FIDEL CASTRO, LUTHER KING Y BARACK OBAMA

 

Desde México, por Jesús Martínez Álvarez. 8 de abril de 2009

jema444@gmail.com

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Esta semana que termina, se encuentran en La Habana, Cuba, siete congresistas demócratas afroamericanos estadounidenses, con el único propósito de contribuir a romper el criminal bloqueo impuesto por los Estados Unidos al pueblo y al gobierno cubano. 

En conferencia de prensa, Bárbara Lee, quien encabeza a los legisladores, declaró “Llegó el momento de hablar con Cuba”, y  son sinceros cuando comentan que asisten por voluntad propia, y que no cuentan con ninguna autorización del gobierno norteamericano para tratar este tipo de temas. 

En la misma conferencia de prensa, declaran “no traemos propuestas concretas. Estamos aquí para entablar conversaciones sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos” 

Los congresistas depositaron una ofrenda floral en el monumento a Luther King. La Jefa de la misión declaró enfática “los Estados Unidos y Cuba pueden trabajar juntos y comunicarse, en honor a Martin Luther King y a los ideales por los que dio su vida”. 

Es probable que exista escepticismo sobre los resultados que pueda traer esta visita, sin embargo, considero que las mejores oportunidades de acercamiento, para poner fin a un conflicto que nunca debió haberse dado, han sido siempre por canales informales. 

El bloqueo que se inició, en una primera etapa, el 4 de septiembre de 1961, para que posteriormente se estableciera la proclama presidencial 3447, que entró en vigor el 7 de febrero de 1962, es y será, para la historia del gobierno estadounidense, la acción más grave e inhumana cometida a lo largo de su historia. 

Hoy en día, existen un sinnúmero de documentos “desclasificados”, relacionados con el conflicto unilateral generado por el gobierno de los Estados  Unidos, en sus relaciones con el gobierno cubano. 

El señor Peter Kombluh, Director del Proyecto de la Organización independiente National Security Archive, en Washington, considera que podrían servir de guía para el gobierno de Barack Obama.  

El propio señor Kombluh, declara que “la historia demuestra que presidentes, desde Kennedy hasta Clinton, consideraron el diálogo tanto posible como preferible, a una continuación de hostilidad y agresión en la política estadounidense hacia Cuba. Este rico historial desclasificado del pasado ofrece un mapa a seguir en el futuro para el nuevo gobierno estadounidense”. 

Es cierto. Siempre ha existido la posibilidad real de que el gobierno norteamericano rectifique y levante el genocidio que ha mantenido contra el pueblo y el gobierno de Cuba. 

Hoy, siete congresistas norteamericanos se encuentran tratando de romper este bloqueo. A su regreso, transmitirán sus impresiones, seguramente favorables, para poner fin a este genocidio. Las pláticas sostenidas con dos cubanos de excepción, el Canciller Bruno Rodríguez y el Presidente de la Asamblea Popular, Ricardo Alarcón, así lo garantizan. 

Recordemos que en el pasado, ya siendo presidente, Kennedy se rodeó de colaboradores liberales, cuya presencia en las reuniones de alto nivel de seguridad, era considerada como una afrenta por los capitostes militares y del espionaje, que se enorgullecían de haber vencido a dictaduras fascistas y habían jugado un papel “muy importante” en la guerra fría. 

La élite de seguridad nacional calificaba a estos reformistas de Kennedy, de intrusos. Uno de estos, el más joven, Richard Goodwin, de 31 años de edad, compartía con Kennedy sus deseos de reforma en América Latina.

En agosto de 1961, Goodwin asistió, como parte de una misión,  a Montevideo, Uruguay, a una reunión en la que participaría el legendario ministro de Economía, Ernesto “El Che” Guevara

Se dice que el Che Guevara, conociendo los antecedentes del señor Goodwin, tenía la impresión de que podía establecerse un diálogo informal pero fructífero con esta persona. 

Las anécdotas sobre las reuniones que tuvieron ambos fueron diversas. Lo importante es el hecho de que en el reporte que el señor Goodwin entregó al presidente Kennedy, le comentaba, entre otras cosas, que se quedó con la fuerte impresión de que era totalmente factible reanudar relaciones con el gobierno cubano. 

Goodwin, incluso, le hizo llegar al presidente Kennedy, una caja de puros habanos, que eran “ilegales” en virtud del llamado embargo. Kennedy le preguntó “¿son buenos?”. “Los mejores”, le respondió Goodwin, por lo que el presidente probó uno de inmediato, contestándole Kennedy “deberías haberte fumado el primero” a lo que respondió el joven liberal bostoniano “demasiado tarde, señor presidente”. 

El Presidente Barack Obama, hoy cuenta con toda la información de los acercamientos que se han tenido desde la fecha del bloqueo, exceptuando al nefasto Baby Bush. 

Existen esperanzas fundadas de que en fecha próxima se pueda terminar con este episodio funesto en la historia de la humanidad y se cumpla, así, con el anhelo de todos los países del mundo, como consta, año con año,  en la ONU.