Salud y medio ambiente
Portal del Medioambiente. 30-09-04
PNUMA
"Gran parte de la población mundial vive en áreas en las que los
niveles de contaminación atmosférica exceden los lineamientos establecidos
por la Organización Mundial de la Salud (OMS) -afirma el doctor Francis
Murray, de la Universidad Murdoch, de Perth (Australia)-. Más de 1.200
millones de personas pueden estar expuestas a excesivos niveles de dióxido
de azufre, más de 1.400 millones expuestas a excesivos niveles de materia
particulada en suspensión y se conoce que alrededor del 20% de la población
de Europa y América del Norte estaría expuesta a niveles que exceden los
límites permisibles de dióxido de nitrógeno".
El que la OMS haya establecido niveles tolerables de estos
contaminantes en el medio ambiente se debe a que tienen comprobadas
consecuencias nocivas sobre la salud de las personas. "Sin embargo, las
enfermedades asociadas con la contaminación del medio ambiente no siempre
son tomadas en cuenta: los problemas respiratorios, las afecciones
cardiovasculares y el cáncer son los más importantes -explica la doctora
Norma Cadoppi, especialista en contaminación ambiental que actualmente se
desempeña como asesora del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
(Argentina)-. El mundo lanza continuamente a la atmósfera cantidades
excesivas de sustancias contaminantes que son perjudiciales para la salud
humana. Estas inciden sobre el organismo provocando cambios intracelulares
que luego se traducen en distintas enfermedades", agrega esta especialista.
Los contaminantes atmosféricos no son estáticos; por el contrario, se
trasladan de la mano del viento a regiones alejadas y caen sobre la
superficie del planeta en forma de lluvia, contaminando el suelo, los mares,
los ríos, las lagunas e incluso las napas subterráneas.
"Las emisiones de diversas sustancias, como por ejemplo el azufre y el
nitrógeno, dan origen a diversos trastornos de la salud humana, pueden
repercutir en forma directa sobre los receptores celulares o alterar la
naturaleza de los suelos y las aguas, y así causar enfermedades en forma
indirecta", dice el doctor Rafael Herrera, del Centro de Ecología del
Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas de Caracas (Venezuela).
Cuatro amenazas para la salud humana
La lista de sustancias contaminantes que actualmente son liberadas al medio
ambiente es casi infinita: dióxido de carbono, monóxido de carbono, cuerpos
orgánicos volátiles, plomo, benzeno, benzoapireno, amoniaco, ozono, dióxido
de azufre, dióxido de nitrógeno y en partículas en suspensión. Todas estas
sustancias tienen un impacto negativo sobre nuestro organismo. Pero
concentrémonos en cuatro: el azufre, las partículas en suspensión en el
aire, el ozono y los óxidos de nitrógeno.
Empecemos por el azufre: "El dióxido de azufre es una sustancia muy soluble
en agua, y por lo tanto su exposición irrita las mucosas de la nariz, la
boca, la faringe y los bronquios en cuestión de minutos. Adicionalmente,
también irrita las vías respiratorias, reduciendo a su vez la capacidad
pulmonar y causando ronquera, respiración entrecortada y presión en el
pecho. Los asmáticos son particularmente sensibles al azufre", explica el
doctor Murray.
En cuanto a las partículas en suspensión o particulado son liberados por los
procesos de combustión de combustibles fósiles: "Estos pueden perjudicar la
función respiratoria, llevando hacia la morbilidad y mortalidad respiratoria
críticas, pues irritan el tracto respiratorio, estrechan las vías de
ventilación, exacerban el asma y la bronquitis, y aumentan las tasas de
infecciones respiratorias -enumera el doctor Murray-. Existen evidencias en
Estados Unidos de que el incremento en la tasa del síndrome de muerte súbita
puede estar asociado con la exposición a la materia particulada existente en
el aire".
Según este especialista, "El ozono perjudica el funcionamiento pulmonar, y
los efectos ocurren principalmente durante una exposición al ozono mientras
las personas realizan ejercicios físicos. Los estudios de campo sugieren que
la irritación de los ojos, nariz, garganta, el malestar en el pecho, tos y
dolores de cabeza pueden estar asociados con las altas concentraciones de
ozono en el aire. Además, los niños asmáticos parecieran estar en mayor
riesgo hacia la exposición al ozono".
Por último, los óxidos de nitrógeno. "Los gases de óxido de nitrógeno son
tóxicos para los humanos y dan origen también a la formación de ozono
troposférico que causa impactos en la salud y en la vegetación", explica el
doctor Kevin Hicks, del Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo (Suecia).
"Los mayores impactos del dióxido de nitrógeno en la salud son los aumentos
en la incidencia de las infecciones en la parte baja de las vías
respiratorias en niños y en la disminución de la respuesta de las vías
respiratorias en los asmáticos. La exposición repetida puede llevar a
lesiones pulmonares", agrega el doctor Murray.
Los óxidos de nitrógeno (principalmente el dióxido) son un buen ejemplo de
cómo un contaminante presente primero en la atmósfera puede afectar cursos
de agua y napas de agua potable subterráneas, impactando por diversas vías
la salud humana.
"La deposición de nitrógeno puede acidificar los ecosistemas
terrestres, y las crecientes concentraciones de nitrato en las fuentes de
agua potable constituyen un problema para la salud humana -explica el doctor
Hicks-. De alguna manera los nitratos pueden ser convertidos en el estómago
por ciertos microorganismos a nitrito, que al ser absorbido en la sangre
convierte la hemoglobina en metahemoglobina. La metahemoglobina no es
efectiva en el transporte de oxígeno en la sangre y en casos de elevados
valores agudos o crónicos puede conducir a la muerte en niños por el llamado
síndrome del bebé azul".
Un problema global
Los efectos de la contaminación ambiental constituyen un problema global. No
sólo porque las sustancias contaminantes puedan viajar de región en región,
sino porque su presencia en el medio ambiente responde a países
industrializados y a países en vías de desarrollo. "Las emisiones de
contaminantes están aumentando en muchos de los países en desarrollo y en
algunas áreas ya se han observado los primeros impactos sobre la salud",
dice el doctor Johan Kuylenstierna, investigador del Instituto de Medio
Ambiente de Estocolmo (Suecia).
"Los países en desarrollo son en la actualidad fuentes de la contaminación
ambiental regional", confirma el doctor Murray, y da un ejemplo: "La niebla
de humo causada por los incendios en los bosques de Indonesia que ardieron
sin control en 1997 circundó las cercanías de los países del Sudeste
Asiático. Los niveles en la calidad del aire alcanzaron niveles peligrosos
además de declararse zona de emergencia en diversas áreas".
"En la mayoría de los países en vías de desarrollo donde los impactos de la
contaminación ambiental están ampliamente diseminados, las emisiones
representan un evento emergente y se puede esperar que aumenten
sustancialmente en el futuro. En algunos casos éstas incrementarán
dramáticamente si no se toman las medidas preventivas que el caso requiere",
concluye el doctor Kuylenstierna.