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Alumnos del IES Al-Ándalus cultivan un huerto en clase de agricultura ecología Ideal. 07-10-03 ANTONIO VERDEGAY/ALMERÍA La experiencia se creó en el curso 1988-1989, con el anterior sistema educativo. Entre las plantas hay laurel, higueras, olivos, granados, albaricoques y ciruelos El IES Al-Ándalus ha sido un centro pionero en la educación ecológica gracias a una iniciativa que puso en marcha hace más de 10 años el profesor Ernesto Suárez Carrillo, secundado por la profesora Teresa Claramunt. Esta experiencia supone la impartición de clases teóricas que versan sobre medio ambiente y prácticas en un huerto ubicado en las instalaciones de este centro educativo sito en la Finca de Santa Isabel. Estos docentes argumentan que «la situación actual de los estudios de agricultura ecológica en el sistema educativo es que estos no se contemplan y su inclusión en los planes de estudio únicamente depende del ánimo de algunos docentes, en algunos casos con la ayuda de la dirección de los centros educativos». Con dicha participación de la dirección del centro es precisamente como Ernesto Suárez consiguió poner en marcha este novedoso programa. «Antes era una asignatura que se impartía en este centro con el antiguo Bachillerato Unificado Polivalente (BUP). Había unas asignaturas optativas, entre las que se podía elegir imagen y sonido, teatro, astronomía, diseño, informática, etc. Entonces nosotros introdujimos la asignatura de Ecología y Agricultura Ecológica, que eran dos años», explicaba ayer el docente. Logse Con el cambio de sistema educativo y la llegada de la Logse. «Quitaron la asignatura de Ecología y Agricultura Ecológica, -recuerda el profesor-. Fue entonces cuando nos planteamos que daba pena terminar con esto y finalmente pudimos mantenerlo en 4º de ESO, en la diversificación curricular, y como hay Ecología en 1º de Bachillerato, también lo impartimos en este curso». De esta manera, alumnos entre 16 y 18 años aprenden las bases de un cultivo sostenible y respetuoso con el medio ambiente, que además da lugar a un producto sano. «Ellos están encantados», relata su profesor Ernesto Suárez, al tiempo que añade que «aprenden muchas cosas, como por ejemplo a preparar purinas de ortigas, de cebolla, de tabaco, a plantar semillas, etc. Cada grupo ocupa una pequeña parcela, seleccionan el tipo de cultivo y hacen todo lo necesario para que ésta produzca». Los alumnos dan 4 horas semanales de esta materia, que reparten en teoría y práctica. Construcción La construcción del huerto tiene su historia. Ernesto Suárez rememora que «esto era un pedregal, era la zona más sombría de este instituto, no había nada, ni árboles ni ningún otro tipo plantas». «Vimos la orientación, las horas de sol en invierno, porque en verano tenía suficientes, y a pesar de que tenía pocas nos decidimos a iniciar el proyecto», indicó ayer lunes el profesor. En la actualidad, ese espacio sin vida se ha convertido en un auténtico vergel donde crecen «higueras, manzanos, melocotoneros, ciruelos, olivos, granados, albaricoques, membrilleros, etc.». «Los alumnos los cuidan, aprenden el cultivo de los árboles frutales, la poda, los injertos y todo ello siguiendo el cultivo ecológico», señala Ernesto Suárez, quien expone que para nutrir a las plantas «lo que más utilizamos es el compost, es decir, materia orgánica que utilizamos como abono, en lugar que ir a comprar el abono, porque además así nos sale más económico». En el verano, cuando los estudiantes se van durante de vacaciones «ponemos riego por goteo y yo me paso a cuidarlo», afirma el profesor.
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