El precio de los fármacos contra la malaria pone en riesgo la vida de millones de personas

 

Canal Solidario. 30-05-04

El 25 de abril es el Día Africano Contra la Malaria, una de las afecciones más mortíferas, que afecta especialmente a este continente y cuya lucha se ve limitada por la falta de tratamientos más efectivos y económicos.

En la tercera celebración del Día Africano Contra la Malaria, las organizaciones internacionales y ONG hacen un llamamiento general para que se creen nuevos fármacos y se invierta más en el TCA –hasta ahora el tratamiento más efectivo contra la malaria-, porque de lo contrario la lucha mundial contra está enfermedad se verá gravemente afectada.

La malaria, una afección transmitida por varios insectos -especialmente por el mosquito anófeles-, es endémica en las regiones tropicales y subtropicales, cada año afecta a 500 millones de personas y causa entre 1,5 y 2,4 millones de muertes cada año, según cifras de la organización Médico Sin Fronteras. Una enfermedad que afecta especialmente a niños y que en el continente africano supone un coste social y económico considerable.

A pesar de que la malaria es considerada por la comunidad internacional un mal que es prioritario combatir a través del Fondo Global (FG), que también engloba la lucha contra el SIDA y la tuberculosos, tiene graves obstáculos en su lucha. Porque la Terapia Combinada con Artemisinina, ACT, el tratamiento más eficaz del momento, es muy costoso y recibe muy poca inversión para su fabricación y porque es urgente que las empresas farmacéuticas inviertan en la investigación de nuevo fármacos y en la creación de una vacuna que supere los prototipos actuales.

Hasta ahora, esta enfermedad ha sido combatida tradicionalmente con la cloroquina, un medicamento económico al que la población de los lugares más afectados, como África Subsahariana, ha desarrollado resistencia. Frente a esta situación, la opción que le queda a las comunidades es aplicar la ACT, que aunque es efectiva, es muy costosa y está sólo disponible en cantidades limitadas.

Es por estas razones, Unicef hace un llamado a las empresas farmacéuticas y a los países donantes para que se creen nuevos tratamientos: “si los sectores público y privado trabajaran juntos y de manera eficaz, nosotros podemos rápidamente reorganizar el mercado de los fármacos contra la malaria y dar un gran salto hacia adelante para hacer retroceder esta terrible enfermedad”, afirma en un comunicado Carol Bellamy, Directora Ejecutiva de UNICEF.

Médicos Sin Fronteras, que trabaja por combatir este mal desde 1985, también se muestra preocupado por las dificultades de los fármacos contra la malaria y pide mayor inversión en la producción de ACT para que sea más accesible y sea un tratamiento masivo, especialmente en África donde la enfermedad se ha recrudecido en los últimos 20 años.

Según afirma Jean-Marie Kindermans, médico especialista en malaria de MSF, la “ATC es realmente motivo de esperanza en África; cada vez más países con muy elevados índices de resistencia a los antipalúdicos tradicionales empiezan a utilizar la terapia combinada con excelentes resultados,”, pero enfatiza que el problema es que el ingrediente clave se extrae de plantas y sólo se garantiza que se cultiven y se recojan grandes cantidades si los pedido son igualmente considerable; por tanto es urgente que los financiadores actúen para evitar una crisis en la producción de este medicamento vital para millones de personas.