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Greenpeace publica hoy el informe "Más de tres cuartos de millón de nuevas viviendas aprobadas en el litoral en sólo un año"
Greenpeace. 05-07-05
El litoral español ha experimentado una grave degradación durante el último año, principalmente por la masificación urbanística, la contaminación y las nuevas infraestructuras portuarias. En sólo un año se han aprobado 768.000 nuevas viviendas, 58 nuevos campos de golf y 77 nuevos puertos deportivos o ampliaciones de éstos. Según los datos que revela el informe “Destrucción a toda costa 2005” de Greenpeace, las tres grandes agresiones que se observan en todo el litoral español “se materializan en la ocupación del litoral, la destrucción de espacios naturales y la erosión costera”. La organización pone de manifiesto en el informe “la falta de aplicación de soluciones por la práctica totalidad de las instituciones, más preocupadas por el beneficio a corto plazo que por el futuro que legan a las generaciones venideras”, a pesar de la amplia información sobre el problema. El informe de costas constata la aparición de 44.900 viviendas ilegales en la costa, 88 episodios de contaminación, la existencia de más de 22 millones de metros cuadrados recalificados para urbanizar y más de 60 regeneraciones artificiales. La organización alerta de que la urbanización supone uno de los principales problemas de situación de la costa. En este sentido, apuntan que, entre 1990 y 2000, la población española aumentó un 5%, mientras la urbanización lo hacía un 25,4%. “Este fenómeno, imparable desde hace cuatro décadas, se extiende ahora hacia los últimos rincones conservados del litoral: Murcia, Almería, Cádiz, Huelva y la costa cantábrica”. En este sentido, señalan que el 34% del primer kilómetro del litoral mediterráneo ya está urbanizado, elevándose esta cifra al 59% en puntos como el litoral andaluz. Greenpeace lamenta que la multitud de leyes y directrices territoriales para frenar la saturación urbanística, “en muchas ocasiones éstas no van seguidas de desarrollos normativos que permitan su aplicación, convirtiéndolas en papel mojado”. El segundo de los grandes problemas citados es el turismo, asociado en España al de “sol y playa” y actualmente se encuentra estancado. Greenpeace recuerda que el peso de la actividad turística sigue cayendo año tras año y se enfrenta a la sobreoferta existente en muchos puntos del litoral. Asimismo, recuerdan que el 70% de los campos de golf están asociados a proyectos inmobiliarios. Las previsiones actuales indican que de los 300 campos actuales se pasará a 500 en los próximos diez años, aunque a día de hoy ya se habla de saturación y rivalidad entre los campos para atraer clientes. Por otra parte, indican que siguen acometiéndose obras y construcciones en el litoral, como puertos deportivos, desde una perspectiva económica y “olvidan el componente ambiental de recuperación de los sistemas naturales costeros, única garantía de futuro para el litoral español”. El crecimiento mal planificado de las urbanizaciones en la costa sin las necesarias instalaciones para la depuración de aguas residuales está derivando en la contaminación del litoral. “A pesar de que se construyen nuevas depuradoras y se amplían y reparan las existentes, el ritmo es muy inferior al necesario para subsanar los graves problemas de contaminación litoral”, añade Greenpeace
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