Pepe García Rey, presente

30-11-04

Igor Parra

Coordinador de Ecologistas – Andalucía  Oriental en funciones-, miembro de la Comisión Residuos Ecologistas en Acción en Andalucía.

Conocí a Pepe el año 1996, cuando coordinaba la mega Comisión de Energía Agua y Residuos de la confederación andaluza de Ecologistas en Acción.

Nosotros veníamos de un pueblo pequeño, que aún no estaba en el mapa del ecologismo andaluz, Garrucha, y encontrarnos con un personaje como Pepe fue un arrebato inmediato, si pudiésemos hablar en términos coloquiales diríamos que fue un enamoramiento de la persona de Pepe.

Y esto lo digo con fundamento y causa porque  he conocido a personas que han dado su vida en combates muy duros por las ideas que defendieron hasta las últimas consecuencias. Durante la fase final del gobierno de Allende pude observar desde muy primera fila a compañeros con el temple y la capacidad de organización, de convencimiento de Pepe; eran compañeros por los que estuvimos dispuestos a seguirles donde fuese. Posteriormente durante el primer año de clandestinidad contra la dictadura de Pinochet también tuve el privilegio de luchar junto a compañeros que perdieron la vida en ese combate desigual. Más aún, cuando fui secuestrado de mi colegio y llevado a un centro secreto de tortura de la policía política del dictador, por participar en la distribución masiva en las calles de Santiago de panfletos contra la dictadura en el primer aniversario del golpe gorila, también encontré en esos lugares de dolor físico y moral compañeras y compañeros que guardaron la entereza moral, y que nos iluminaron a los que estábamos próximos a ellas y a ellos, que daban esa rara seguridad en los momentos difíciles que gente especial, como Pepe, sabían transmitir.

Digo esto porque por estas razones personales sé reconocer a los dirigentes por los cuales uno decide jugarsela a fondo, y no me cabe la menor duda de que Pepe, ya lo he dicho antes, pertenecía a esa casta de compañeros dirigentes. Compañeros, que ven con claridad, que saben exigir porque se han exigido a ellos mismos. Compañeros que pueden mirarse dignamente a la cara cada mañana porque no han traicionado sus propias ideas, ni las han ocultado tras gargarismos oportunistas.

Con el tiempo Pepe dejó de participar en nuestra comisión, cuando la enfermedad ya lo había atacado y se incorporó exclusivamente a la lucha sindical. Con el tiempo las noticias de Pepe fueron llegano cada vez más espaciadas a nuestra comisión, donde siempre tuvimos un recuerdo entrañable de su acción entre nosotros. Posteriomente supimos de su lucha en el tramo final de la vida, pero también supimos de su pluma, de sus esfuerzos por transmitir sus ideas sobre la realidad. Muchas veces leyendo sus textos encontramos discrepancias de fondo en el análisis y en la metodología que proponía para la acción inmediata. Sin embargo siempre esas discrepancias surgían desde el respeto a la persona de Pepe, nuestro compañero y nuestro antiguo dirigente.

En la vida de las organizaciones debe haber momentos  de acción, de análisis y reflexión, de formación, de autocrítica, pero también debemos reunirnos en torno a la memoria de compañeros como Pepe, hacer un alto en el camino agitado de la cosa diaria, y rendirle con el pensamiento y la acción un homenaje, al compañero que nos ayudó, como en mi caso, a incorporarnos con decisión y empuje a las luchas del ecologismo andaluz.

Y como titulabamos estas líneas: Compañero Pepe García Rey....Presente.

Igor Parra

Preso político Junta Militar de Pinochet nº 517 de la lista de Detenidos Desaparecidos del Comité internacional de la Cruz Roja año 1974.