INVESTIGADORES DEL CSIC ADVIERTEN QUE LA PROVINCIA “QUEDARÁ DESIERTA EN 50 AÑOS”

La Voz de Almería. Pág. 3. 27-07-03

Iván Gómez – Redacción

La sobreexplotación de los acuíferos y el aumento de la agricultura intensiva son las causas denunciadas por Ecologistas en Acción

El responsable de simuladores de alerta por desertización del Con­sejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Silvio Martínez, denuncia en recientes estudios que el proceso de desertificación de la Península Ibérica está creciendo a un ritmo “alarmante”, propiciado por la inadecuada actividad humana en materia de agricultura. El proceso es aún más inquietante en las siete provincias que se encuentran casi desertizadas en su totalidad, entre las que está Almería junto a Murcia, Valencia, Tarragona, Las Palmas, Alicante y Castellón. Según afirma el investigador Martínez, “si no se modifican algunos elementos del actual sistema agrario, se aumenta la masa forestal y se racionalizan los recursos, éstas provincias van a quedar desiertas en menos de 50 años”. Ante el futuro incierto de las regiones más afectadas, Martínez hace un llamamiento a población y administraciones para que tomen conciencia del problema.

Ecologistas en Acción denuncia la incapacidad del Ministerio de Medio Ambiente de desarrollar un Plan de Lucha contra el proceso de desertificación y anuncia que el 42 por ciento del territorio nacional está siendo sometido a procesos de erosión que sobrepasan los límites tolerables. Entre los principales factores desencadenantes de esta situación citan la explotación insostenible de los recursos hídricos, salinización y agotamiento de los acuíferos, contaminación química, incendios forestales y crecimiento de las actividades industriales y de la agricultura de regadío.

"Un enfermo acude al médico cuando nota unos síntomas. Si el médico no averigua a qué respon­den, cual es su origen, volverán a aparecer. Lo mismo ocurre con la desertificación. Antes se limitaba a un catálogo de desastres. Ahora lo definimos como un desequilibrio entre las actividades humanas y los recursos naturales", comenta Joan Puig de Fábregas, responsable del sistema de vigilancia de evaluación y seguimiento de la desertificación desde la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC en Almería.

El actual modelo agrario conduce, según Ecologistas en Acción, a un proceso alarmante de desertificación. © José Javier Matamala García.

 

Paradigma de la desertificación

Almería es el paradigma nacional. Según Puig de Fábregas, el proceso empezó en los años setenta cuando los agricultores invirtieron mucho dinero en la transformación de los pedregales en regadíos. "Los pozos dan señales de agotamiento o sólo afloran agua desalada debido a la infiltración del mar, desde hace años. Los agricultores están ligados a estas explotaciones en las que ya invirtieron mucho dinero y no les queda más remedio que seguir la sobreexplotación de los acuíferos".

En este sentido, Ecologistas en Acción considera que la principal causa de degradación de los suelos y el agua y, por tanto, del proceso de desertificación de la provincia es “la búsqueda de los beneficios a corto plazo de la agricultura intensiva”. El elevado consumo de agua, fuerte mecanización y utilización de unos productos agroquímicos, que son los elementos característicos de la agricultura intensiva, disminuyen la capacidad productiva del suelo. Por ello, critican la actual política agraria de la Junta de Andalucía.

Comarcas de Dalías y Níjar, ejemplos de desertificación para Silvio Martínez

Silvio Martínez, investigador del CSIC, al hablar de desertificación como proceso derivado de la inadecuada actividad humana, emplea a menudo en sus ponencias las comarcas de Dalías y Níjar como ejemplos de este problema que afecta a 110 países del mundo. En un estudio que realizó sobre el Campo de Dalías, Martínez apunta que todos los escenarios simulados apuntan a la insostenibilidad del actual modelo productivo debido a la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos. El investigador señala en su estudio de simulación que la superficie de regadío mantendrá el crecimiento entre los años 1999 y 2015 y luego decrecerá bruscamente debido de la fortísima salinización del suelo y el agua y desaparecerá. A su juicio, hay un enfrentamiento entre incrementar la superficie de regadío y tener un desarrollo agrario sostenible. En breve, estudiará Níjar.