CARTA ABIERTA A JOAQUÍN ARAUJO

ALMEDIAM. JJ Matamala. 22-07-06

José Javier Matamala GarcíaJoaquín Araujo es un símbolo y referente de la defensa de nuestro entorno. Su incansable e incesante trabajo desde hace varias décadas en cine, radio, televisión y prensa, lo han convertido en uno de los escritores y divulgadores científicos de mayor prestigio en España y en el ámbito internacional, habiendo sido premiado y galardonado merecidamente a lo largo de su trayectoria en defensa del medio ambiente y por su compromiso social.

Le recomiendo al lector la visita de su Web http://www.joaquinaraujo.com/, así como la lectura de su amplio trabajo literario donde, con su profundo conocimiento es capaz de acercarnos de forma magistral al paisaje y paisanaje que nos rodea, analizar las problemáticas ambientales más importantes y realizar propuestas de futuro, desde el arte de la divulgación, lo que para un científico siempre es un mérito añadido. 

Traslado, en las siguientes líneas, algunos de los comentarios que recientemente dejé en el libro de visitas de dicho portal de Internet.

La Voz de la Naturaleza”… así se titula un estupendo artículo que han hecho sobre dos días de convivencia contigo, que como veo es harto difícil, al menos seguirte, con esa energía vital que tienes y que ciertamente supera lo que otros desearíamos. Lo cierto es que soy lector confeso de tus libros y artículos, y he seguido gran parte de tu trayectoria en diferentes medios, incluso cuando un chaval se tiraba al agua para salvar a un ave… y es que los años pasan, pero hay momentos que no se olvidan.

Gracias a este artículo he conseguido dar con tu Web que sólo merece mi absoluto respeto y admiración. Uno de los puntos que más me han llamado la atención es lo que titulas como “dimisiones y otros méritos de igual cuantía”, donde afirmas que te fuiste de un conocido medio de comunicación por “exigírsele que renuncie al estilo poético que caracteriza buena parte de los artículos que ha escrito”… ¡que fuerte!, como dicen nuestros chavales. Quizá es que a aquellos ignaros que intentamos apostar por el Planeta Azul, que pese a las dificultades, improperios y amenazas diarias seguimos adelante, se nos desató el cordón del zapato y nos dimos de bruces con algo tan digno como la poesía.

Mucho antes de haber leído este tema le respondía a una de las lectoras del portal que edito lo siguiente: “Siempre he entendido que el ecologismo es una síntesis entre el compromiso social y la poesía, porque de estas dos ilustres circunstancias nace nuestro verdadero amor y respeto para y por la vida”. También le recordaba la importancia de no perder jamás al niño que llevamos dentro, porque éste es al final quien nos animará a seguir adelante.

¡Que difícil es no caer en la tentación de mandarlo todo a hacer gaitas y dejar que otros sigan el camino!  Pero tengo una hija de nueve años que es mi compañera de campo. Es ella quien me descubre lo que no soy capaz de ver por mi mismo, la que me anima a buscar “bichos, plantas y paisajes”, la que me da palmadas en la espalda cuando me siento sin fuerzas y me dice: “papá esto hay que fotografiarlo”… Que difícil es decirle a tu propia hija que no sabes si los montes que ve o las playas en las que bucea existirán, cuando se haya convertido en una mujer… Quizá por eso sea importante que nunca dejemos de ser niños, que no nos convirtamos en adultos malhumorados e insolentes, que de verdad seamos capaces de conservar y proteger lo que vieron nuestros ancestros y que este sea el mayor y más hermoso de nuestros legados póstumos.

Gracias Joaquín, por seguir en la brecha y animarnos a todos a continuar.

Un cordial saludo

José Javier Matamala García

Almería-España    

Índice de Opinión