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El Consejo de Seguridad Nuclear hará nuevas investigaciones en Palomares El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) prevé determinar con nuevas investigaciones la afección en las tierras del entorno de Palomares tras la contaminación producida en 1966. Además, el CSN llevará a cabo un estudio para analizar la incidencia del cáncer en 500 municipios de todo el panorama español, cercanos y no a centrales nucleares. En cuanto a la investigación de la zona de Palomanres, el CSN, junto con el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) realizará "una campaña analítica y una investigación rigurosa" en las capas más elevadas de la tierra, ya que el plutonio 325 se transforma en americio 241 y hay emisiones alfa, con posibles efectos que se determinarán en los análisis. La presidenta del CSN, María Teresa Estevan Bolea, ha afirmado que "no es para preocuparse, pero tampoco para realizar actuaciones agrícolas o urbanísticas" sin tener este plan de análisis. Todavía está por determinar qué terrenos y cuántas hectáreas se evaluarán. Esta radiactividad en la zona de Palomares es consecuencia de la contaminación residual del accidente aéreo ocurrido el 17 de enero de 1966, al chocar dos aviones militares estadounidenses en la costa de Palomares: un bombardero B-52 cargado con cuatro bombas nucleares y el avión que le abastecía de fuel. Ambos colisionaron en pleno vuelo y provocaron un hecho que ha preocupado a la población almeriense de esa zona desde hace décadas. Hace unas pocas semanas, un estudio detectó más plutonio del esperado en los terrenos de Palomares donde cayeron dos de las cuatro bombas de hidrógeno que transportaba uno de los aviones norteamericanos. La investigación del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMA) indicó que actualmente se siguen encontrando restos de plutonio en tres kilómetros cuadrados de terreno en Palomares. Este organismo encargó al Consejo de Seguridad Nuclear el informa sobre las medidas que se debían adoptar ante la presión de los propietarios de las parcelas por poner en valor unas zonas de gran interés agrícola y urbanístico. El estudio, que se elaboró el pasado año y que ahora ha sido remitido al Parlamento señala que el inventario de plutonio encontrado "en la zona de máxima contaminación residual es superior al inicialmente estimado", aunque no se ha precisado la cantidad exacta. La posible radioactividad en las costas de Palomares es un problema que ensombrece el desarrollo de esta pedanía cuevana y que, según el primer edil, Jesús Caicedo, "perjudica la buena imagen de los productos agrícolas del municipio y su expansión urbanística".
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