IU pregunta si la tierra contaminada por las bombas de Palomares acabarán en El Cabril en Córdoba

Andalucía24horas. 06-10-03

El diputado nacional de Izquierda Unida por Córdoba, Luis Carlos Rejón, presenta el jueves 6 de noviembre una pregunta parlamentaria en el Congreso de los Diputados para saber si el Gobierno prevé almacenar en el centro El Cabril la tierra contaminada con plutonio de las bombas caídas en Palomares (Almería), ante la sospecha de que el Ejecutivo pueda tomar esta decisión finalmente.

Rejón requiere de esta forma respuesta precisa del Gobierno central acerca de si “va a considerar a la tierra contaminada en Palomares como residuo de muy baja intensidad y, por lo tanto, potencialmente acumulable en El Cabril”.

Desde Izquierda Unida se cita el último informe del Consejo de Seguridad Nuclear donde se pone de manifiesto que en el entorno de 3 kilómetros cuadrados de la zona afectada por la caída de dos bombas H en enero de 1966, “hay niveles de contaminación en la tierra y en el plancton marino con componentes de plutonio superior a la media aceptable”.

La información recopilada por IU apunta a que el Consejo plantea desarrollar un programa de descontaminación mediante la retirada de tierras con altos niveles de radiactividad y restaurar los terrenos después, sin que se hayan dado a conocer más detalles de este plan.

Luis Carlos Rejón puntualiza, además, en su pregunta parlamentaria sobre esta cuestión que “no está reconocido reglamentariamente” como tal el calificativo de "baja intensidad" para los residuos contaminados y radiactivos, como pudieran ser éstos.

Para Izquierda Unida, “lo primordial es saber qué cartas van a tomar en el asunto desde el Gobierno, aseguró Rejón, y si las medidas que se adopten “acabarán llevando los residuos contaminados hasta El Cabril como otras tantas veces”.

El propio informe del Consejo de Seguridad Nuclear admite que “el inventario de plutonio remanente en la zona de máxima contaminación residual es superior al inicialmente estimado”, algo que se extiende en unos tres kilómetros cuadrados en la pedanía de Palomares.

De hecho, los propietarios de las tierras afectadas no pueden comerciar con ellas en la actualidad, ante la prohibición expresa del Consejo de Seguridad Nuclear, que ha dictado que estos suelos se mantengan intactos.

Fue en enero de 1966 cuando chocaron en el cielo almeriense dos aviones norteamericanos B-52 y un avión nodriza, como consecuencia de lo cual cayeron en Palomares dos bombas H. El ejército norteamericano retiró entonces y trasladó a EEUU varias toneladas de tierra contaminada por este accidente