Un nuevo lenguaje y orden
mundial
Por Manuel Francisco Matamala
García *
Orcera
(Jaén) a 7 de Agosto de 2005
Como
espectador de esta "aldea mundial", observo con pavor, que estamos
sufriendo un cambio no sólo de los valores básicos de la ética social sino
del propio lenguaje; trocando de sentido las acepciones de nuestro
vocabulario, incluyendo palabras sajonas en nuestra lengua romance, para
ocultar la verdadera crueldad del renacimiento de un totalitarismo y de un
nuevo orden, ya no sólo internacional, sino en la rutina de lo cotidiano,
de nuestro trabajo, de nuestra relación de vecindad; en lo más básico de
ser humanos que es nuestra dignidad, honradez, de sentirnos útiles y
solidarios.
Ahora
las bombas "son inteligentes", o sea que sólo destruyen las armas de los
enemigos "por criterio propio"; seleccionando como objetivos a los
"enemigos", que son los que piensan de forma divergente a sus "cerebros
electrónicos", como es el caso también de civiles inocentes,
reporteros, hospitales, etc..- Los niños, mujeres, ancianos y hombres que
mueren o son mutilados de porvida, por sus explosiones, se llaman ahora
"efectos colaterales". Actualmente a todos los enemigos o gentes que
opinan de forma distinta al que tiene el poder, se incluyen en el "saco de
los terroristas asesinos o insurgentes"
y son "entes" en general sin rostro y "los malos de la película", que no
tienen sentimientos, ni familia, ni hijos y que hay que odiarlos ...
El
derecho internacional ha cambiado, ahora es más simple, se basa en "o
estás conmigo o eres mi enemigo". La libertad y democracia es lo que
"dicta" un "individuo", que defeca, se ventosea y orina como los demás, al
que le encanta el mercado del petróleo; su afición favorita es coleccionar
pozos de "oro negro" y oleoductos, para que la reserva de combustible
fósil de los demás, sea solamente suya, y quemarla o venderla a placer;
también, de paso, dar puestos de trabajo para fabricar más armas que usar
en una lucrativa industria.
En lo
cotidiano vemos mujeres mutiladas o asesinadas por sus parejas y niños
maltratados sufriendo; sólo hablo del "mundo civilizado"; gente que muere
en juegos de apuesta macabros, o en discusiones de tráfico urbano, o a
manos de psicópatas.
En el
trabajo los directores, gerentes, etc... que nos administran, estudian
técnicas como el "counselling", que viene a ser, algo así, como eso de
decirte "qué bueno eres y después exprimirte", física y psicológicamente
para llevarse "las medallas" que tu les has trabajado con el sudor de tu
frente; y cobrar ostentosas cantidades de dinero libre de impuestos, a
expensa del sufrimiento del "esclavo descerebrado". ¡Pero cuidado!, que
como el "sumiso" sea capaz de tener ideas propias brillantes o trabajar en
cosas que no les renten galardones; o tener en algún momento una opinión
inteligente y distinta, aunque sea dando soluciones meritorias, para eso
está el "mobbing",que es como el "acoso laboral" (en inglés suena mejor).
Para semejante "felonía de insubordinación", existen estrategias bien
estudiadas que se asemejan a las empleadas por las logias mafiosas.
Por
ejemplo, hay que "quitar de en medio" a alguien que "estorba"; lo primero
es buscar dentro de su familia si tiene algún político, cargo, esposa o
esposo a quien poder amedrentar. Si es así, se le dice a éste que su
familiar está atentando contra sus "dogmas de fe", en este caso su
posición de privilegio o ideología política, o fidelidad; después de
provocar graves conflictos en la relación familiar, y condicionar un
conflicto emocional, comienza el asedio sibilino; ¿que quieres trabajar
más?, se te deniegan todas las posibilidades; ¿que quieres ayudar?, se te
dice que eres una maravilla de persona y profesional (técnica de "counselling")
y te mereces como premio descansar; te manda entonces al "ostracismo" del
olvido sin nada que hacer o casi nada para hundirte o aburrirte. Esto
genera un problema bastante común entre los profesionales vocacionales y
responsables que se llama " burn-out"; otra vez el idioma inglés dulcifica
el significado; en "cristiano" significa que te queman desde fuera, o sea,
que terminas "achicharrado", más o menos es la técnica con la cual
Torquemada hacía en la inquisición desaparecer a los que estorbaban, pero
en plan fino y subrepticio. Final del proceso: el trabajador se quema,
entra en depresión por indefensión, (no se atreve a llevar al juzgado a
la vorágine de
filibusteros
con
la esperanza de recuperar a su ser querido), pierde la ilusión en su
trabajo, comienza a tomar psicofármacos que le manda el psiquiatra y o se
va del trabajo, o queda discapacitado para el mismo, o lo jubilan por
alteraciones psíquicas; ¡objetivo conseguido! .- El maquiavélico perverso
en el poder, que aprendió las técnicas "de alta escuela de gestión" ha
ganado; el orden de la incompetencia y de la sumisión queda de nuevo
reestablecido.
Como
vemos, y sólo he comentado algunos términos del lenguaje, sus acepciones
están cambiando: "bombas inteligentes", "efectos colaterales", "enemigos
malos",
"insurgentes",
"counselling", "mobbing", "burn-out" y muchos más.- Por desgracia, me veo
sometido en contra de mi dignidad humana, a mantener el inicuo "silencio
de los cómplices", porque uno de mis seres queridos está sufriendo la
situación planteada en el ejemplo.
Si se
tirara de "la cuerda" caerían gran cantidad de
malandrines
comenzando por políticos, administradores, empresarios y "trepas"... Creo,
que al final nos quedaríamos los que deseamos un "Planeta Azul", donde el
trabajo en vez de envilecer al ser humano lo honra, y donde nuestros hijos
en vez de decirnos "tíos" nos llamarían
papá y mamá; y a sus profesores los ascenderían al grado de "Maestros",
formadores,
forjadores
y trasmisores de la cultura de nuestros ancestros más nobles.
*
Dr. en Medicina y Presidente de la
ONG Amigos de Honduras