HONOR A QUIEN HONOR MERECE

Desde México, por Jesús Martínez Álvarez. 3 de mayo de 2009

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Jesús Martínez ÁlvarezEl Hospital Civil de Oaxaca, Dr. Aurelio Valdivieso, hoy se conoce en México y en el mundo, por el hecho de que en esta institución se presentó el “primer” deceso por la influenza porcina.

Probablemente ya se habían dado otros decesos en distintos lugares de la República. La diferencia, es que fueron una estadística más, sin investigación alguna. 

Poco o nada se ha dicho del profesionalismo, responsabilidad y ética que tuvieron los médicos de este hospital, por haber realizado un trabajo digno del reconocimiento nacional o internacional. 

Los médicos al advertir que se trataba de un caso atípico de influenza, pusieron especial empeño en atenderla de inmediato. Lamentablemente, ya no fue posible salvarle la vida. Llegó sumamente grave. 

Sin embargo, su trabajo no se concretó a dar por cerrado el caso, por el contrario, motivó que médicos especialistas en este tipo de enfermedades, profundizaran en conocer, con toda precisión, cuál fue la causa de este fallecimiento. 

Los doctores de esta institución, procedieron a hacer lo que todo médico responsable debe hacer cuando advierte una enfermedad que no es común y que se requiere conocer el origen específico que la ocasionó.  

Como consecuencia, actuaron de inmediato y realizaron una biopsia a los pulmones y al hígado de la persona fallecida, y enviaron las muestras a la Secretaría de Salud para el análisis correspondiente. 

La Secretaría de Salud, inmediatamente envió las muestras a Canadá, en donde diagnosticaron la noticia fatal. En ese momento, se encendió la alarma. Se conoció el virus y se identificaron los medicamentos que pueden salvar la vida. 

Me pregunto ¿qué hubiera pasado si los médicos de esta institución no hubieran actuado con profesionalismo? ¿Se imagina usted que habría pasado si esta defunción se hubiera tomado como una estadística más? ¿Cuál sería la situación, en estos momentos, en todo el país? ¿Cuántas vidas se han salvado al administrar el medicamento correcto? 

Sin duda alguna, hoy estaríamos enfrentando un gravísimo problema de salud en todo el país, de inimaginables consecuencias. 

El hecho de identificar la enfermedad en la primera oportunidad que se presentó en Oaxaca, ha salvado muchísimas vidas de personas que actualmente se encuentran hospitalizadas como probables portadores de la influenza porcina. 

El Hospital Civil de Oaxaca, Dr. Aurelio Valdivieso, es una institución que atiende a toda aquella persona que asiste a solicitar atención por cualquier clase de padecimiento. Sobra decir que tiene sobrecarga de trabajo, lo que provoca que en múltiples ocasiones los pacientes sean atendidos, incluso, en los pasillos de la institución. 

La institución, trabaja las veinticuatro horas del día, durante los 365 días del año. Es de suponer que, como consecuencia de la gran demanda que tienen, en diversas ocasiones carece de lo más indispensable y sin embargo, cumplen con su compromiso de atender, sin distinción alguna, a toda aquella persona que acude a solicitar sus servicios. 

El antecedente del Hospital "Doctor Aurelio Valdivieso, se remonta al siglo XVII, cuando la orden de religiosos Betlemitas, fundaron en 1686 un hospital en el antiguo convento de Belém, el cual, pasado el tiempo y ante las necesidades de salud de la población civil y militar, el gobernador del estado, Don Benito Juárez, emite el decreto No. 5 de fecha 19 de agosto de 1858, en el que establece un hospital en el antiguo convento de Belém, dividiéndolo en tres departamentos, uno civil, otro militar y uno de sangre pasando a depender del H. Ayuntamiento. En este lugar funcionó hasta 1865.  

Actualmente, el Hospital Civil se encuentra ubicado frente a la Fuente de las Siete Regiones, a un costado de la escuela de medicina de la Universidad Benito Juárez de Oaxaca. 

Estas instalaciones fueron inauguradas el 5 de mayo de 1965. Cumplirá en ese lugar 44 años de existencia y de prestar un enorme servicio al pueblo de Oaxaca. 

Es lamentable que en toda la información que se ha difundido, hasta el momento, con motivo de esta epidemia que hoy estamos enfrentando, solo se relacione a este hospital y a Oaxaca, con el nombre de la persona que lamentablemente falleció y a la institución en donde se produjo este deceso. 

Considero que el gobierno del Estado de Oaxaca y el Congreso local, deberían de otorgar un merecido y especial reconocimiento a todo el personal del Hospital Civil de Oaxaca, Dr. Aurelio Valdivieso. 

Las más altas autoridades de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, deberían hacer lo propio, como un reconocimiento al sistema de salud que hoy se tiene en Oaxaca. 

No podemos ser siempre tan superficiales en el análisis del diario acontecer. En muchas ocasiones, vemos solamente el bosque y no tenemos la capacidad de ver el árbol. 

Esta gloriosa institución merece más que un reconocimiento.