POCO SABEMOS DE LO QUE REALMENTE SOMOS

31-12-04

José Javier Matamala GarcíaLa criatura humana es un divertimento para cualquier osado antropólogo. Somos tan necios como el australopitecos y tan sublimes como el neardental, con quienes compartimos lugares y culturas, exterminando conjuntamente al Mamut y a otras especies del pasado glaciar.

Constituimos el último milímetro entre centenares de miles de millones de kilómetros de evolución. Pero estas simples micras, han servido para asolar al Planeta Azul de multitud de especies al compás de ninguna canción.

Avanzamos, impíos contra Natura y con muchísima fuerza y Homo sapiens  aún pretende ser “libertador” de nuestros tórpidos compases en la cuasi infinita regla de la evolución.

Casi un tercio del Planeta Azul esta en guerra. La mayor parte no aparece en la CNN –por lo cual ¡no existe!-. No es justo… pero la justicia se mide en barómetros de audiencia… de tal forma que nunca sabremos quienes estamos viendo un programa de información o quienes un decálogo de nesciencias. Ambos son válidos a la hora de analizar nuestras querencias, pero ninguno perfila a su auditor.

La sangre y sus consecuencias, los bombardeos y sus amputaciones de aquellos que sobreviven se han convertido en la ensalada de nuestros almuerzos. Cuando perdemos a más de 100.000 congéneres ante los maremotos del Índico… llegamos a pensar que es algo normal…

De normal nada señoras y señores. Cuando se detecta un cataclismo de esta índole, existen métodos científicos para calcular un plazo mínimo y máximo para que el terremoto se convierta en maremoto y poder avisar a la población que deambula por las costas. Ningún pronóstico se hizo público, aún teniendo los resultados con seis horas de antelación… si tal hecatombe hubiera afectado a Florida, probablemente estaríamos hablando de cientos de millones de dólares en pérdidas y de menos de un centenar de afectados directos.

La vida del ser humano se devalúa más que el dólar… a los europeos nos ha caído una gran carga de responsabilidad.

No quiero ser cómplice de la creación de otro para-imperio; no quiero que mi voto consolide a una política creada y nacida del neoliberalismo radical y fascista. No puedo, ni debo apostar un ápice por políticas obsoletas, racistas y donde la mujer siempre ocupa y ocupará un lugar de deferencia, no de comparecencia.

No estoy dispuesto a consolidar la frontera imaginaria entre Norte y Sur, entre riqueza y pobreza, entre buenísimos y malísimos. Las dicotomías nunca son tan simples ni torpes… en cualquier caso atienden a nuestra propia torpeza.

No quiero votar, ni votaré ante los designios cuasi divinos que nos anuncia el PPSOE , porque jamás he creído en ambos y porque me encuentro en un ámbito de la izquierda, inconformista a los que nadie nos ha preguntado jamás nuestra opinión, si no es para llamarnos extremistas.     

Siempre he creído en las personas, en las mujeres y en los hombres que pueblan nuestra Andalucía. Sólo ante ellos me quito el sombrero y me siento miembro de una sola estirpe que lleva dos siglos pidiendo mucho menos de lo que se merece…  

JJ Matamala García