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El calentamiento de la atmósfera provocará conmoción ecológica en el Ártico PORTAL DEL MEDIO AMBIENTE / PNUMA. 16-11-04 El oso polar es la primera víctima anunciada de la retirada de los hielos y su especie está amenazada de extinción para fines de este siglo, advirtieron los científicos especialistas del Artico reunidos esta semana en Reykjavik. "El oso polar es la especie cuya suerte será la más horrible si desaparecen los hielos de los mares", advirtió Harald Loeng, un científico que trabaja en el Instituto de Investigación Marítima de Bergen (Noruega). Como el Ártico se calienta dos veces más rápidamente que el resto del planeta, sus hielos podrían fundirse totalmente en período estival hacia el año 2100, reveló un Estudio sobre el Impacto del Clima en el Ártico (ACIA), publicado en el marco de este simposio en Reykjavik. Este proceso parece ineluctable a los investigadores a menos que se logre una reducción masiva de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases con efecto invernadero. También podrían desaparecer otras especies que dependen de los hielos, como la foca anillada, la foca barbuda y el pájaro bobo enano. Bajo el efecto del calentamiento, los bosques del sur hacen retroceder a la tundra, una gran superficie caracterizada por una vegetación escasa, más al norte, y la tundra, a su vez, se extiende sobre el desierto ártico. Esta evolución vegetal obliga a las especies animales --el caribú, el zorro ártico, el ratón campestre, la perdiz de las nieves, los insectos-- a emigrar al sur. "Nosotros esperamos que la biodiversidad aumente. Pero las especies que están muy bien adaptadas a un medio ártico son vulnerables", advitió Callaghan. Si bien no todas las especies árticas están condenadas, la forma de vida de muchas de ellas cambiará radicalmente al aparecer otras competidoras, así como la interacción entre los animales. Los cambios climáticos de la región afectarán también a los ciclos y las rutas de los pájaros migratorios, obligados a volar distancias mucho mayores. Los cambios en los hábitos migratorios de la golondrina ártica, que pasa el verano en Escandinavia, también tendrán un impacto sobre el ecosistema a miles de kilómetros de distancia, en las regiones australes donde este pájaro pasa el invierno. "Hay cientos de miles de especies árticas y nosotros quizás no las conocemos a todas", afirma Michael Usher, profesor de Estudios sobre el Medio Ambiente en la Universidad de Stirling. |