Medioambiente y agroalimentación, claves de la nueva Ingeniería Agronómica

Andalucia24horas. 18-09-03

Sevilla acoge estos días la celebración del 50 Aniversario de la creación del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Andalucía, en cuya sede ha tenido lugar la conferencia ofrecida por el secretario general del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Agrónomos, José Andrés Sancho Llendari, quien pronunció una conferencia sobre el futuro de la Ingeniería Agronómica en España.

Él mismo reveló, según una nota remitida a Andalucía 24Horas, que las claves de la nueva ingeniería agronómica están centradas en el medioambiente y en el sector agroalimentario, y entre sus objetivos prioritarios está reducir al máximo la dependencia actual del sector energético y agroalimentario con técnicas más eficaces que eviten la degradación y desertización de las tierras, la contaminación de las aguas y la resistencia progresiva de las plagas a los compuestos sintéticos.

Asimismo, Llendari denunció el déficit importante de funcionarios ingenieros agrónomos españoles en Europa, en un momento en que es de vital importancia estar presentes activamente en los orígenes de las decisiones, allí donde se están elaborando las directivas que luego serán de obligado cumplimiento. Por ello, desde el punto de vista del trabajo en la Administración pública, la vocación del nuevo ingeniero deberá volcarse a conseguir su presencia y participación más en los organismos internacionales que en los organismos del propio país de origen.

El acto estuvo presidido por el decano del colegio, José González Delgado; el secretario y vicedecano, Antonino Vázquez Guzmán y el delegado del colegio en Sevilla, Jerónimo Cejudo Galán, quienes elogiaron una corporación que, sin perjuicio de su personalidad jurídica pública, gestiona los intereses particulares y la actividad profesional de sus 1.400 miembros. Asimismo, recordaron la historia del colegio que vio la luz en el año 1953 con la ayuda de tan sólo quince compañeros que, por aquél entonces, comenzaron a desarrollar su actividad en una habitación cedida por la Cámara Agraria.

Una actividad, la del ingeniero agrónomo, que ha registrado un cambio sensacional a partir de los años 80, al pasar del sector primario al sector terciario generando un auténtico boom en el sector agroindustrial, como así lo revela el gran volumen de trabajos visados a nivel nacional, cuyo presupuesto ha pasado de 1.395 millones de euros (232.000 millones de pesetas) en 1991 a 3.900 millones de euros (654.000 millones de pesetas) en el año 2002.