S.O.S. RIACHUELO

EL RIO MAS CONTAMINADO DEL MUNDO NOS ESTA MATANDO
NO HAY VOLUNTAD POLÍTICA DE DEFENDER LA VIDA

 

 

Asociación de Vecinos La Boca

Domicilio Real y Legal: Wenceslao Villafañe 454 – Cap. Fed. Tel.: 4361-9687

Domicilio Postal: Aristóbulo del Valle 282 – C.P. 1161 – Cap. Fed. Tel: 4301-4014/6313  

 

e- mail: asociacionvecinoslaboca@speedy.com.ar

asocveclaboca@speedy.com.ar

 

Asociación de Vecinos La Boca

I.G.J. Nº17

 

R.O.A.C. Nº 1.707.122                                                                                       

 

Editado en: República Argentina

Ciudad de Buenos Aires, Febrero 18 de 2004

EL RIO MAS CONTAMINADO DEL MUNDO NOS    ESTA    MATANDO
NO   HAY   VOLUNTAD   POLÍTICA   DE   DEFENDER   LA   VIDA

 

***   S. O. S.    RIACHUELO - 2004   ***

LLAMADO SOLIDARIO (PRO SANEAMIENTO CUENCA MATANZA – RIACHUELO)

REF: Bomba de tiempo ambiental     

Cloaca y bebedero a la vez – Residuos domiciliarios al “río” –                                                    Industrias que envenenan – Chatarra en el lecho – Napas hipercontaminadas – Polución atmosférica - Desvío de fondos                   

MONUMENTO A LA CORRUPCIÓN E INEFICIENCIA

1. Cuadro de Situación

Por más espectaculares que sean los secuestros, robos y asesinatos de cada día, la inseguridad también es ambiental, y se cobra muchas más vidas que la violencia callejera.

Después de silencios cómplices y abandonos dolosos, las “aguas” del Riachuelo siguen bajando negras y macabramente contaminadas. Lo único que goza de buena salud es el olvido. Cualquier río es fuente de vida, pero el que nos ocupa es sinónimo de muerte, hoy induce silenciosamente el doble de fallecimientos en niños de los partidos de  la cuenca en la Provincia de Buenos Aires, y en los barrios de La Boca. Barracas y Villa Lugano de Capital Federal, respecto del promedio de toda la Ciudad de Buenos Aires.

El Matanza - Riachuelo tiene la longitud de un río (64 kms desde La Boca hasta Cañuelas),  la forma de un río y lleva el nombre de un río. Pero no huele como un río, ni tiene el aspecto de un río, y ni siquiera cumple con uno de los usos y costumbres más comunes en los ríos: tener peces. No es fuente de esparcimiento para los habitantes de su ribera, ni es navegable, y lo que es peor: no tiene agua, tiene cualquier otra cosa. Agua: líquido de aspecto prístino, transparente, insípido, inodoro, incoloro en pequeña cantidad y verdoso o azulado en grandes masas; que posee dos partes de hidrógeno y una de oxígeno. El Riachuelo lejísimo está de satisfacer cualquier requisito. 

Navegar por el Riachuelo, los 15 kms que abarca desde La Boca hasta Puente La Noria,  es patético, es como adentrarse en el intestino de la ciudad, es tomar conciencia del ignominioso y envilecido   “patio  trasero”  metropolitano,  del   que   ningún gobernante asume responsabilidades. Sus “aguas” hierven en burbujas de gases venenosos. La única vida que se percibe es la de las bacterias que descomponen la basura agrupada en fétidos camalotes. 

Las aguas profundas, sufren el lixiviado (líquido y componente en suspensión, que percola o drena a través de la masa de residuos) de los basurales, que en la Cuenca suman más de 100 en la Provincia de Buenos Aires  y  aproximadamente  10  en  la  Ciudad de Buenos Aires, los que debieran eliminarse y construir plantas de separación y valorización de los residuos para el reciclaje y la obtención del compostaje o composting, que es el proceso aeróbico de humificación de la materia orgánica mediante el cual los microorganismos actúan sobre la materia rápidamente biodegradable (restos de cosecha, excrementos de animales, residuos urbanos) permitiendo obtener el “compost o mantillo”, excelente abono para la agricultura Esta tarea controlada por el Estado no solo lograría puestos de trabajo dignos y salubres, sino reduciría significativamente el volumen de basura que llega a los rellenos sanitarios evitando su rápido agotamiento.                

RIESGOS EN LOS BASURALES:  

1.- Contactos directos con los residuos (cirujeo)

2.- Contactos indirectos por los vectores (moscas, mosquitos, cucarachas, ratas, etc).

3.- Transmisión por huertas o granjas (cerdos, aves, cultivos, etc.)

4.- Contaminación de aguas superficiales y profundas por lixiviado.

5.- Contaminación del aire por la quema de los mismos. 

Hasta el agua del pozo,  está contaminada por, los basurales, las filtraciones que comunican al Riachuelo con las napas freáticas y por los millones de pozos ciegos y cámaras sépticas que imperan en la zona, lo que acentúa la generación de graves enfermedades. Debiera prohibirse beber de las primeras napas.

Riachuelo: un “río” de 8.500 toneladas de hierro – chatarra que frenan el lento escurrimiento del mismo. Sacar y desguazar los 67 barcos inactivos y abandonados es un buen negocio, mientras que esperar a que se hundan para después reflotarlos y extraerlos es un tremendo negociado.

El fondo del “río” contiene, además de cascos de barcos, esqueletos de autos, basura de todo tipo, un lodo letal formado por venenosos metales pesados y sedimentados en concentraciones muy altas y muy alejadas de los porcentuales internacionalmente tolerados, con un espesor que en sitios llega a 7 metros de profundidad. Solamente entre el puente de la Noria y La Boca, existe un excedente de 4.000.000 metros cúbicos de barro contaminado resultante de desperdicios orgánicos e inorgánicos volcados por las industrias desde hace dos siglos.

La Boca y Barracas son sitios de valor histórico y turístico. La contaminación ambiental y visual produce una degradante polución de lo paisajístico con severos perjuicios a la industria turística. La justicia de la Provincia de Santa Cruz prohibió que se consolidara en sus costas un basurero náutico o cementerio flotante de barcos (La Nación 15/08/2003), exigimos que la misma determinación se haga realidad en el Riachuelo, con los inactivos abandonados, y con los 17 cascos hundidos.

Hasta cuando este hediondo “río” y sus muchos arroyos tributarios (Santa Catalina, Aguirre, Castro, Chacón, Morales, Cañuelas, Giménez, Ortega, Santa Marina, Del Rey, Millán, Medina, Alegre, Navarrete, Del Gato, EL Piojo, La Paja, Rodríguez, Cebey, Barreiro, Cañada Pantanosa, etc., y desde la Capital: el Perdriel,  Cildañez, Elía, Teuco, Erezcano y el Pergamino) van a alardear, con pecado de soberbia, sus miserias y la impunidad que los destruye y nos destruye, debido a la codicia del poder económico y al negligente poder político.

Los terrenos de la Cuenca, depreciados, de bajo valor fiscal, convertidos en “tierras de nadie”, se han transformado aceleradamente en el asiento del bolsón de pobreza más extendido del país, donde se están contaminando las aguas subterráneas y los   alimentos   de   huertas,  granjas   o   manufacturados   en   el   lugar.   Vía   cadena alimentaria también nos están enfermando. Los sábalos que venden pescaderías e hipermercados, que provienen del Río de la Plata cerca de la desembocadura del Riachuelo, o que se alimentan succionando los lodos del fondo del río, incorporan los contaminantes que se depositan en los sedimentos. Estos peces acumulan sustancias tóxicas persistentes y contaminan a quienes los consumen. Natural no significa inocuo; el concepto generalizado de que lo natural no daña no es exactamente cierto, las plantas pueden tener efectos medicinales específicos o tóxicos.

El crecimiento rápido y anárquico de barrios, villas y asentamientos ilegales de la Cuenca no se acompañó de las inversiones necesarias en infraestructura y servicios. Como consecuencia, existe un rápido aumento del número de personas que viven precariamente y en hacinamiento extremo, sin abastecimiento de agua, sin recolección de basura, sin eliminación de excretas ni de aguas residuales.

Los terrenos aluvionales de la Cuenca, muy bajos y densamente poblados, están sujetos a inundaciones periódicas que durante las sudestadas ocurren de manera rápida y dramática. La necesidad de  socorrismo  y  evacuación es habitual. Cuando  llueve las letrinas rebosan y los basurales desparraman una variedad de sustancias peligrosas a las zonas de vecindad y a los cauces.

Para bajar el nivel de contaminación del Riachuelo, antes que trabajar sobre sus “aguas” y su lecho, hay que hacerlo en su entorno, expandiendo la red cloacal pues el 55% de la población de la Cuenca carece de cloacas (es común la existencia de conexiones clandestinas de aguas servidas o residuales de cualquier otra índole a conductos pluviales), extendiendo la red de agua potable, pues el 35% de la población de la Cuenca carece de ella, introduciendo el servicio de recolección de residuos domiciliarios en los asentamientos (más de 12 con un total de 500.000 personas), eliminando los basurales (más de 100), y obligando a las industrias a una producción limpia o a construir plantas para el tratamiento de sus residuos. Solo el 3 % de las industrias que contaminan tienen instalados procesos de depuración.

Riachuelo desemboca en el Río de La Plata, muy cerca de donde Aguas Argentinas tiene importantes tomas de agua para potabilizar, por ejemplo, en Bernal, a 2,4 km. y en Palermo a 1,1 km. de la costa. ¿Puede un río ser “cloaca y bebedero” a la vez ?. Es como si alguien hiciera desembocar la cloaca en su pileta y después de sacar un balde de esa  misma agua, con un tratamiento de cloro, se lo diera de beber a sus hijos. Debido a la enorme contaminación del Matanza – Riachuelo, la Empresa potabilizadora debe buscar sus tomas de agua penetrando cada vez más en el Río de La Plata. Aguas Argentinas determinó que las aguas del Río de la Plata que se encuentran entre la zona de la costa y los 2.500 mts., deben ser consideradas como de mediocre o regular calidad, no aptas para el consumo humano, aún bajo tratamiento.

Un informe de la Auditoría General de la Nación (A.G.N.) sostiene que la empresa Aguas Argentinas, incumpliendo contratos, solo efectúa el tratamiento del 12% de los efluentes cloacales que recibe en las plantas norte y sudoeste. El resto de los efluentes son vertidos al Río de la Plata, a la altura de Berazategui, sin haber recibido el tratamiento adecuado para obtener los niveles de calidad que establece el marco regulatorio. Este informe revela también la falta de control en que incurriría el ETOSS.

El informe del Defensor del Pueblo de la Nación Eduardo Mondino, resalta también que en la Cuenca, Aguas Argentinas solo ejecutó el 24 % de la inversión comprometida en Febrero de 1997.

Se ha estudiado que el Riachuelo constituye una de las principales descargas de cromo al Río de la Plata (Lammel 1997). ¿ Podremos tener solucionado el tema de la polución antes de tener que pedirles agua a nuestros hermanos uruguayos ? . Argentina firmó el Tratado de Montevideo el cual prohíbe echar aguas sucias y material orgánico e inorgánico al Río de la Plata.

Hoy, merced a la recesión, el “río” recibe un 25 % desde efluentes industriales (125.000 mts3 diarios a través de conductos cloacales, pluviales o directamente al suelo) y un 75 % desde efluentes cloacales (375.000 mts3 de aguas servidas por día) y se presume que no son más de 65 empresas las responsables de la contaminación no biodegradable del 80% del “río”, tóxicos sedimentables que permanecerán en el cause aún cuando cesen las descargas que le dieron origen. Si ocurriese la anhelada reactivación industrial, el citado 25 % se podría elevar a un 60 %.   

El Riachuelo tiene concentraciones de mercurio, zinc, plomo y cromo superiores en 50 veces a los niveles máximos permitidos. La concentración de E.Coli es similar al de una cloaca.

Estamos ante una cloaca a cielo abierto, detritos humanos e industriales, soberano foco infeccioso.                              

Contaminantes arrojados al “río”:  cadmio, mercurio, niquel, plomo, cromo, arsénico, selenio, fenoles, bencenos, tolueno, hidrocarburos clorados, pesticidas, herbicidas, plaguicidas, detritos humanos y animales, materiales orgánicos en suspensión, detergentes, etc.

Riachuelo: una mega irresponsabilidad social.

La industria vió en esta Cuenca llana, cercana al agua y a rutas de transporte una zona ventajosa para su expansión. En las zonas pobres, los costos del terreno, impuestos y otros gastos son más bajos.   El   poder  político  y  los  recursos  de  la comunidad para defenderse son débiles o inexistentes. Las áreas de mayor ingreso son habitualmente más exitosas en la prevención y el control del ingreso de industrias contaminantes.

Resulta imperioso que se haga público el listado de las 65 empresas responsables del 80 % de la descarga de efluentes industriales al “río” que cita el P.G.A. (AR – 0136) el cual les otorgaba un plazo de 4 años para disminuir y controlar la contaminación industrial, con un crédito especial. Plazo que se venció, y nadie se hace cargo, incumplimiento que además suma  complicaciones  para  la  renegociación  de los 90 millones de dólares que el B.I.D. todavía dispone para la cuenca. El Banco Mundial, citando como fuente al CEAMSE, afirmó que 20.000 establecimientos efectúan vertidos de desechos industriales de distinto tipo en la cuenca, de los cuales unas 14.000 pymes no hacen uso de ningún tratamiento.                               

Muchos vecinos de la Cuenca, mueren de lo mismo de lo que viven.

Lindante a La Boca, y cruzando el Riachuelo, en Dock Sud, se encuentra el muy peligroso polo petroquímico donde 50 empresas se agolpan en 260 hectáreas. Refinerías de petróleo, plantas de recepción y almacenaje de petróleo y sus derivados, plantas de recepción y almacenaje de productos químicos, planta de coque, central termoeléctrica, industrias de procesos, empresas de transporte, amarres, areneras, estaciones de servicio, un puerto con movimiento anual de 2700 buques y puentes de acceso con un movimiento automotor promedio de 5500 vehículos diarios. 

Esta impresionante combinación hace de este rincón una de las áreas estratégicas más vulnerables  de  nuestro  país  desde  el  punto  de vista de seguridad nacional, y con los mayores índices de contaminación del aire, cada tanto las nubes tóxicas provocadas por accidentes químicos obligan a desalojar a alumnos de las escuelas del lugar y muchos vecinos,  en particular niños, están sufriendo serias enfermedades, registrándose nacimientos con malformaciones congénitas.

El informe de la Naciones Unidas sobre el Desarrollo de Recursos Hídricos baraja dos eventuales escenarios futuros, siempre teniendo en cuenta los 5.000 millones de personas más que se prevé vivan en el planeta a mediados del presente siglo. En el más optimista, 2.000 millones de personas, en 48 países sufrirán escasez de agua. En el peor de los casos, serían 7.000 millones en 60 países. En  ambos  supuestos,  cabe esperar que el agua se convierta en una fuente cada vez mayor de conflicto entre los países. De las 1831 interacciones a causa del agua estudiadas, 1228 son de índole cooperativa y desembocaron en la firma de unos 200 tratados sobre reparto de aguas y construcción de represas. Los conflictos sumaron 507, pero solamente 37 revistieron un carácter violento, y de estos tan solo 21 se tradujeron en operaciones militares (informe ONU). La principal fuente de suministro de alimento para la humanidad es la agricultura y ésta utiliza casi el 70 % de todos los recursos de agua dulce disponibles. Las previsiones más apocalípticas hablan de un importante descenso de la cosecha de grano en un plazo de 20 años como consecuencia de la escasez de agua, que dispararía el precio de los alimentos.

Atento a esto, cuesta creer como en Argentina nuestros funcionarios esconden la cabeza, permitiendo desde hace más de 100 años que un bien tan escaso como el agua de nuestro “río” se siga pudriendo, siendo además la red hídrica más contaminada del mundo.  

Argentina, despierta o vendrán por ella. Agua, oro blanco del futuro, al que hoy una mitad contamina y otra mitad derrocha.

El agua y el aire, fuente y sustento de vida, al contaminarse, se han transformado en los criminales más peligrosos del planeta: matan 27.000 personas todos los días

El agua, la tierra y el aire son un bien social cuyo cuidado y conservación configura una sagrada y absoluta prioridad humanitaria y de derecho constitucional que no admite especulaciones pecuniarias, ni de ninguna otra índole. Dios perdona siempre, el hombre a veces, la naturaleza nunca, por lo que debemos acompañarla para no desaparecer como especie. Es una atrocidad notoria y espeluznante la displicencia del Estado Nacional, Provincial y Porteño para con el saneamiento de la cuenca Matanza – Riachuelo. La situación de morbi – mortalidad no los conmueve ni los inmuta.

La indiferencia demuele y es mas cruel que el odio. 

El Riachuelo parece un torrente de pus que escapa a raudales de la herida abierta en el seno gangrenado de la tierra (La Nación – Enero 1871), y hoy todo sigue igual, es una elocuente radiografía de la desidia (negligente madre de la miseria) que imperó e impera en nuestro país.

¿Hemos enloquecido? SI, pues la inconsciencia se está imponiendo al razonamiento y al sentido común.

¿Somos irresponsables? SI, pues la lucidez hace la “vista gorda”.

Son muchos y a todo nivel, los que hablan hipócritamente del saneamiento y la sustentabilidad,  y muy pocos los realmente comprometidos con hacer la gran obra.

2. Contaminación y Salud

Según la Organización Mundial de la Salud: SALUD es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad o dolencia.

En la Cuenca, la situación es inquietante y alarmante.

El vecino no puede pescar peces porque no los hay, pero si puede contraer cuanta devastadora peste pulula en su entorno, sin embargo, trágicamente no existen estudios epidemiológicos ni toxicológicos sobre la salud de los habitantes en relación con el letal “río”.

7 millones de personas mueren cada año en el mundo por  enfermedades causadas por las aguas contaminadas.

El agua es nuestro alimento vital y el disolvente de todos los demás, regula la temperatura corporal, en todas las edades mantener una correcta hidratación es vital para la salud, transporta nutrientes a los tejidos y representa el 70 % del peso total de un individuo, pero nada hacemos por tener aguas seguras ni por el saneamiento de nuestros insalubres ríos, máxime sabiendo que menos del 3 % del agua disponible en el planeta es potabilizable.

Nuestro “río” nos horroriza, ya no sirve para alimentar, ni para recrear, entretener o refrescar a quienes habitan en sus orillas, solo sirve para envenenarlos.

El 30 % de la mortalidad infantil tiene origen en enfermedades hídricas, evitables con el abastecimiento de agua segura.

La ONU señala que el 80 % de las muertes en los países en vías de desarrollo derivan del consumo del agua no potable y de falta de sistemas de saneamientos.

Las cifras golpean con especial virulencia a los menores de 5 años: 6.000 niños mueren a diario en el mundo de alguna enfermedad relacionada con el consumo de agua no potable y con las malas condiciones sanitarias (un niño cada 14 segundos).

Numerosos enclaves localizados en Quilmes (Barrio Santísima Trinidad), en Ingeniero Budge, etc, carecen de agua. Utilizan agua de lluvia levantada en tanques, pero no alcanza, y las mismas enfermedades que ocurren por beber agua contaminada, pueden también ocurrir por no tener agua para aseo y no poder lavarse las manos. Por esta causa puede producirse también una variedad de enfermedades cutáneas. Las infestaciones por ácaros (sarna) o por piojos (pediculosis) son manifestaciones muy comunes.

Las parasitosis intestinales son especialmente frecuentes entre los niños, que las contraen por contacto directo con el polvo del suelo contaminado con huevos o por ingesta de alimentos crudos mal lavados. En ciertos grupos, más del 90 % de los niños pueden portar gusanos parásitos en sus intestinos, y muy pocos saberlo. Son causa frecuente de anemia. Algunos, como el Ascaris lumbricoides, pueden migrar más allá de la luz intestinal y provocar grave daño en el hígado, en los pulmones y aún en el cerebro.

La disposición sanitaria de las heces es indispensable para poder combatir la diarrea de la infancia, y su promoción es vital para mejorar la salud en los asentamientos. Los nitratos aparecen en el suelo y en aguas superficiales y profundas como consecuencia de la descomposición natural del material nitrogenado orgánico, proveniente especialmente de descargas de excretas y líquidos cloacales.

En las guardias pediátricas del conurbano son muy frecuentes los diagnósticos de metahemoglobinemia. Un estudio realizado en 1988 en el gran Buenos Aires arrojó niveles altos de nitratos en la mitad de las muestras, y niveles altos de bacterias en un tercio de ellas. El factor común en todos los casos lo constituyó el hecho de que la fuente de provisión era un pozo a primera napa y cercano al pozo negro de la vivienda propia o del vecino más próximo

Los nitratos presentes en el agua de las napas contaminadas, al ser ingerida por los niños, pueden transformarse en nitritos y generar un cuadro de cianosis grave, conocido como “síndrome del bebé azul” con riesgo de muerte.

En el largo plazo y combinados con otras sustancias, los nitritos, pueden también formar cancerígenos, en particular gástricos. Así mismo, los efectos del plomo, son de acción retardada, pudiendo provocar un tremendo déficit intelectual en el niño; en la misma dirección, el mercurio produce alteraciones neurológicas; el cadmio produce efisemas, alteraciones renales, anemias y cáncer de próstata; el arsénico motiva cáncer de piel y de pulmón; los virus entéricos se excretan en las heces y pasan a las aguas transmitiendo hepatitis infecciosa tipo “A” y son muchos los agentes contaminantes que arrojados al “río” o al ambiente corrompen la salud del vecino, y sensiblemente al feto materno.

Las omnipresentes moscas son cada vez más difíciles de combatir. Su importancia debe enfocarse en que son portadoras de bacterias fecales en sus patas, y contaminan con ellas alimentos, utensilios y superficies, propagando enfermedades diarreicas.

Con abundancia de aguas estancadas, y bajo condiciones biometeorológicas adecuadas, es común la proliferación de mosquitos. Hay meses en que constituyen uno de los motivos de mayor molestia e irritación para los habitantes de la cuenca. El más corriente es el Culex pipiens. Si bien no es agente de enfermedades severas, es frecuente que el rascado asociado a la mala higiene condicione una piodermitis que puede ser potencialmente severa especialmente en los niños.  El  Aedes  aegypti,  vector del dengue, otrora tropical, ya está instalado entre nosotros. Es el mismo vector de la fiebre amarilla, enfermedad que en siglo XIX produjo una mortandad enorme en Buenos Aires.                             

La ausencia de saneamiento apropiado conduce a enfermedades diarreicas, que sumadas a la desnutrición, al hacinamiento, al estrés mental severo y a la exposición al frío, predisponen a una gripe potencialmente mortal. La gripe es el eslabón final de una cadena de dificultades más profundas. Por lo tanto, el diagnóstico de una mera gripe, que puede mal interpretarse como no vinculada a las condiciones del ambiente humano de la cuenca, debe ser entendido con un criterio epidemiológico más amplio.                             

La pobreza y la mala salud son fenómenos interrelacionados. La esperanza de vida al nacer está cayendo debido a la exposición de su población a agentes físicos y químicos diversos. Favorecidas por descalabros ecológicos, emergen nuevas enfermedades transmisibles – el SIDA es la más conocida – y reemergen con creciente incidencia la tuberculosis, el cólera, el paludismo, el dengue, la fiebre amarilla y otras.

Al momento de la quema en los basurales de la Cuenca, puede haber exposiciones peligrosas a hidrocarburos aromáticos policlorados que por contaminar el aire (dioxinas carcinogenéticas), el agua y los alimentos, cuando se absorben, se acumulan en grasas corporales y son potentes carcinógenos. Los roedores, que abundan en estos sitios, aumentan el riesgo de leptospirosis y la hantavirosis que generan muerte en el 50% de los casos, y sería muy extensa la narración de todas las causas que nos enferman o nos matan de distinta forma.

La combinación de venenos, penumbra, humedad, suciedad y miseria; es una trampa asesina. El abandono es una vergonzosa afrenta que está afectando la vida de cinco millones de habitantes que pretendemos vivir en la Cuenca, y configura delito de violación de los deberes de funcionario público.

En la Cuenca la esperanza de vida se acorta.                           

El nauseabundo y pestilente olor que desprende esta masa verdinegra de aspecto repulsivo, no es otra cosa que vapores que manejados por los  vientos,  llegan  a  las vías respiratorias de los habitantes del lugar produciendo muchas graves dolencias, incluso el cáncer, corroyendo también las estructuras metálicas de la zona.

3 millones de personas mueren en el mundo cada año por respirar aire contaminado.  

Ya no es discutible que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera aumentan peligrosamente y que, de continuar fuera de control, podrían con el tiempo provocar el fin de la vida en la tierra, sin embargo acordar soluciones adecuadas y equitativas no parece fácil.

Pululan infinidad de bacterias de temibles enfermedades. Este desastre ecológico, patética cloaca a cielo abierto con pútridas miasmas, degrada  2300 km2 que lo entornan (11 veces la superficie de la Capital Federal), troncha vidas, contraría las normas de salud pública y desvirtúa las más elementales normas urbanísticas con un epicentro como es La Boca,  designado “lugar turístico  de interés general”.

Esta enorme perversidad es directamente proporcional a la excesiva mediocridad de los responsables que la consintieron y la consienten.

Un estudio científico por monitoreo continuo del aire realizado en Dock Sud entre 12/2001 y 03/2003 con financiamiento del gobierno japonés, dio resultados escalofriantes, halló concentraciones muy elevadas de benceno, metano, tolueno, xileno y otros hidrocarburos de alta peligrosidad para la salud por su comprobado efecto cancerígeno, también se halló un elevadísimo porcentaje de plomo en sangre en niños de la zona, lo cual puede generar en los mismos un severo retraso mental, hallándose también mucho cromo en orina. No buscamos victimar a las empresas, pero tampoco queremos que éstas nos perjudiquen a nosotros. El Estado debe tutelar y promover el bienestar general y no ceder ante la infame presión de las muchas empresas y organismos implicados.

Nos están enfermando y matando, es necesario que salvemos nuestra agua, nuestro aire, y nuestra tierra, que los mantengamos limpios y saludables para que la gente, las plantas y los animales siempre tengan para beber, respirar y no se enfermen, para que los peces y distintas especies tengan un lugar donde vivir y desarrollarse. Debiera declararse a la Cuenca Matanza – Ricahuelo: zona de emergencia sanitaria – ambiental. No realizar las obras de saneamiento es un crimen y un acto suicida.

Manifestó el Dr. Daniel Sabsay, que la falta de voluntad política para realizar estudios epidemiológicos y toxicológicos oficiales en la Cuenca,  seguramente está vinculada a la necesidad de ocultar la comisión de delitos. 

3.  El leisser fair como causa – Asociaciones ilícitas                     

El proceso de industrialización iniciado en el año 1800 conjuntamente con la permisividad clandestina de basurales y asentamientos, creció al mejor estilo “laisser fair” convirtiendo al Riachuelo en una lacra. Hoy, gruesas capas de petróleo y grasas lo inundan, impidiendo la penetración de la luz y, por lo tanto, todo proceso de fotosíntesis.                               

Este informe pone en evidencia una espuria asociación ilícita entre el poder económico contaminante y el poder político encargado de  ejercer el poder de policía de su jurisdicción. Arrojar metales pesados venenosos al río es delito cuyo castigo es prisión de cumplimiento efectivo, pero no existen casos ejemplificadores. La profusión de leyes sancionadas y no aplicadas, sistemáticamente, muestran precisamente y de manera abrumadora, las violaciones permanentes al derecho por parte de los particulares y de quienes debieran vigilar y controlar en ejercicio del poder de policía.

- CONNIVENCIA QUE NO TOLERAMOS MAS –

Hoy, el discurso político infiere que hay que sanear la Cuenca Matanza – Riachuelo, pero la realidad muestra que hay consenso entre los sectores económicos y políticos para que los  “grandes contaminadores” lo sigan haciendo, incluso también para pequeños talleres clandestinos que vuelcan sus ácidos en los desagües pluviales.

Nos arrojan su ponzoña con “carnet de autorizados”.

Hay aguda sospecha de malversación de caudales públicos con impunidades persistentes, venalidad de funcionarios, chantaje de empresarios que amenazan con cerrar las fuentes de trabajo, etc.

También se reconoce una grave indefinición legislativa debida a la superposición de diversas normas de distinto origen, lo que produce vacíos e inconsistencias normativas, dificultando aún más el ordenamiento y el contralor de la Cuenca. Son 55 normas de  diferentes  jerarquías  que  constituyen  un  glosario   de  buenas intenciones y un híbrido jurídico que se anula a sí mismo. El Dr. Daniel Sabsay lo califica de mamarracho jurídico, pues se llega a la anomia, falta de normas, por exceso de las mismas, motivando un gran descontrol.

Las muchas y muy heterogéneas jurisdicciones competentes, han tornado asistemática e ineficiente la auditoría de la zona, solo sirven para generar más ventajas a los infractores,  (suman 36 los organismos con competencia o jurisdicción sobre el área: 9 entes nacionales, 8 entes de la Ciudad de Bs. As., 8 entes de la Provincia de Bs. As. y 11 Municipios) y a la hora de hacerse cargo, nadie quiere “atajar el penal”. ¿Habrá municipalidades que contaminan?.

Una principal causa de contaminación es también que el 40% de la población total del país se concentra en Capital Federal y Gran Buenos Aires, generando dificultades para la provisión de agua, alimentos, redes cloacales, circulación de mercancías, de personas, máxime que grandes y hacinados asentamientos lo hacen en inmediaciones de parques industriales, sobre terrenos a veces ya contaminados e inundables.

4.  Deuda Externa para un Saneamiento Inexistente – Desvío de Fondos

En la Biblia, Jesús se encolerizó con los prestamistas y los expulsó del Templo. Luego, Shakespeare vilipendió al usurero Shylock en “El Mercader de Venecia”. Sin embargo hoy, el capital global impulsa préstamos que recaen sobre la población pobre de países pobres como nunca antes, aumentando la brecha entre Sur y Norte, acelerando la crisis de la deuda y precipitando el caos económico, social y ecológico  a  gran  escala, todo lo cual no sería posible si no contaran con la complicidad, ineficiencia y corrupción de las administraciones locales. 

De los 250 millones de Dólares que el B.I.D. tenía dispuestos para las obras de saneamiento (crédito 1059/OC-AR año 1997 para amortizarse en 20 años), hoy quedan 90 millones a refinanciar, pues 150 millones fueron inconsultamente desviados a “planes sociales”. Unicamente se aplicaron a la Cuenca 7 millones de Dólares, de los cuales sólo un millón se destinó a obras, pues el saldo se aplicó a estudios de consultorías y pagamos en concepto de tasa de compromiso (multa por no usar el préstamo) la suma de ¡¡¡6 millones de Dólares!!!. Es intolerable que el Presupuesto Nacional 2003 haya destinado CERO PESOS para paliar la degradación, fuente de infinitas enfermedades, inseguridad creciente y atraso socio económico,  es indignante que con total descaro nos quieran  explicar que no tenemos dinero para hacer obras en el RIACHUELO, cuando si lo tenemos para pagar intereses punitorios por no usar el dinero que nos dieron para hacer obras en el RIACHUELO, y es desconcertante que ese dinero está disponible y sin utilizarse desde 1997. Aunque sea increíble, es notoria la enorme presión de algunos centros de poder económicos para sostener el statu quo y que el Riachuelo siga siendo el gran vertedero de venenos.

Frente al dolor humano, es inadmisible el crematístico argumento que se refugia en las dificultades económicas como problema de fondo para no lograr el saneamiento y remediación de la Cuenca hídrica, “no hay plata”, “no alcanza”, “no hay crédito”, fueron frases repetidas por las autoridades “responsables”. Pero aún con un préstamo millonario, tampoco se hicieron las obras.

El 90% del dinero disponible, está destinado para gastos de personal y el resto para insumos y mantenimiento del edificio que el Comité Ejecutor Matanza – Riachuelo (CEMR) ocupa en Avda. Alte. Brown 1378/90. Este es un organismo que solo se mantiene a sí mismo, cubriendo casi exclusivamente su actividad burocrática.        

5. Sustentabilidad

Nuestra Constitución Nacional en su art. 41 dice “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y tienen el deber de preservarlo”, incluso mediante recurso de amparo conforme al art. 43 de la Carta Magna. Derecho reconocido también por la Constitución de la Pcia. de Buenos Aires en su art. 28 y por la Constitución de la Cdad. de Buenos Aires en sus arts. 26 al 30.

El delito ambiental es un delito social, pues afecta las bases de la existencia socio económica, atenta contra las materias y recursos indispensables para las actividades productivas y culturales, y pone en peligro las formas de vida en cuanto implica destrucción de sistemas de relaciones hombre – espacio.

El ser humano es parte de la naturaleza, de modo que al dañarla se daña a si mismo. A través del concepto de desarrollo sustentable y ecoeficiencia, cada vez más empresas debieran encaminarse a una gestión ambiental propia y colaborar activamente en revertir la degradación generada, pero espúrios intereses se siguen imponiendo por sobre los valores éticos y morales, la ecuación costo-beneficio priva por sobre el concepto social de cooperación y solidaridad y los anestesia ante el enorme daño que producen. Aún no percibieron que en el mundo la protección ambiental es la nueva fuente de crecimiento económico. Competitividad + Sustentabilidad es la clave.

DESARROLLO SOSTENIBLE: es aquel que cubre las necesidades presentes sin poner en riesgo la habilidad de generaciones futuras para cubrir sus propias necesidades, de manera que sea sostenible económica, social y ambientalmente (WCED 1987 Informe Harlem Brundtland “Nuestro futuro común” de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en las Naciones Unidas). Pero cuidado, no existe la “neutralidad” valorativa del acto de conocer o enseñar, siempre llevan implícito algún interés concreto. Analizar los problemas ambientales solo desde el discurso de la sustentabilidad es “gatopardismo”, cambia la fachada, pero esencialmente todo sigue igual. La crisis ambiental es multidireccional y multicausal.

La grave crisis social, política y económica que afecta a la Argentina plantea la obligación de revalorizar la deteriorada noción de lo ambiental, en virtud de que en las administraciones de los últimos gobiernos ha sufrido una indudable pérdida de jerarquía institucional. Esta desjerarquización le hizo perder competencias, presupuesto y quedar fuera de las reuniones de gabinete del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial (Buenos Aires). Los temas  ambientales constituyen un aspecto medular para promover   un   adecuado   desarrollo   sostenible,  y   deben   tener  rango   ministerial  dependiendo directamente de Presidencia de la Nación y del gobernador de la Provincia, según corresponda.   La Cuenca Matanza – Riachuelo es un dramático ejemplo de desarrollo no sustentable. ¿Qué “poder” sostiene lo insostenible?

6. Recomposición ambiental

Lo más justo y razonable sería que todas las empresas contaminadoras, además de adecuar sus efluentes, aportaran a un súper fondo de recomposición como el caso de la General Electric CO. que deberá limpiar el río Hudson del PCB que esa compañía vertió al cauce por más de dos décadas.

Fábricas y empresarios se beneficiaron económicamente durante muchísimos años cargándole al Riachuelo y a la sociedad los residuos que ellos no trataban. Esta es una forma simple y despreciable de obtener ganancias, por industrias que  luego  aparecen  financiando  campañas  políticas  y a fundaciones que organizan foros ambientalistas, pero con el objetivo de: no señalar responsables, hacer que la catarsis del vecino no trascienda, esmerilar y monitorear permanentemente su capacidad de protesta, tratar de contener la tremenda indignación y el gran hartazgo del poblador ante tan viles comportamientos de los dirigentes, distraer y correr el verdadero eje de atención, y no permitir hacer foco en las soluciones de fondo.

Hoy la sociedad va por un clamoroso NO VA MAS.

La recomposición del daño ambiental, debiera necesitar una cobertura de seguro para paliar los costos de la indemnización, así los controles y contra controles serán permanentes, ya que el empresario va a tomar todas las prevenciones necesarias para minimizar su prima y la compañía de seguros va a cerciorarse de que las tome para no tener que responder – pagar, y así se cerraría el circuito. Los daños ambientales son imprescriptibles y deben indemnizarse para su reparación, caso contrario se legitimaría un enriquecimiento sin causa y consolidaríamos definitivamente el delictivo vicio de contaminar.

En defensa de estos derechos debiera otorgarse el beneficio de litigar sin gastos, pues de no ser así, sería ilusoria la protección y legitimación prevista en la Constitución por la imposibilidad de asumir los elevados costos propios de este tipo de juicios.

El objetivo final es ir por una recomposición ambiental y no por un resarcimiento patrimonial que por lo general  no  alcanza para sanear el daño o se desvían los fondos a otros destinos. El artículo 41 C.N. agrega: “el daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley”. Quien no acate la legislación ambiental, debiera ser acusado además, de eco-dumping (exportar por debajo del costo doméstico al no asumir los costos ambientales) y el presidente de la empresa contaminante debiera ir preso.

Muchísimas industrias de la Cuenca no responden al principio de “RSE” responsabilidad social empresaria. Predomina lo corporativo por sobre el bien común, y cuando se los pone en evidencia, no lo encaran como toma de conciencia, sino para usufructuar porciones de marketing y de imagen, buscando mayores ganancias y no para certificar la “RSE”. Malos y abusivos dirigentes empresarios, atentan contra el planeta tierra, en complicidad con “tolerantes” funcionarios.

La materia orgánica es biodegradable por procesos naturales e intervienen bacterias, hongos, oxígeno, etc. La DBO (demanda biológica de oxígeno) es la cantidad de oxígeno que necesita ese agua para descomponer todos los materiales biodegradables presentes en él, y hay tramos del Riachuelo en que es hasta 30 veces superior a lo admisible, por el enorme contenido cloacal. El olor a putrefacción que todos percibimos en la Cuenca, es la fermentación de las bacterias anaeróbias por falta de oxígeno, las que producen metano y ácido sulfhídrico.                               

La materia química inorgánica en general y los metales pesados en particular, no son biodegradables. Lo que el hombre arrojó y arroja, el hombre debe extraer.

La primer muerte del Riachuelo fue por asfixia causada por la descomunal cantidad de materia orgánica que recibió y recibe.

La segunda muerte del Riachuelo fue por envenenamiento, ante la calidad de los materiales químicos inorgánicos y los metales pesados superlativos que recepcionó y recepciona.

vamos por su resurrección

 

LAS NACIONES NO MUEREN POR SER POBRES, MUEREN POR SER INMORALES.

7. La conducta oficial

Es moneda corriente que las partes involucradas no asuman responsabilidades, busquen mantener e incrementar sus privilegios y culpen de todos los males a los otros. Es lo más común el ocultamiento de información oficial, pero ciertas asquerosidades no necesitan cifras para ser percibidas.

Nuestro Riachuelo está muy enfermo de pudrición,  pero ¿qué patología padece nuestro sistema administrativo y nuestra clase dirigente que en más de 120 años no pudieron revertir tan horrenda y lacerante problemática?.  La incuria de los desaprensivos es cada vez mayor. La inconducta es netamente cruel y abyecta. La hipócrita consigna siempre fue: hagamos como que hacemos.

La historia del Matanza – Riachuelo es la historia del modelo político – económico prevaleciente, depredador de los recursos naturales y de la propia vida humana, en pos de un lucro pecuniario máximo. Basta de anteponer el interés particular a los del bien común.  “Donde no planifica el Estado en función del bien común, planifican los particulares en función de sus propios intereses”.

La lucha por el saneamiento y el dragado son batallas contra la corrupción, la burocracia, la incapacidad, la apatía y la mentira; es en definitiva una lucha emblemática contra la mediocridad.

Existen muchos funcionarios funcionales a la “matanza del Riachuelo”.

Funcionarios e instituciones intentan justificarse pero son inauditas las disfuncionalidades, omisiones, negligencias, impericias profesionales, malgasto del tiempo como de los recursos disponibles y la tremenda insensibilidad social puesta de manifiesto.

Las autoridades y el sistema en general parecen sordos, ciegos e inconmovibles ante tan graves, precisas y reiteradas denuncias. Resulta inaceptable, desde todo punto de vista, técnico – científico, y socio – institucional, la actitud de los funcionarios de todas las administraciones gobernantes. Ya hace 140 años Domingo Faustino Sarmiento, gran propulsor de obras públicas, fomentaba la construcción de cloacas y la provisión de agua corriente, manifestando que el costo de dichas inversiones eran muy inferiores a lo que se gastaba en salud por no contar con esas imprescindibles instalaciones sanitarias. Hoy la brecha de costos se agrandó aún más a favor de la construcción de la obra pública, en virtud de que los valores de medicina se hicieron muy onerosos y lo opuesto ocurrió con las construcciones sanitarias. Resulta intolerable, en una sociedad civilizada, privar los servicios de agua potable y cloacas, pues son derechos humanos elementales y prioritarios. La importancia que una sociedad y su dirigencia le otorga al tema, se ve reflejada indefectiblemente en los recursos que se destinan para la atención del mismo.

El costo de perder recursos como el agua y el suelo puede resultar extremadamente oneroso para una ciudad de la magnitud como es Buenos Aires.

Un Riachuelo hiper enfermo, produce cuantiosas pérdidas humanas y materiales.

Un Riachuelo saneado, aún sumando el costo de obras, produce cuantiosos beneficios humanos y materiales.

Lentitud e ineptitud, son signos de decrepitud. La vieja clase dirigencial  no está demostrando la capacidad que nuestra mínima expectativa reclama. Es hora de transformar lo gastado por consultorías, estudios técnicos, análisis internacionales, investigaciones de factibilidad, censos, ambientología, lecturas de estratos profundos, etc.; en inversión, concretando los objetivos que le dieron origen.

La Cuenca Matanza – Riachuelo no está subdiagnosticada, está subejecutada y subadministrada por algunos FUNCIONARIOS QUE SON LA DEFUNCIÓN.

Los habitantes de la citada Cuenca tenemos un profundo cansancio moral respecto de las terribles dilaciones a que históricamente fueron sometidos los más de 150 proyectos de ejecución para su limpieza y saneamiento. Entre 1993 y 1995 trascurrieron los 1000 días de la última gran promesa del Gobierno Nacional  y el CEAMSE, pero tras esta rotunda defraudación, pretende taparse la ineficiencia de todas las administraciones que le precedieron, como todas las que prosiguieron hasta la fecha.

El medio ambiente, la calidad de vida y la vida deben formar parte de la agenda política de los funcionarios. Negar la realidad sería tan absurdo como claudicar ante ella,  convivir hoy con el moribundo Riachuelo genera una desgarradora congoja, los boquenses nunca vamos a perder sensibilidad ni conciencia respecto de este criminal abandono. Somos testigos sufrientes de cómo el corrompido y mefítico “río” ha soportado el peor de los castigos: la indiferencia y el olvido de los dirigentes políticos. Pecar por omisión fue siempre el lema, pues no se dragó, no se limpió, ni se controló el vertido de desechos industriales y cloacales.

El capitalismo salvaje por un lado, y la pobreza y el atraso por el otro lado, más las ausencias de criterio político, de estado de derecho, y de ESTADO, son los factores que causan la degradación del medio ambiente que entorna el Riachuelo, con sus nefastas consecuencias.

Tras muchísimos años de alentar falsas expectativas, la conclusión más suave a la que pudimos arribar es que los funcionarios juegan al distraído, que prefieren suponer que no les compete, que aprendieron a  conjugar  muy bien el verbo “ zafar “, y que solo fingen sensibilidad en épocas pre-electorales.

La postergación, degradación y pérdida en la expectativa de vida a las que estamos siendo sometidos no tiene parangón y no resiste más dilaciones.

El Gobierno Nacional, el de la Provincia de Buenos Aires con algunos de sus municipios y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires nos adeudan históricamente muchísimo respeto. Es gravísima la inacción oficial. Es una herida abierta e infectada generada por todas las administraciones que han pasado por el poder.

Los señores funcionarios, saben que necesitamos hechos y soluciones inmediatas y concretas, pero no les importa. El Estado, es verdugo y víctima, es testigo y actor, es juez y parte, y es el eterno ausente o cómplice. ¿ Hasta cuando ?. La Cuenca Matanza – Riachuelo es el paradigma de la contaminación y de la degradación que generan las políticas públicas y privadas cuando son equivocadas o no existen. Es un ejemplo de derroche, falta de prevención y desvergüenza.

El ESTADO está capturado por una elite de líderes privados y públicos que lo ponen a su servicio, motivo por el cual no está al servicio de los ciudadanos.

El expediente administrativo Nº 10.110/CEMR/01 propicia un proyecto de Decreto Nacional creando una autoridad de Cuenca con poder de policía para el control de contaminación hídrica en el ámbito de la Cuenca Matanza – Riachuelo.

La situación que este informe describe fue denunciada ante el Defensor del Pueblo de la Nación con actuación Nº 9924/02; ante el Defensor del Pueblo de la Ciudad de Bs. As. con actuación Nº 7376/02; en Policía Federal, Departamento Delitos Ecológicos, incorporado en la causa Nº 782 del Juzgado Federal Nº 2 de Lomas de Zamora – Secretaría Nº 4 – Fiscalía Federal Nº 1. Además fue denunciado en Presidencia de la Nación, Jefatura Gabinete de Ministros, distintos Ministerios y organismos nacionales como el CEMR y el INA entre otros, ante el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Bs. As. y las secretarías responsables del tema, ante el Gobierno de la Provincia de Bs. As. y ministerios respectivos. En todas las comisiones de ecología, medio ambiente y salud que funcionan en la Legislatura Porteña, el Congreso Nacional y el Palacio Legislativo de la Provincia de Bs. As. También en distintos medios de comunicación masiva y en internet.

no hay autoridad en la Cuenca

la voluntad política no aparece

la inacción es total

reina la impunidad

Sin voluntad política, todas las alternativas y/o propuestas de solución que se intenten, semejarán la cola en la boca de la serpiente devorándose a sí misma.

El 4 de Diciembre de 2003 el Defensor del Pueblo de la Nación,  Eduardo Mondino, presentó en conferencia de prensa su informe especial sobre la Cuenca Matanza – Riachuelo, motivado por nuestra denuncia, al que se puede acceder entrando en la página web de la defensoría:  www.defensor.gov.ar   y leer 284 páginas sobre el particular, con un grado de síntesis, minuciosidad y profundidad como nunca antes se había hecho. Asociación de Vecinos La Boca agradece a la Defensoría Nacional y a todos los que participaron de la emisión del citado informe, pues es hasta la fecha,  el único trabajo que ha tomado el tema con la seriedad que amerita, pero funcionarios y políticos no se han dado por aludidos .

Desde Noviembre de 2002 se encuentra vigente en el país la Ley de Política Ambiental Nacional que obliga al Poder Ejecutivo a presentar un informe sobre la situación ambiental del país ante el Congreso de la Nación y preocupa que no existan indicios de cumplimiento.

La Cuenca Matanza – Riachuelo es paradigmática por la fragmentación de las visiones en tiempos y espacios, cegueras políticas y planteos burocráticos, que han dejado como resultante uno de los más alarmantes problemas ambientales de la salud pública, urbanísticos y sociales que padece el país, permaneciendo expuesto a un riesgo cierto de catástrofe ambiental de inimaginables consecuencias y todo porque se ha sacralizado la renta económica, por encima de cualquier otra consideración. Invocando el desarrollo, o fuentes de trabajo, se toleraron conductas homicidas para la salud colectiva de la población y del medio ambiente.

Como explicar si no, que la ley de la Provincia de Buenos Aires Nº 5.965 del año 1958 que establecía prohibiciones y cuidados sobre el agua y la atmósfera, fuera reglamentada recién 30 años después.

Como explicar si no, que no haya posibilidades ciertas y concretas de auditar los efluentes industriales de todas las empresas de la Cuenca, y entonces no se pueda informar sobre un censo actualizado de industrias contaminantes, máxime el daño que provocan en la salud pública.

Como explicar si no, que el CEMR suscriba convenios de confidencialidad con la Cámara de la Industria, impidiéndose el propio Estado utilizar la información fehaciente que posee para defender el medio ambiente y la salud.

Como explicar si no, que exista información de industrias contaminantes que exportan por más de 100 millones de dólares anuales, pero nadie les exija que dispongan de 2 millones para desarrollar la planta de vertidos.

Y LO INEXPLICABLE SIGUE .........¡¡ NO TIENE LIMITES !!

Esta permanente mueca de procacidad y desprecio por el otro, es el sino trágico del caso de la Cuenca Matanza – Riachuelo, y nos provoca un gran desasosiego nuestra impotencia para revertir realidad tan perniciosa.                                     

Me estoy muriendo de frío

tengo bronca en la voz

porque a esta puerta del río, país,

le apuñalaron el sol

Ay país, país, país...

Coplas de mi país – Piero

8. Planteamiento holístico  

En un mundo globalizado y liberalizado, en que todo es vendible y la potencia económica es factor determinante del poder, los recursos se trasladan de los pobres a los ricos y la contaminación se traslada de los ricos a los pobres.

Los 225 habitantes más ricos del mundo poseen una riqueza superior a un billón de dólares, igual al ingreso anual del 47 % más pobre de la población mundial, esto es 2.500 millones de habitantes. Con solo el 4 % de la riqueza combinada de estas 225 personas más ricas del mundo (cerca de 44.000 millones de dólares por año) se posibilitaría el acceso universal a los servicios básicos para todos (salud, educación, alimentación, agua, etc. PNUD 1998).

La crisis ambiental tiene dos causas importantes, el agotamiento y la contaminación provocada por el depredador desarrollismo industrial. No es posible un crecimiento ilimitado en un mundo naturalmente limitado.

En la escuela hemos aprendido a estudiar, separando las materias, lo que motivó la hiperespecialización y tecnificación del conocimiento, y alejó al hombre del centro estructurante de la vida natural y social. Por comprender las partes, se descuidó al todo. Revaloricemos lo holístico.

Los países altamente industrializados son los principales responsables del Efecto Invernadero, y los Cambios Climáticos asociados, pero lamentablemente los efectos afectan esencialmente a los países subdesarrollados, que sin ser los mayores responsables de las perturbaciones ambientales, no disponen de los medios para mitigarlos; y aquellos países se resisten a acuerdos y protocolos internacionales como el de Kioto (1997) y adscriben a los ambiguos y retóricos como el de Johannesburgo (2002).

Los principales responsables de la degradación ambiental o quienes dejan una mayor huella ecológica sobre la biosfera, son la minoría más rica del planeta, con su elevado nivel de industrialización no limpia y consumismo exacerbado.

Es necesario que nos involucremos todos, no podemos seguir confiando en que los gobiernos lleguen por si mismos a una solución. Tenemos que presionarlos a que lo hagan, pero también tenemos que comprender que debemos tomar el destino del planeta en nuestras manos.          

9. Exhorto

La zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, donde hay más baldíos que baldosas, en las últimas dos décadas perdió el 20% de sus vecinos nativos o con identidad barrial, como consecuencia del manifiesto nivel de abandono de los distintos gobiernos y el crecimiento aluvional de asentamientos que degradan la calidad y estilo de vida del porteño.

El Riachuelo es emblemático para desenmascarar los nefastos modos de hacer política de muchos dirigentes. LOS VECINOS DE LA CUENCA ESTAMOS HARTOS de ser atacados impunemente y con todo éxito, por la corrupción y la ineficiencia.

Necesitamos urgentemente concretar las obras de saneamiento que irremediablemente mejorarían de manera definitiva la calidad de vida de 5.000.000 de personas que habitamos la cuenca Matanza – Riachuelo, pues rápidamente generarían enormes fuentes de trabajo, elevando el nivel de seguridad de todo el sur capitalino y conurbano bonaerense, con solo ordenar, limpiar e iluminar la cuenca, agregando una excelente repercusión en la salud de la población ribereña. Si a esto sumamos la construcción de nuevas viviendas y sus servicios sanitarios más una industria limpia, repotenciaríamos  positivamente la vida de la región, en un lapso muy breve. 

La historia acredita que distintas utopías fueron anticipos de realidades. En la utopía está la inteligencia de los sueños, está la esperanza, la creatividad, el progreso  y la lucha que son signos de vida. En la resignación está el alma de los escépticos, de los esclavos y de los que marchan precozmente hacia la muerte.

Ninguna empresa humana hubiera llegado a realizarse si un hombre no hubiese soñado que era necesaria, otro la creyera posible y un tercero la considerase indispensable, ejemplo de esto es que entre los años 1994 y 1998 hemos materializado en el barrio las obras de control de inundaciones después de una vida de padecimientos.

La diferencia entre lo posible y lo imposible, es que  esto último insume un poco más de tiempo.

“Las grandes obras

las sueñan los santos locos

las hacen los luchadores natos

las aprueban los felices cuerdos

y las critican los inútiles crónicos”

Sería vergonzoso y lamentable que debamos recurrir a foros internacionales para hacer valer nuestro derecho a la vida, y que tengamos que cortar  todos

los puentes que cruzan el oprobioso Matanza – Riachuelo en desesperada acción de protesta.

Reclamamos un respaldo unánime para generar un fuerte movimiento, una RED prestigiosa, inteligente y pujante de ONG´s, universidades, cámaras empresariales, colegios profesionales, y toda aquella institución que entre sus objetivos pueda estar el defender la  “VIDA” de 5.000.000 seres humanos que habitamos la Cuenca Matanza – Riachuelo, 15% de la población de la República Argentina, más todo el resto de la ciudadanía por el efecto “derrame difusivo”.

Asociación de Vecinos La Boca, desea fervientemente que un grupo solidario, multisectorial, transdisciplinario y representativo, intente con capacidad de lucha y de gestión, socorrer y salvar la degradante proyección de nuestro “río”, persuadiendo al poder político e iniciar así esta titánica y meritoria tarea. No descartamos generar un proyecto de iniciativa popular con firmas, aunque esperamos que no sea necesario.

Estamos plenamente convencidos que si la sociedad en su conjunto no asume el protagonismo ante esta histórica y calamitosa afrenta pública, la misma se puede eternizar.

La bomba ambiental del Riachuelo ya estalló estrepitosamente con la epidemia de cólera en 1867 y las 16.000 humanidades que ya se cobró en 1871 con la epidemia de fiebre amarilla. Producto del avance de las ciencias médicas, los productos farmacológicos, controlan mejor las enfermedades producidas por la contaminación y generalmente no impactan hoy con muertes rápidas, pero sí nos deterioran, debilitan y matan lenta, progresiva   e   infaliblemente.

La  bomba ambiental estalla silenciosa y continuamente todos los días.

El impacto en la población es inadmisible y configura una fatal realidad, el tejido social enfermo y el círculo vicioso de la miseria ya requiere imperativamente una urgente e impostergable intervención transdisciplinaria para su recuperación.

MATANZA – RIACHUELO: por antigüedad, gravedad, extensión, número de víctimas y damnificados, actores involucrados, factores de poder concurrentes, trascendencia mundial y nivel imponente de abandono ES LA GRAN VERGÜENZA NACIONAL, máxime si se lo relaciona con la capacidad potencial de la región.                                                                     

Asociación de Vecinos La Boca, apela a toda  la sociedad, necesitamos hacer oír nuestro grito de socorro, buscamos amplificar y repotenciar con la comunidad nuestro dolor por la única catástrofe ecológica que en el mundo va a cumplir dos siglos sin que el Estado se ocupe de erradicarla. La transversalidad e interdisciplinaridad del tratamiento de los temas ambientales, convocan a la interacción de diferentes actores y disciplinas.

Requerimos de vuestras adhesiones y de vuestras ideas constructivas sobre el particular. Si la clase dirigente que tuvimos, fracasó, seamos creativos como ciudadanos para gestionar unidos, una masiva protesta con propuestas viables.

Al inicio, manifestamos que nos están matando.

¿Podremos identificar a los asesinos? Y por sobre todo, tenemos que evitar que lo sigan haciendo.

10.  Propuesta

Ponemos a consideración nuestra moción fundamental, sin la cual consideramos sería muy difícil que tenga oportunidad de realización cualquier noble objetivo sobre la Cuenca.

Asociación de Vecinos La Boca propone que las instituciones que consideran entre sus objetivos pueda estar el saneamiento de la Cuenca Matanza – Riachuelo en todos los aspectos que hagan al habitat y la ecología, tomen la antorcha, presionen positivamente y adhieran a una RED que tendría como metas básicas:

1.- Proveerle a esta temática el rango de  “POLÍTICA DE ESTADO”, por acuerdo entre el Presidente de la Nación, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

2.-Promover la instalación en las agendas políticas de los Gobiernos: Nacional, Provincial, Municipales y de la Ciudad de Buenos Aires, el objetivo del saneamiento de la Cuenca Matanza – Riachuelo. 

3.-Promover que el compromiso de estas autoridades sea:

Otorgar desde el gobierno una estructura jurídica con capacidad de financiación y de gestión, que enfatice el concepto de unidad y autoridad de cuenca (Ley 25688), superando las gestiones  jurisdiccionales, parciales o fragmentarias, CENTRALIZANDO EL PODER DE POLICIA para que haga posible avanzar en el proyecto de saneamiento de la misma, hacia un objetivo integral de desarrollo (Expte. Administrativo Nº 10110/CEMR/01).

Asignar desde el gobierno partidas presupuestarias destinadas unívocamente al mejoramiento de la Cuenca en sus aspectos ecológicos y de habitabilidad. Recuperar el préstamo original del B.I.D.

Concretar desde el gobierno la revisión del Plan de Gestión Ambiental de la Cuenca y en base a las conclusiones implementar un firme plan de acción.

Ejecución del Plan de Acción Ambiental.

4.-Peticionar información sobre la Cuenca.

5.-Impulsar la defensa de los derechos constitucionales sobre la misma.

6.- Lograr una representación ecuánime dentro de la estructura jurídica, respecto de la Nación, la Ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires, los Municipios con competencia, cámaras empresariales, Universidades, ONG´s y colegios profesionales. Es necesario un propósito articulador.

7.- Concebir la Cuenca del Matanza – Riachuelo como eje vertebrador de gran potencialidad para el AMBA (Area Metropolitana de Buenos Aires), es una oportunidad de desarrollo social, urbanístico, económico, industrial y ecológico, capaz de recuperar las potencialidades del conurbano sur. 

Además exigimos: 

a)     Sean retirados los 17 cascos hundidos y los 67 amarrados y abandonados en la costa.

b)     Se limpie el “espejo de agua”.

c)     Se provea de cloacas al 55% de los habitantes de la Cuenca que carecen de ellas.

d)     Se provea de agua potable al 35 % de los habitantes de la Cuenca que no la poseen.

e)     Se proceda a la recolección de residuos a lo largo de toda la Cuenca, fundamentalmente en los 13 asentamientos precarios (500.000 personas) que crecieron incontroladamente en el curso inferior del Riachuelo como corolario de la grave crisis socio económica.

f)       Se erradiquen los 42 basurales a cielo abierto y se construyan plantas para la obtención de compostaje.

g)     Se limpien y ordenen los terraplenes y taludes que bordean el “río”.

h)     Se obligue a las industrias a instalar plantas para tratamiento de residuos industriales o generar procesos tecnológicos de producción limpia que minimicen la contaminación a vertido cero con incentivos financieros y fiscales, créditos blandos, incentivos para la certificación de ISO 14000, etc. Las empresas que se instalen en nuestra geografía, no deben autorregularse como propone el ALCA, sino que serán alcanzadas por todos los controles de protección ambiental y legal de nuestro territorio.

i)   Que Aguas Argentinas; el ETOSS; CEAMSE; Secretaría de Obras y Servicios públicos del Gobierno de la Ciudad de Bs. As.; ENOHSA; Secretaría de Obras Públicas del Gbno. de la Ciudad de Buenos Aires; Subsecretaría de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires; Ministerio de Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires; AGOSBA; ORAB; Autoridad del Agua; Aguas Bonaerenses S.A.; Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación; la Subsecretaría de Recursos Hídricos nacional y Comité Matanza – Riachuelo (año 1995) realicen las obras de infraestructura indispensables que les competen. 

j)       Que los organismos que actualmente deberían ejercer el poder de policía sobre la Cuenca: Secretaría de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Secretaría de Gobierno y Control del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Policía Federal Argentina, INA; Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (decretos Nº 776/92 y 1455/92); Administración General de Puertos; Prefectura Naval Argentina y en la Provincia de Buenos Aires: Ministerio de la Producción, la Subsecretaría de Política Ambiental, los 11 Municipios de la Cuenca (Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Alte. Brown, Merlo, La Matanza, Esteban Echeverría, Ezeiza, Marcos Paz, Las Heras y Cañuelas) desde sus respectivas secretarías de política ambiental y la Policía Bonaerense, lo hagan en forma efectiva, castigando severamente a los agentes contaminantes por acción u omisión.  

k)      Hacer que a beneficiarios del Plan Trabajar, se los aplique a la limpieza del Matanza - Riachuelo y su Cuenca.  

l)        Se mantenga en forma permanente un control sobre la salud de la población, el suelo, el aire y el agua a lo largo de toda la Cuenca.  

m)    Se impida el ascenso de las napas freáticas que asoman en la superficie y las inundaciones en el área. Realizar un mapa hidrogeológico de todo el territorio del Area Metropolitana Buenos Aires.  

n)     Se incentive el turismo, la recreación, los emprendimientos habitacionales, la industria limpia, el comercio en todas sus formas y el fortalecimiento de las PYMES, seduciendo las inversiones privadas para generar fuentes de trabajo.  

o)     Que el Riachuelo vuelva a ser navegable. Generar el corredor multimodal de transporte: Dock Sud, Avellaneda, Barracas, La Matanza, Mercado Central, Aeropuerto de Ezeiza; meta central para el desarrollo protagónico del rol regional conurbano y descongestionador de camiones para el sur de la Ciudad de Buenos Aires.  

p)     Se realicen investigaciones epidemiológicas y toxicológicas sobre los efectos de los contaminantes en la salud, especialmente en las áreas más castigadas por la contaminación, según resolución del Defensor del Pueblo de la Nación Nº 31/03 y resolución del Defensor del Pueblo de la   Ciudad de Buenos Aires N º 2285/03.  

q)     Lograr la continuidad de la vialidad ribereña en ambas márgenes. Adicionar puentes viales y arreglar los existentes.  

r)       La desafectación progresiva del Polo Petroquímico Dock Sud por su máxima peligrosidad.  

s)      Una cobertura de seguro empresarial para la recomposición del daño ambiental.  

t)      Prisión efectiva para los presidentes de las empresas contaminantes y para los funcionarios que detentando poder de policía en la cuenca, no lo ejercieran.

Debemos impedir: la corrupción, la burocracia, la mediocridad, el desvío de fondos, la incompetencia, la ineficacia, la mentira, la irresponsabilidad, la ilegalidad, la insalubridad, la inseguridad, la hipocresía, la ausencia de controles, la distracción, la apatía, el “zafe”,  pues nos llevaron a la situación que hoy padecemos.

                                

                                               Todos por el riachuelo

SOLICITAMOS SU INDISPENSABLE COLABORACIÓN.

                                                

Demostremos que cuando José Luis Borges decía que el argentino no era un ciudadano, sino un habitante, estaba equivocado.

 

¿Hasta cuando inspiraremos el aliento y beberemos la podredumbre de este gran cadáver hediondo tendido al sur de nuestra Ciudad, que nos enferma y nos mata?.

Si por la noche no pudiéramos ver las estrellas, sería muy grave y alarmante; si el “río” no tiene vida e incita a la muerte, ¿Ud. que hace?

                             Exprésenos su sentir a nuestros e-mails: asociacionvecinoslaboca@speedy.com.ar;   asocveclaboca@speedy.com.ar

Si comparte el objetivo rogamos publique el documento o reenvíe el mismo a quienes Ud. crea conveniente y promovamos una cadena solidaria pro saneamiento de la Cuenca Matanza – Riachuelo, por la vida de 5.000.000 de seres humanos que la habitamos.

PEDIMOS JUSTICIA, para evitar que una turba social protagonice episodios no deseados.

Cuando el amor y la verdad trabajan juntos, la paz y la justicia se dan cita.

Necesitamos contar con vuestra activa participación. Esta batalla que nos compromete a todos, necesita pasión, amor y talento.

Aguardando vuestra pronta adhesión, saludamos a Uds. muy atentamente.

 Cristina Fins                             Juan C. Penco                               Alfredo Alberti        

 Vicepresidente                          Secretario                                    Presidente

Aristóbulo del Valle 282 – (1161) Cdad. de Bs. As.-

Te: 4361-9687              Tel/Fax: 4301-6313/4014

e- mail: asociacionvecinoslaboca@speedy.com.ar

             asocveclaboca@speedy.com.ar

Fuentes: Clarín, La Nación, La Prensa, Rev. Unica, Mundo Hospitalario, OMS, ONU, BID, Defensoría del Pueblo de la Nación, Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires,  Plan  de Gestión Ambiental y de Manejo de la Cuenca Hídrica Matanza – Riachuelo (1995),  Comité Ejecutor del Plan de Gestión Ambiental y de la Cuenca Hídrica del río Matanza – Riachuelo (Anexo 1999)