Vamos bien!, …dice Zapatero (2)

Escrito por: Miguel de Arriba en Autor del Blog, Economía, Gobierno

Desconozco si nuestro Presidente es economista (si lo es, es evidente que no prestó mucha atención en sus clases), pero en todo caso los que no debieron enterarse mucho de la materia son sus asesores ya que no dan una a “derechas” …. ¿entiende amable lector el juego de palabras?: socialista-derecha … jajaja… (disculpen esta pequeña broma, pero muchas veces es mejor reír que llorar, ¿no creen?).

Dentro de lo bien, extraordinario, excepcional, fenomenal, maravilloso y macanudo (como dicen por estas tierras en las que resido) que vamos, a los ejemplos que puse en la entrada anterior del blog añadiré estos dos pues parece ser que los anteriormente citados, Presidente y asesores, no se han enterado.

La economía española está en un claro peligro de explosión (el ladrillazo puede ser morrocotudo y nunca mejor dicho lo de ladrillazo si nos estamos refiriendo a la construcción) y de eso no nos van a salvar, por poner un ejemplo que le gusta mucho a nuestro Gobierno, los inmigrantes.

Parece ser que gracias a éstos es que España ha prosperado en los últimos años pues hasta su llegada los españoles éramos incapaces de producir riqueza y aumentar el PIB (estábamos esperando a gente, que en su mayoría no posee ninguna educación pues muchos son analfabetos, para que nos enseñasen a ser productivos … jajaja). Aunque si se refieren a que no éramos capaces de producir la riqueza que ambicionan para ellos la mayoría de nuestros empresarios, que son auténticos usureros, ahí sí tendría que darles toda la razón.

Lo de que los españoles no queremos trabajar y por eso hay que traer inmigrantes ya no se lo creen ni en CCOO (lean los artículos que adjunto).

Veamos, … ¡dijo un ciego!

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España despilfarra talento: 2,6 millones de titulados no tienen un empleo a su medida

Bruno Pérez | 6:00 - 8/06/2007 Actualizado: 12:00 - 8/06/07

“Hijo, si quieres tener un futuro, lo mejor que puedes hacer es ir a la Universidad”. Es imposible calcular cuántos cientos de miles de jóvenes han podido escuchar esta frase de labios de sus progenitores. Desde que la caída del franquismo democratizara también el acceso de los jóvenes españoles a la enseñanza universitaria, obtener una titulación se convirtió en el subconsciente colectivo de los españoles en el pasaporte para una vida mejor.

Sin embargo, años después, la apuesta estratégica realizada en su día por toda una generación se ha revelado como errónea a la luz de los datos. Según un estudio realizado por Comisiones Obreras, a partir de los datos obtenidos de las estadísticas oficiales, en España hay 2.643.000 personas con una titulación superior que no han encontrado un empleo acorde con su nivel formativo.

La mitad no trabajan ‘en lo suyo’

No todos han optado por el mismo camino; 879.000 han bajado los brazos y directamente han decidido salir del mercado laboral; 349.000 esperan en el paro la llegada de una oportunidad laboral; y 1.370.000 -alrededor de la mitad- han preferido trabajar pese a todo, aunque sea en un puesto que requiera una formación inferior.

En opinión del sindicato, no se trata de una simple circunstancia derivada de las pulsiones propias de la oferta y la demanda del mercado de trabajo, sino que es un peligroso desajuste que responde a unas causas determinadas y que tiene importantes consecuencias.

Las causas

Principalmente, la errónea elección del modelo con el que el país ha decidido crecer. La dependencia económica de actividades intensivas en mano de obra que no requieren una elevada cualificación ha dejado fuera del mercado laboral a una importante bolsa de universitarios, en lo que CCOO califica como un auténtico “despilfarro de talento y recursos humanos”. Un despilfarro con consecuencias… y muy importantes.

Por ejemplo, la negativa evolución de la productividad, determinada porque el empleo ha basculado hacia actividades de bajo valor añadido. También la desmotivación y posterior salida del mercado de trabajo de cerca de un millón de trabajadores llamados, por su formación académica, a empresas mucho más importantes.

Consecuencias, además, para la estabilidad económica del sistema público de protección social. Envueltos en un modelo de salarios bajos y bajas cotizaciones, la Seguridad Social se encuentra con que el poderoso flujo de entrada de afiliaciones no se ha correspondido con unos ingresos financieros equivalentes.

Una visión diferente

Los empresarios tienen una lectura diferente de la situación. La patronal del sector del metal, Confemetal, reveló en fechas recientes que el sector industrial no encontraba trabajadores cualificados para cubrir las necesidades de un segmento productivo en plena expansión y que por ello tenían que recurrir a la mano de obra extranjera.

Su diagnóstico es que el sistema educativo no se ha preocupado de proporcionar el perfil de trabajador que necesitan las empresas y que eso genera desajustes.

Para Comisiones Obreras, este planteamiento oculta una parte importante de la realidad. Por ejemplo, que hay muchos parados que no aceptan un empleo porque consideran que no se ajusta a las condiciones salariales que merece ese puesto, no porque crea que no pueda desempeñarlo correctamente. “Debemos contrarrestar la idea de que falta mano de obra cualificada, si lo que hay detrás es sólo un deseo de que ésta sea más barata”.

Las cifras son, desde luego, demoledoras. Uno de cada cinco parados es un titulado; y uno de cada tres titulados que tiene un empleo está trabajando en un puesto de baja cualificación.

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Ajuste inevitable, pinchazo, shock, los extranjeros y el ‘living la vida loca’

Mientras que en España las autoridades, promotores, gabinetes de análisis bancarios, asociaciones y patronales de toda índole tratan de quitar hierro a la situación de la vivienda, empezamos a recibir informes de extranjeros que no se andan por las ramas y abordan directamente los riesgos que sobre la economía podría tener una explosión de la burbuja inmobiliaria.

El miércoles fue Financial Times el que alertaba sobre los peligros de estas burbujas tanto en España como Irlanda y en otros países como Estados Unidos, donde las subprime siguen pasando factura sobre todo ante la subida constante del precio del dinero y la sacudida de los mercados de bonos. Ayer mismo Freddie Mac informaba de un nuevo aumento del precio de las hipotecas en Estados Unidos en abril, que alcanzaba su nivel más alto desde agosto de 2006.

Deustche Bank, en línea con Financial Times, considera casi inevitable un ajuste en el sector aunque no antes de 2008 en su último informe titulado “living la vida loca de la vivienda española”. Financial dudaba, por ejemplo, de la capacidad atribuida a los inmigrantes para sostener el mercado de la vivienda.

En los distintos informes elaborados por institutos y analistas españoles se echa de menos el impacto real en el PIB y en el empleo de la caída por ejemplo en el número de viviendas visadas y de la ampliación de los plazos de venta de viviendas. Ya hay quien habla, aunque no oficialmente, de un efecto negativo sobre el PIB de hasta un punto y medio y más de 100.000 empleos si se pasa de 700.000 a poco más de 350.000 casas visadas.

Deutsche estima que en dos o tres años el ritmo de construcción de viviendas, que considera insostenible, podría caer hasta en 600.000 viviendas en un año. Si de repente España se sitúa en niveles de construcción de casas europeos, el sector servicios y el industrial no sólo van a tener que asumir empleos extras sino que deberían generar empleo a un ritmo hasta ahora desconocido o simplemente increíble.

Esto sin tener en cuenta las dificultades que pueden tener las promotoras que viven del crédito al día y ven cómo sus promociones tardan mucho más en venderse y deben seguir pagando préstamos. El excesivo peso de la construcción en el PIB español -un 18,5%- frente a esta medida en Europa es también destacado por Financial. Deutsche se muestra convencido de que las entidades españolas están bien provisionadas y podrán afrontar sin grandes dificultades un escenario de mayor deterioro del crédito, igual que decía ayer mismo la AEB. Por supuesto que la subida de tipos de interés va animar los márgenes de la banca.

Deutsche se muestra también realista al considerar que los precios nominales podrían bajar entre un 2 y un 8 % a partir de 2008, con ligeras subidas similares al IPC en este ejercicio. Se acabaron los tirones de dos dígitos.

Lo más relevante de cualquiera de estos informes es que abordan sin tapujos el impacto que tendrá sobre la economía española un pinchazo de la burbuja, una caída de la actividad del sector constructor, en un ambiente de subidas de tipos de interés a corto y a largo plazo.

Además, la huida de los extranjeros del sector inmobiliario bursátil empieza a pasar factura a los índices y sobre todo está sembrando una situación de incertidumbre y desconfianza que se extiende a casi todo Ibex. La actuación de los inversores foráneos es primero indiscriminada y la vuelta siempre, en exceso, selectiva.

Esperemos que el pinchazo no sea tan grave como se vaticina porque en la última década de bonanza no se han puesto precisamente las bases ni se han hecho las reformas para que la economía encuentre alternativas rápidas al monocultivo de la construcción.