Ecologistas en Acción exige al Gobierno de Canadá la inmediata paralización de la matanza de focas

Ecologistas en Acción. 29-05-04

Ecologistas en Acción ha realizado un acto de protesta ante la Embajada de Canadá en España por la matanza de focas autorizada por el Gobierno canadiense, al considerarla científicamente injustificada y una clara demostración de desprecio hacia la vida de los animales. Con estas autorizaciones se están matando adultos y crías de focas de pocos días,
siendo frecuente que algunas de las focas se despellejen aún vivas.

El Gobierno de Canadá anunció en 2003 la concesión de permisos para masacrar cerca de un millón de focas en un periodo de tres años. Concretamente la cuota de este año son 350.000 animales, de las cuales el 95% de ellas son crías con días o semanas de vida, que son golpeadas o tiroteadas, arrastradas con ganchos y despellejadas.

En 2001, un grupo internacional de cinco veterinarios independientes realizaron un seguimiento de la caza de focas y descubrieron que el 79% de los cazadores no chequearon si los animales estaban muertos antes de despellejarlos, y cuando los veterinarios examinaron los cráneos de las focas masacradas, encontraron que un 42% de ellas mostraban mínimas o ninguna fractura, lo que sugiere una alta probabilidad de que estas focas estuviesen conscientes durante su espellejamiento.

Pero, además de la extrema crueldad que caracteriza estas matanzas, Ecologistas en Acción considera que la justificación utilizada por el Gobierno de Canadá para reducir las poblaciones de focas no está sustentada en estudios científicos. No es cierto que se haya producido un incremento de sus poblaciones, por el contrario se estima que la población de focas esta declinando desde 1986, y además las condiciones del hielo en estos últimos años dificultará la supervivencia de las
focas no adultas. Así mismo, no son las focas las principales responsables de la reducción de los bancos de pesca de la costa Este canadiense.

El Gobierno canadiense utiliza las focas como chivo expiatorio por su política de sobreexplotación y mala gestión de los recursos marinos, no existiendo evidencias científicas de que reduciendo la población de focas se restauren los bancos de pesca de la costa Este. Los ecosistemas marinos son complejos y no podemos predecir que especies se beneficiaran si reducimos otras. De hecho, la reducción de focas puede llevar a un incremento de otras especies, como los calamares, lo que provocaría una mayor predación sobre los bancos de pesca.