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1.400 MILLONES DE ANZUELOS, UNA TRAMPA MORTAL PARA LAS TORTUGAS
Oceana. 17-09-04
Los “marrajeros” que operan con base en Alicante, Murcia y Almería calan hasta 80.000 anzuelos cada noche, con una longitud del palangre de entre 30 y 60 kilómetros por barco La flota palangrera mundial faena cada día con unos 3,8 millones de anzuelos, lo que equivale a 1.400 millones de anzuelos al año, para pesca de pez espada y de túnidos Madrid/Washington/Santiago de Chile – Las más de 400.000 tortugas marinas que se enganchancada año en los anzuelos de las flotas palangreras, a uno y otro lado del Atlántico, según ha denunciado Oceana, son víctimas de un arte de pesca que se emplea con el objetivo de capturar pez espada, túnidos y, en ocasiones, tiburones. Las tortugas marinas son especies no deseadas, al igual que las pastinacas, peces luna, palometas, lampugas, así como algunas especies de marlines, túnidos y tiburones. Según el informe “Tortugas marinas en el anzuelo”, que acaba de elaborar Oceana, estas flotas emplean unos 3,8 millones de anzuelos cada día, lo que equivaldría a 1.400 millones de anzuelos al año. 200 millones estarían dedicados a la captura de pez espada y 1.200 serían para túnidos. El 37 por 100 de este enorme esfuerzo pesquero se concentra entre el Atlántico y el Mediterráneo. Se estima también que por cada 1.000 anzuelos calados se pueden llegar a capturar 14 tortugas boba (Caretta caretta) y 2,4 tortugas laúd (Dermochelys coriacea). Entre 50 y 70 barcos palangreros españoles, mayoritariamente con base en los puertos pesqueros de Alicante, Murcia y Almería se dedican en el Mediterráneo occidental a la pesca con palangre de pez espada (Xiphias gladius). Se les conoce popularmente como “marrajeros” porque en sus orígenes también tenían como objetivo la pesca de tiburones de esa especie. Son mayoritariamente barcos de entre 12 y 18 metros de eslora, con tripulaciones que oscilan entre cuatro y ocho personas. Sus palangres, que tienen una longitud de entre 22 y 44 millas por barco (30 y 60 kilómetros), van provistos de entre 1.200 y 1.400 anzuelos. Aunque su actividad se lleva a cabo todo el año, se intensifica en los meses de junio, julio, agosto y septiembre, con una media de 20 días de pesca al mes por embarcación. Durante esos meses, en la zona de pesca de esta flota pueden llegar a calarse alrededor de 3.000 km de línea de palangre, portando 80.000 anzuelos cada noche. Es también en esta época cuando se produce el impacto más notable sobre las tortugas. La flota palangrera española captura involuntariamente una cantidad de tortugas que diversos investigadores han estimado entre 15.000 y 30.000. La cifra que se baraja como estimación media es la de 20.000 animales. ¿Qué es el palangre?
El palangre de superficie, que tanto daño está causando a las
tortugas marinas, es básicamente un arte de pesca pasivo con anzuelos: en
una línea madre mantenida en la superficie por boyas, los pescadores cuelgan
entre 100 y 200 palangres, en los cuales el pescador va colocando los
anzuelos. La longitud total del arte puede superar los 40 kilómetros y
utilizar más de 2.000 anzuelos. Estos son cebados con pequeños peces
pelágicos (alacha, caballa...etc), cefalópodos o cebos artificiales (en
ocasiones luminosos), para atraer a los peces espadas. Pero otras especies
carnívoras, como atunes, lampugas y tortugas marinas también pueden quedar
presa en este método de pesca.
© Oceana Anzuelos redondos para salvar tortugas
La modificación de la forma del anzuelo puede ser una vía de solución de las importantes capturas de tortugas marinas. Estudios realizados con anzuelos redondos de tamaño adecuado han comprobado que podrían reducir entre un 65% y un 90% las capturas de estos animales. Estos anzuelos también han resultado más eficaces en la captura de pez espada, con un incremento de hasta un 30% y resultan menos peligrosos de manejo para los pesadores, lo que podría evitar numerosos accidentes laborales.
Oceana propone
Oceana trabaja para reducir las capturas accidentales de tortugas marinas en ambos extremos de su área de distribución: las costas americanas y el Mediterráneo.
Muchas de estas tortugas nacen en las playas de Florida y el Caribe. Las que consiguen esquivar a los pesqueros que operan en la zona, acaban siendo víctimas de los anzuelos a miles de kilómetros de distancia, en la costa mediterránea.
Los trabajos de Oceana a bordo de palangreros españoles han documentado, en video y fotografía, las capturas no deseadas que se producen durante las operaciones de pesca, con especial atención a las capturas accidentales de tortugas marinas. El equipo de Oceana ha intentado no alterar la rutina normal de los pescadores a bordo, sus hábitos y operaciones de pesca. Paralelamente se han realizado actividades de marcado de las tortugas para contribuir a estudios sobre migraciones y los biólogos también han probado un instrumento llamado “desanzuelador” (“dehooker”), para extraer los anzuelos de las tortugas sin causarles daño antes de ser liberadas al mar.
Cinco de las ocho especies de tortugas marinas del mundo han sido citadas en las costas mediterráneas: la tortuga carey (Eretmochelys inbricata), la tortuga golfina (Lepidochelys kempi), la tortuga laúd, (Dermochelys coriacea), la tortuga verde (Chelonia mydas) y la tortuga boba (Caretta caretta). La mayoría de estas últimas son animales nacidos en el Atlántico occidental (playas de Florida, Georgia y Carolina del Sur, entre otras), y algunas en el Mediterráneo oriental (Grecia, Turquía y Chipre especialmente).
OCEANA ofrece fotografías y material Betacam SP sobre esta campaña a los medios de comunicación interesados |