UN SISTEMA CONTROLA LAS VISITAS A  LOS KARST SEGÚN EL CO2 ACUMULADO

La Voz de Almería. 24-09-32. Pp. 15

Alfonso Jódar - Redacción

Cincuenta personas por día repartidas en tres tandas es el número máximo para que no se altere el ecosistema

Cincuenta personas al día repartidos en tres sesiones es el número máximo de visitas que pueden permitidas cavidades que componen los karst en yeso de Sorbas para mantener el estado habitual de las estalactitas y estalagmitas que alberga. Este lugar, que posee gran riqueza geológica y biológica está continuamente vigilado desde la Universidad de Almería por medio de la Telemetría, una técnica para poder recibir datos de sensores o de imágenes, en un lugar remoto donde se producen.

En este caso, los sensores miden algunas variables físicas que están sometidas a cambios cuando las personas visitan las cavidades, como la humedad, temperatura, o el anhídrido carbónico. Según José Maria Calaforra, coordinador del proyecto, "la variable más representativa del paso de una persona serían la temperatura y el anhídrido carbónico que se emite con la respiración. Son las dos que más se modifican dentro de la cueva. Controlando cual es la variación de esos parámetros, se puede saber cuando ha dejado de influir el paso de un determinado grupo de visitantes".

Concretamente la concentración de anhídrido carbónico parte de unos niveles de equilibrio entre 300 y 400 partes por millón de aire (ppm), y la presencia de un grupo de quince personas dentro de la galería provoca que en algunas ocasiones se doble o incluso se triplique, superando los 1.000 ppm. Junto al alto grado de humedad, el anhídrido carbónico acelera el ataque ácido de algunos cristales o zonas de la galería. Al ser consultado a tiempo real por los guías de las empresas turísticas que organizan visitas a los karst, se está demostrando que es eficaz para que antes de iniciar una nueva visita, comprueben que los niveles de anhídrido carbónico están dentro de la zona de equilibrio de la anterior visita, de forma que no se produzcan sobre acumulaciones.

Por esta razón se producen dos o tres visitas diarias pero no entran las visitas hasta que el nivel de anhídrido carbónico está dentro de la concentración de equilibrio y no hay restos de la visita anterior.

Telemetría

José Antonio Gázquez, responsable del sistema de Telemetría considera que "recibir estos datos es bastante complicado porque se están produciendo en el interior de unas cavidades bajo tierra". El sistema emite las señales de esos sensores al exterior y en una caseta son pre-procesados. Al ser una zona montañosa con poca cobertura, la señal se envía por medio de un sistema totalmente autónomo de radio modem creado en la UAL, que sirve para transmitir datos por radio a largo alcancé. Por medio de este sistema se hizo un radio enlace, utilizando como puente intermedio la estación sísmica que está situada en Calar Alto y de ahí se reenvían a la Universidad de Almena.

En la UAL se reciben esos datos en tiempo real, se actualizan y cualquier persona lo puede ver por medio de Internet. Las gráficas se pueden ver mediante la página web http://karst-yeso.ual.es

Una herramienta útil de gestión turística de este paraje natural

Este sistema, la primera vez que se realiza un estudio como éste, que vigila las variables físicas como son la humedad, temperatura o la concentración de anhídrido carbónico es una herramienta útil de gestión para controlar las condiciones de ecosistemas como el karst en yeso, por si se pretende potenciar su uso turístico, controlando el número y la cadencia de las visitas. El proyecto coordinado por Calaforra es un estudio pionero que se ha realizado con ayudas de fondos Feder. Más información científica en la página Web http://www.andaluciainvestiga.com