|
AMIGA MÍA
18-05-05
No
hace tanto, tuve el plácido honor de acunarte entre mis brazos -sensación
intransferible-, de ver como crecías sin darnos tiempo a disfrutar de cada
uno de tus avances vitales. Los adultos somos bastante ñoños, e ignoramos
lo más hermoso de la vida que es ella en sí misma.
Asistí a ese mágico
momento que transcurre entre ser niña y mujer simultáneamente. Te conocí
como adolescente reivindicativa de sus derechos y te conozco como mujer
adulta y con esos preciosos y preciados principios que mantienes con todo
el conocimiento del mundo.
Ahora, cuando disfruto
de la plenitud de tener a una hija de ocho preciosos años, me haces abuelo
o tío-abuelo... que más da. Tu hija será mi primera nieta, el primer
eslabón de una cadena que acaba de comenzar. Sólo te pido que no te
pierdas los instantes que yo me perdí, que la cuides como el mayor regalo
de los dioses... realmente es polvo de estrellas...
Se que tu vida va a
cambiar, como tus prioridades y tus anhelos. Aún siendo tú misma serás
madre de otra mujer que llegó a la vida por amor y con amor. Y te puedo
asegurar que aquellas y aquellos que hemos pasado por esta tesitura jamás
volvimos a ser los mismos de antaño... en cualquier caso hemos mejorado.
Amiga mía, sabes bien
que le tengo una vergüenza atroz a la poesía... incluso a la "prosa
poética", pero quiero obsequiarle a tu hija con las mismas palabras con
las que anuncié a la mía.
Empezar a vivir
Cuando tu naciste el mudo
dijo “stop”.
Los ángeles
interrumpieron su vuelo.
El universo permaneció
estático por un momento
y todos los seres vivos e
inertes gritaron: ¡ha nacido!.
Por un momento, el mundo
se estremeció, de alegría.
Por un momento, no hubo
muertes, ni guerras.
Por un momento, todos
fuimos solidarios.
Por un momento, el hombre
volvió ha ser hombre.
Por un momento y para
siempre supimos lo que es amor.
Tu bendición ha salpicado
por sorpresa a este ajado planeta.
Tu sonrisa y alegría
hacen que el mundo gire distinto.
Has llegado como el Ave
Fénix que resurgiendo de sus cenizas,
sobrevuela el mundo
demostrándole tu tremenda fuerza y energía.
Ahora, mi “gorrión
almizclero”, revolotearás entre las ramas.
Mañana, otearás cual
halcón, salvadora del mundo y sus confines.
Gladiadora de batallas
perdidas y ganadas, tu ceñido entrecejo
no se relajará hasta que
doblegues la mezquindad,
la injusticia y la
desigualdad, que no entiendes ni compartes.
Eres el ser más hermoso
de este globo azul y eso no es tarea fácil.
Tu fuerza, tu energía y
tu capacidad de convicción
serán tus armas y tu
mejor aliado.
En tus chispeantes ojos
veo eso y mucho más.
Veo un futuro contigo
mejor, más hermoso y más justo como tú.
En tus primeros vuelos
fuera del nido tus padres estarán vigilantes.
En tu devenir por la vida
tus padres estarán siempre a tu lado.
Cuando desaparezcamos
físicamente seguiremos estando,
ayudando a nuestro
pequeño gorrión a volar como el majestuoso
halcón en el que por
momentos te conviertes.
Has nacido por amor, con
amor y para el amor.
La dicha te acompañará
siempre, porque así lo quiere la vida.
Tus lágrimas,
embellecedoras mágicas de tus ojos,
estarán ligadas siempre
al amor que merece tu mundo y
todos los que lo rodean,
pero ahórralas para lo
que realmente merezca tu
intervención y sabiduría.
A mi niña chica, a mi
niña grande, ande burro o no ande.
A mi niña coqueta que
parece una croqueta.
A mi niña valiente que es
la más inteligente.
Así te cantaré yo cuando
llores y cuando rías porque
eres y serás lo más
fantástico que me ha ofrecido la vida.
Índice de Opinión |