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LA DIRECTIVA SOBRE VERTIDO CRÓNICO DE PETRÓLEO RECOGE LAS PROPUESTAS DE OCEANA DE SANCIONES CRIMINALES Oceana. 23-11-04 La Europarlamentaria holandesa, Corien M. Wortmann-Kool, será la responsable de presentar al Parlamento Europeo, para su votación, el informe sobre sanciones contra los que contaminen el mar con petróleo y otros hidrocarburos. La propuesta de Directiva que los europarlamentarios de Transportes debaten esta semana, sobre contaminación crónica por vertido de petróleo, recoge muchas de las propuestas que Oceana viene planteando en sus informes (“La otra cara de las mareas negras” y “La flota de la UE y la contaminación crónica por vertidos de hidrocarburos”). Desde su establecimiento en Europa, hace ahora un año, Oceana ayudó a reabrir el debate sobre la necesidad de una Directiva fuerte, que imponga sanciones criminales contra quienes contaminan los océanos. Ahora el documento base elaborado por la europarlamentaria holandesa Corien M. Wortmann-Kool recupera, en línea con las propuestas de Oceana, todas las referencias a la necesidad de que los vertidos ilegales de hidrocarburos al mar sean considerados como “ofensas criminales” y, por tanto, puedan llevar aparejadas sanciones duras, incluyendo las penas de cárcel. El texto también recoge otras propuestas de Oceana, como incluir en listados a las empresas y buques implicados en este tipo de vertidos, de forma que estos listados pudieran servir para imponer sanciones económicas y fiscales, como la retirada de fondos públicos y subvenciones, e incluso prohibirles prácticas comerciales en Europa. Además, según el texto de Directiva al que ha tenido acceso esta organización internacional, las sanciones podrán ser aplicadas a cualquier persona implicada en el vertido, incluyendo al propietario del buque, el dueño o responsable de la carga, la sociedad de clasificación o la autoridad portuaria competente. Hoy, Ricardo Aguilar, Director de Investigación y Proyectos de Oceana, junto con Julie Cator, responsable del área Política de esta organización en Bruselas, se reúnen con representantes de la Eurocámara para hacerles llegar su último informe sobre contaminación crónica por hidrocarburos. El informe analiza el alto índice de incumplimiento de la flota que visita aguas europeas con respecto a los acuerdos internacionales de prevención de la contaminación marina. Según este análisis, el 40 por 100 de la flota de la UE no ha cumplido con estas normas y algunos buques -como los buques tanque lituanos, los petroleros letones, los buques factoría de Malta y Chipre, los cargueros refrigerados de Estonia y España o los bulk carriers de Reino Unido, Finlandia y España- han mostrado deficiencias en el 100 por 100 de los casos. “Resulta muy preocupante que algunos buques hayan mostrado deficiencias en el 100 por 100 de las inspecciones realizadas, pero aún más alarmante es que algunos barcos hayan tenido deficiencias MARPOL (Acuerdo Internacional para la Prevención de la Contaminación Marina) en todas sus inspecciones, como los buques de transporte químicos, conocidos como quimiqueros y petroleros letones o los buques de suministro malteses”, afirma Xavier Pastor, Director de Oceana en Europa. En una carta enviada por Oceana a los parlamentarios europeos, la organización internacional para la investigación, protección y recuperación de los mares, ha pedido su apoyo al informe de Wortmann-Kool para acabar con las más de 500.000 toneladas de hidrocarburos que cada año se vierten ilegalmente en Europa y para el tratamiento de los más de 20 millones de toneladas de residuos de crudo, aguas oleosas y sentinas que produce el tráfico marítimo. Oceana denunciaba en su primer informe sobre vertido de hidrocarburos que España es uno de los países más carentes de medios para la detección y lucha contra la contaminación marina. Oceana ha seguido con interés el anuncio realizado por el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso sobre las medidas adoptadas por el Gobierno para paliar tales deficiencias, como la falta de aviones dotados con sensores, que son de gran urgencia, y para los que aún habrá que esperar hasta 2006.
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