DIEZ DESEOS PARA MIS NIÑOS

Por José Javier Matamala. Editor de www.almediam.org

JJMATAMALA2008Las últimas noticias sobre la muerte de personas en “busca de El Dorado”, de esta Europa cada vez más reaccionaria ante la miseria y necesidad humana, como lo está demostrando en sus políticas comunitarias donde sólo entienden de cerrar fronteras, precisan de un cambio diametralmente opuesto en las mismas.

 

Como librepensador, como hombre de Paz, como hombre comprometido hasta la médula con el Planeta Azul y con Natura, siempre lo he estado y lo estaré principalmente con todos los Seres Humanos de este Mundo.

 

No me encuentro con ánimo para redactar nuevas palabras… en ocasiones el silencio lo dice todo, pero con el corazón literalmente destrozado os brindo unas frases, hoy dedicadas a esos niños que ni siquiera pudieron saber que otros lloramos amargamente su inicua muerte.

 

 

Diez deseos para mis niños:

1.- Que el rostro del hambre nunca palidezca vuestra vitalidad y que esta lacra, organizada por los que os engendraron, muera con ellos.

2.- Que la salud os invada a todos, ahora y para siempre.

3.- Que vuestro llanto sea un reclamo de amor y nunca de desatención o sufrimiento.

4.- Que vuestros juegos se conviertan en lo más importante de vuestra existencia, porque con ellos aprenderéis a ser “grandotes” sanos.

5.- Que siempre tengáis a un Rey Mago que se acuerde de vosotros los 365 días del año. Él o ella no os traerán regalos, sino algo mucho más importante, amor.

6.- Que podáis aprender a ser mayores sin dejar de ser niños.

7.- Que el primer verbo que aprendáis y padezcáis sea amor.

8.- Que nos regaléis con vuestra sonrisa, abrazos y besos, para que nunca olvidemos que hace muy poquito éramos  tan increíblemente perfectos como vosotros.

9.- Que vuestra capacidad de amar sea siempre recompensada con creces.

10.-  Que cuando seáis viejitos como nosotros y padres de otros seres humanos, tengáis la fuerza y valentía de imitar a vuestros propios hijos y de darle todo el amor del mundo, aunque a vosotros no os lo dieran.