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Fiestas patronales en Viator; y bucólica imagen la del Río Andarax
Pero resulta que el caudal del río no es producto de la avenida de aguas, sino del vertido de las cloacas a la altura de Viator, vecina localidad del Río. La pestilencia llega hasta la carretera, y la única vida que alberga el cauce son las bacterias, que otorgan su característico y envenenador verdor al agua. Desconozco al responsable o responsables de que este hecho se repita periódicamente durante hace ya más de un año, y nadie lo haya denunciado ni zanjado aún, pero desde luego que entiendo que existe una LEY DE AGUAS que ha de regular los vertidos a los cauces públicos, máxime cuando estos vertidos van contra la salud humana y medioambiental. ¡ Es una vergüenza¡. Como podemos hablar de Premios de Medio Ambiente o del Día de las Aves....... A parte de salir en las fotos, señores, tenemos muchas asignaturas pendientes para poder volver a hablar de Medio Ambiente en nuestra tierra. Con Almería no se juega. Valga esta denuncia pública, para que a quien competa, también adopte las medidas pertinentes para controlar el vertido a este cauce y a otros, de inconmensurables cantidades de vertidos sólidos y líquidos, que terminan en el mar, o en el corazón de nuestra ya enfermiza capa freática, en perjuicio de todo y de todos. Notificar igualmente que el mismo tipo de vertidos se realiza al mismo cauce unos kilómetros más arriba, a la altura de la población de Gádor, por cierto, ejemplar villa olímpica con motivo de 2005 (espero que el Comité Olímpico no baje al río a realizar alguna inspección). Jesús M. Contreras Ciudadano de Almería y vecino de Huércal
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