando los trabajos de acondicionado del talud perimetral de forma adecuada, la asociación asegura que se están enterrando numerosos restos con la tierra, desde neumáticos a envases de productos químicos utilizados en la agricultura. La situación más grave está por venir, al ser destruidas las zonas de cañaveras y tarays del borde, utilizados para la nidificación por las aves. Para principios de año se prevé que lleguen las aves migratorias, y lo hecho hasta ahora «ha sido un desastre, porque se han perdido las zonas donde anidaban». Menos laguna Además de preocupar la permanencia de las aves en esta laguna, también preocupa la disparidad de superficie que se baraja: Javier Matamala, un experto en ecosistemas y la propia Asociación Las Norias con su entorno calculan que tiene unas 200 hectáreas de extensión. Sin embargo la empresa que lleva a cabo los trabajos contabilizan cien. En algunos casos se ha llevado a cabo la cobertura de la película de agua en el borde para ampliar complejos empresariales. Una circunstancia que también ha sido puesta en conocimiento de la Consejería de Medio Ambiente. Sin embargo, aún no se ha actuado, dice Santana. Y se ventea que tampoco llegará, ni en la nidificación.
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