Residuos agrícolas contaminan la provincia de Almería

Andalucía24horas. 08-08-04

La industria de la agricultura intensiva de Almería se ha convertido en un peligro en potencia para la salud de los almerienses. Tras más de 30 años todavía no se ha resuelto y está todavía muy lejos de solucionar.

Más de un millón y medio de toneladas de residuos agrícolas se genera al año en la provincia de Almería.

Hasta ahora, exceptuando pequeñas iniciativas que no han dejado de ser anecdóticas ante el enorme volumen de residuos, la gestión que se ha estado realizando ha sido la de enterrar los residuos y quemándolos, contaminando el agua subterránea, el suelo y el aire.

Cuántas toneladas de residuos han ardido desde la noche de San Juan el pasado 24 de junio hasta el día de hoy?. Por todos los municipios donde se encuentran invernaderos no sólo han ardido pequeños vertederos incendiados por los agricultores, también cansados de esta situación, si no que también han ardido los que supuestamente son vertederos municipales controlados –que no legales- gestionados generalmente por la empresa Albaida y los Ayuntamientos. En Níjar, El Ejido, La Mojonera, Adra, etc, siendo en éste último municipio el último caso conocido llevando, desde hace 10 días, a pesar de estar apagado el incendio, emitiendo humo contaminado a la atmósfera.

La empresa Albaida hasta ahora no ha asumido ningún tipo de responsabilidad, ni recibido sanción ejemplar, por los incendios que se han producido en los vertederos que gestionaba.

La provincia de Almería corre un grave peligro por la incompetencia de nuestros gobernantes locales, autonómicos y estatales de poner en marcha los medios necesarios para una gestión eficaz sobre los residuos agrícolas.

La situación se va a ver agravada por la imprudencia y falta de conciencia y por el afán de protagonizar una urgente solución por parte de los Ayuntamientos que están amparando una fórmula de gestión basada en la gasificación de residuos, en donde éstos se utilizan como combustible para plantas de obtención de electricidad. Por supuesto contando con la complicidad del resto de autoridades andaluzas y estatales.

Los Ayuntamientos y la empresa Albaida HAN MENTIDO Y ENGAÑADO a la ciudadanía almeriense, todos los intentos que han realizado hasta ahora de demostrar que esta tecnología funciona con lo residuos de agricultura intensiva han fracasado, tras mentir (se puede comprobar en la hemeroteca).

Todos los intentos porque se produzca un debate y estudio de las distintas tecnologías han sido inútiles, Albaida y Ayuntamientos se han negado.

Todas las peticiones de información sobre la tecnología de gasificación y analíticas de sus emisiones realizadas han sido reiteradamente negadas por Albaida y Ayuntamientos.

Albaida y los Ayuntamientos implicados están manipulando y engañando en la información que sacan en los medios de comunicación en donde dicen que la gasificación no produce ningún tipo de contaminación.

La gasificación, entra dentro del apartado de la valorización energética junto con la incineración y la pirolisis, y de hecho la gasificación no es más que una incineración encubierta.

Los residuos agrícolas de cultivos intensivos están “contaminados” por productos fitosanitarios y otros productos químicos.

La gasificación producirá inevitablemente dioxinas y furanos, aparte de otros compuestos que vendrán determinados por la composición del residuo y que se emitirán a la atmósfera.

La opción del compostaje o la biometanización, son mejores para una zona como ésta que pretende estar en la vanguardia y que en teoría manifiesta preocupación por el respeto al medio ambiente. Es más, en un espacio con una clara vocación agrícola y turística, la instalación de incineradoras, aunque sean pequeñas, no parece lo más adecuado.

El estudio de impacto ambiental que acompaña al último proyecto presentado en Níjar, y que actualmente está en exposición pública adolece de información vital como:

Caracterización de los residuos que se van a utilizar.

Análisis de las emisiones que se van a producir.

Análisis de los residuos finales del proceso.

Incidencia de las emisiones en las zonas cercanas y en las producciones agrícolas del entorno.

Lamentablemente como en tantas otras ocasiones, en los que se acusa al movimiento ecologista de alarmista, será demasiado tarde cuando queramos poner remedio al ver que es patente el impacto que se está causando en la salud de la población.

La provincia de Almería se encuentra ajena al peligro que le acecha y que amenaza la salud de sus ciudadanos