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NACIONES UNIDAS “ARRASTRA” A LOS OCÉANOS AL BORDE DE LA DESTRUCCIÓN Oceana, 15-11-04 Los industriales del arrastre de fondo consiguen su beneficio económico particular a costa del perjuicio de la comunidad global, cada vez más consciente y crítica ante este tipo de actividad pesquera. Madrid-Washington-Santiago de Chile- Una amplia coalición de más de 30 organizaciones, en la que tienen cabida desde los más importantes grupos conservacionistas internacionales hasta los de científicos y asociaciones de pescadores y gentes relacionadas con la mar, ha criticado duramente hoy, martes, la falta de decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) ante una propuesta concreta de moratoria de la pesca de arrastre de fondo que permitiría proteger los valores naturales de las profundidades de las aguas internacionales. Desde Oceana, una de las organizaciones fundadoras de la Coalición, hay sobrados motivos para la decepción: llevamos años de llamamientos a la acción por parte de diferentes organismos, con un gran nivel de consenso científico, ya que más de 1.100 científicos apoyan esta demanda en un manifiesto firmado en febrero de este mismo año, que identifica claramente su mayor amenaza en los daños irreversibles causados por la pesca de arrastre de fondo utilizando aparejos de tamaños desproporcionados. Los delegados de la Asamblea General de Naciones Unidas se reúnen a partir de las 16:00 (hora de Madrid) de hoy a para discutir y votar las resoluciones de Océanos y de Pesca Sostenible, cuyo articulado en los apartados de pesca de arrastre es visto por Oceana como demasiado blando para proporcionar la protección que los océanos necesitan. El seguimiento de la discusión, en la que se centrarán los ojos de activistas y ciudadanos, así como de toda la industria y los responsables de Pesca y Medio Ambiente de todo el mundo, se puede seguir en el video webcast de la ONU. El azar ha querido que esta discusión se produzca el mismo día del décimo aniversario de la entrada en vigor de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, un tratado que trajo, por vez primera, la esperanza de una gestión coordinada para los océanos. Pero los redactores de este tratado considerado progresista para su tiempo, que inició su andadura en 1982 y se ratificó en 1994, no imaginaron el alcance del potencial devastador de las actividades de arrastre de profundidad en alta mar y no las regularon adecuadamente. Ha llegado el momento de que los delegados de todos los paises apliquen criterios del siglo XXI, como el principio de precaución, a la nueva realidad de los océanos, aprobando una propuesta que cuenta con una sólida base legal y que apuesta por el respeto a los derechos de los países menos desarrollados. “A la Asamblea General de Naciones Unidas se le ha escapado de las manos la oportunidad de aumentar la eficacia de la ley que gestiona los océanos del mundo, optando por aprobar unas normas que poco o nada aportan a la protección efectiva de los océanos. Con esta decisión, toda la humanidad sale perdiendo: estamos hablando del bien colectivo más extenso del planeta”, afirma Xavier Pastor, Director de Oceana para Europa. “Una vez más, la comunidad internacional ha optado por deleitarse en las palabras, en lugar de sudar la camiseta y pasar a los hechos y así,” -añade Pastor- “un sinfín de especies, algunas sin haber sido observadas jamás por ningún científico, pasarán a engrosar las listas mudas de la biodiversidad perdida para siempre por efecto de la acción humana” . A pesar del histórico error cometido por la Asamblea General de la ONU, Oceana aprecia motivos para sentirse optimista de cara al año próximo. “Las tornas están cambiando. Varios países han entendido el problema y están liderando el largo y duro camino que conduce a un cambio de planteamiento que finalmente asegurará la protección de los hábitat amenazados, señala Mattew Gianni, asesor político de la Coalición. Los motores de la Coalición no se detienen ante este resultado, y ya se está trabajando en el análisis de los obstáculos que han impedido la aprobación de la moratoria. Desde Oceana, con la mirada puesta en la Asamblea General de la ONU de 2005 se identifica a los responsables: “Islandia y la UE, alineadas con la dirección seguida por España, son los responsables de un nuevo fracaso de la Asamblea General de la ONU en la tutela del patrimonio común de la humanidad y en la protección de los intereses de los países menos desarrollados ante los abusos de los menos solidarios”, añade Mike Hirshfield, científico y Director de Oceana para América del Norte. “Hemos estado presentes en Nueva York, al pie del cañón, presenciando este deplorable espectáculo: a lo largo de las negociaciones nos hemos entrevistado con la mayoría de las delegaciones, y por supuesto, y gracias al notable esfuerzo de un grupo de países con ideas claras al respecto, como Costa Rica, Noruega o Nueva Zelanda, continuaremos trabajando a lo largo de 2005 para que aquellos que hoy se oponen a la protección de los océanos no lo hagan de manera anónima, y tengan que enfrentarse a la opinión de sus ciudadanos. Las cosas sin duda cambiarán cuando España comprenda cuál debe ser su papel en un problema internacional en el que no se puede simplemente defender los intereses de unos pocos”, declara Antoni Font, Coordinador de Oceana con la Coalición. Corroborando este hecho, Oceana está pidiendo en España, en una iniciativa apoyada por la Coalición, que los ciudadanos escriban a José Luis Rodríguez Zapatero, pidiéndole el apoyo inmediato del Gobierno español a esta moratoria. Una demanda que lamentablemente seguirá en pie un año más. Más información en: www.pescaparasiempre.org Notas: § La Coalición para la Conservación de los Fondos Marinos (DSCC Deep Sea Conservation Coalition) es una alianza de más de 30 organizaciones internacionales que representan a millones de personas en todo el mundo, que hace un llamamiento global para que se apruebe, en la Asamblea General de Naciones Unidas, una moratoria para la pesca de arrastre de profundidad en aguas internacionales. § La Resolución de Pesca Sostenible, que se debate hoy martes 16 de noviembre, reconoce explícitamente, en los párrafos 66 a 71, que el arrastre de profundidad daña los ecosistemas abisales pero no propone ninguna acción colectiva por parte de la comunidad internacional para convertir esta práctica destructiva en algo del pasado: la ONU se limita, una vez más, a hacer un llamamiento a los países pesqueros para que resuelvan el problema de modo individual o a través de las Organizaciones Regionales de Gestión de las Pesquerías (Regional Fisheries Management Organizations,RFMO’s). § En la misma linea tibia, la Resolución de Océanos y la Ley del Mar, hace un llamamiento a la creación de un Grupo de Trabajo que “estudie los temas relacionados con la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina existente en las áreas que quedan fuera de las distintas jurisdicciones nacionales” entre cuyos mandatos, expresados en términos muy amplios, no se especifica concretamente acción alguna ante el problema de la pesca de arrastre. |