Una Universidad sin intereses políticos

18-09-03

José Javier Matamala GarcíaDesde las pasadas elecciones municipales, los almerienses estamos asistiendo a un singular debate político – social, sobre la conveniencia o no del traslado de alguna de las facultades de la Universidad de Almería –UAL- al “centro histórico” de esta capital andaluza. De la noche a la mañana, este tema “trascendental” se ha convertido en el eje de tan peculiar diatriba que acapara buena parte de los titulares mediáticos y de las ocupaciones de los ediles del Ayuntamiento de Almería, así como de los máximos responsables de la UAL.

Parece que el objetivo que se plantea es la “revitalización” del “casco antiguo” de la ciudad, con el trasiego diario de alumnado y profesorado dentro del mismo. Incluso algún edil se ha propuesto “rescatar” edificios emblemáticos –como un acuartelamiento del Ministerio de Defensa- para el uso de éste para fines sociales, ante el Parlamento Andaluz.

Lo cierto es que para algunos “cuarentones” -como el que escribe estas letras-, que iniciaron sus estudios en el CUA –Colegio Universitario de Almería, dependiente de la Universidad de Granada-, y que tuvieron que emigrar a otras tierras para la conclusión de los mismos, esta situación no nos parece seria. La “rehabilitación del casco histórico” constituye un problema en sí mismo, ajeno a supuestas “incorporaciones didácticas”.

Parece que “la clase política almeriense” adolece de cierta falta de memoria contemporánea. Hace no más de dos décadas, la facultad de económicas –que sólo expedía diplomaturas-, se encontraba al “abrigo” de una conocida trasversal de la Calle Real. En aquellas patéticas aulas estudiaron promociones completas de “mi quinta”, al igual que en la “Bola Azul” –cuando era un hospital abandonado-, los diplomados de enfermería o en la “aneja” -escuela de prácticas de magisterio-, el actual Colegio Público Freinet, varias generaciones de maestros. Recuerdo que, en aquella época, el “frente de lucha” se concentraba en hallar un espacio para la tan ansiada Universidad de Almería donde, tanto el profesorado, como el alumnado, encontraran los recursos básicos que acompañan a cualquier aventura didáctica; es decir: bibliotecas, salones de actos, recursos informáticos, salas de reuniones, departamentos, etc.

De estos antecedentes, que corroborarán otros tantos “cuarentones” como yo, nació la actual UAL, que mantiene un espacio único frente a las aguas del Mediterráneo, y una organización de elementos funcionales dignos de admiración. Evidentemente, todo es mejorable, pero la UAL es una de las más completas y diáfanas que he podido conocer a lo largo de mis visitas a otras Universidades. Se logró, algo tremendamente importante, como era la aglutinación de recursos en un espacio y con unos medios adecuados. 

Precisamente todo lo contrario de lo que ocurre con las diferentes Administraciones estatales, autonómicas y locales en esta misma ciudad, donde un ciudadano almeriense puede pasar días -o semanas- para resolver el más sencillo de los trámites burocráticos por la atomización de las dependencias Administrativas. Al igual que Almería está volcada en el evento de los Juegos Mediterráneos del 2005, debería aprovechar esta dinámica para la creación de un "complejo administrativo", capaz de agilizar los tortuosos trámites que todos sufrimos en esta ciudad.

Por todo lo anteriormente expuesto, considero que es inútil esta confrontación dialéctica que no aporta nada nuevo a la realidad almeriense. Revitalizar el “centro histórico” de esta ciudad, pasa por compromisos ínter-administrativos y por una política de ordenación territorial que huelga por su ausencia en el ámbito provincial. La Universidad, evidentemente, ha de salir a la calle, inundarla y transmitir sus conocimientos, pero nunca a costa de rencillas políticas, sino a través de los múltiples recursos que la acompañan.

Dejemos pues a la Universidad donde está, para el beneficio de todos y, principalmente, de los estudiantes que han elegido este fantástico lugar para culminar o empezar sus proyectos vitales y laborales. Potenciemos el acercamiento de la UAL a las diferentes Comarcas que componen este amplio territorio andaluz, como se va haciendo durante los cursos de verano, recordando que el invierno y las demás estaciones no desmerecen a nadie, ni a nada. Y si, realmente, les importa la preparación y el futuro de nuestros hijos, déjense de zarandajas, demagogias populistas y dedíquense a cuestiones más importantes, como la que simplemente he apuntado en esta carta. En caso contrario la ciudadanía almeriense comenzará a pensar que hemos “ofrendado” nuestro apoyo democrático a “cascaciruelas” de diversa índole.

Atte.

José Javier Matamala García

Almería – España.

Editor de Almediam: http://almeriware.net/almediam/

Vocal y Webmaster de Amigos de Honduras: http://perso.wanadoo.es/med000136/inicio.htm