Salud

¿Por qué deberías hacerte una endodoncia?

por qué hacer una ortodoncia
Escrito por Redacción

Poco a poco la sociedad en general está tomando conciencia sobre la importancia de acudir al dentista con cierta regularidad.

Esto ha hecho que en los últimos años se hagan más tratamientos dentales, pero en concreto la endodoncia, y es que se ha convertido en uno de los más demandados en todos lados. Básicamente se trata de un tratamiento de las raíces del diente, en el que se procede a extraer totalmente de la pulpa dental. Es el mejor tratamiento para evitar la pérdida de piezas dentales, reduciendo en gran medida los casos en los que se necesita proceder a una extracción.

¿Cómo es el procedimiento de la endodoncia?

Cuando decidimos acudir a nuestro dentista a fin de hacernos una revisión, lo más seguro es que acabemos realizándonos este tratamiento, sobre todo si durante un largo periodo de tiempo no hemos tenido un cuidado adecuado de nuestros dientes. Como hemos dicho, la endodoncia es la extirpación del nervio del diente, se trata de un procedimiento de limpieza del sistema de conductos radiculares en el que se va a conseguir eliminar todo tipo de bacterias y el tejido necrótico, dejando así el conducto lo más limpio y aséptico posible.

La endodoncia se realiza por fases, siendo la primera obviamente la del diagnóstico por parte de nuestro dentista. Este se encargará de realizar una sesión de revisión dental, y una posterior rueda de preguntas a fin de saber todos nuestros hábitos sanitarios, así como enfermedades que pudieran estar relacionadas con nuestra salud dental. Es la mejor manera para informar al especialista, del mismo modo él podrá comprobar de primera mano dónde tenemos molestias, la intensidad de las mismas y lograr al final aplicar el tratamiento más correcto al fin deseado. También se suele hacer radiografías y demás técnicas para verificar de una mejor manera el estado de las piezas dentales en general.

Una intervención dental sin ningún tipo de riesgo o dolor

Una vez identificado correctamente nuestro problema, la siguiente fase, cuando esté localizado el problema y sabiendo que se va a realizar una endodoncia es proceder a anestesiar la parte que se va a ver afectada por la intervención. Es importante que en este momento en concreto no tengamos ningún tipo de infección o inflamación de la pieza dental para que así actúe adecuadamente la anestesia, pues de lo contrario deberá posponerse la intervención para un mejor resultado. Inmediatamente después de la anestesia se procederá a la apertura y aislamiento de la pieza, lo que hará el dentista es realizar un agujero en la corona del diente, para así poder acceder directamente a la raíz del diente y así poder realizar su extracción. Es como si aislara esa pieza dental del resto de la boca para proceder de una mejor manera en la operación. A continuación, será hora de realizar la limpieza de todos los conductos para así dejarlos totalmente limpios y sin rastros de gérmenes o bacterias.

Cuando se ha terminado con la limpieza y la extracción de la raíz, será necesario realizar el sellado del diente, a través del cual se van a ir cerrando todos los conductos que se han abierto y limpiado, para así volver a dejar la pieza dental totalmente cerrada y como nueva otra vez. Una vez concluida la operación tocará la fase de control, en la cual el dentista se va a encargar de realizar de nuevo una radiografía para así observar y verificar que la intervención ha sido un éxito y que todo ha quedado correctamente. Lo normal es que se realice un seguimiento completo durante las semanas siguientes a la intervención, a fin de que todo quede mejor controlado y evitar posibles problemas a largo plazo.

Es un tratamiento sencillo y realmente eficaz con el que quedaremos satisfechos

Si miramos en wikipedia, que es lo más habitual en esta época de tecnología, nos daremos cuenta de la importancia que tiene la odontología en general, y en concreto este tipo de intervenciones. Es el mejor procedimiento para tratar de evitar perder piezas dentales. Por ende, vamos a poder estar tranquilos, pues al tratarse de una intervención que se realiza con anestesia local, nosotros no vamos a sentir nada más allá que el pequeño pinchazo de la aguja antes de empezar. Es una intervención una tanto incómoda, eso sí, porque es un poco larga, además del ruido propio que se genera por el proceso. Aunque en general dependerá de nuestro estado de nervios o ansiedad lo mal o lo bien que lo pasemos durante el proceso.

Un tratamiento que aporta grandes beneficios

Si conocemos el nombre de los dientes y sus diferentes funciones, nos daremos cuenta de la importancia que tiene tratar de salvar el mayor tiempo posible todas nuestras piezas dentales. Precisamente esta es la principal ventaja que ofrece la endodoncia, el hecho de evitar a largo plazo la extracción de alguna de las piezas por encontrarse en muy mal estado.

Partiendo de esta base también es conveniente añadir que es la forma más efectiva de eliminar infecciones dentales y todo lo relacionado con ellas, ya que se va a realizar una limpieza en profundidad de todos los conductos dentales. Se va a evitar también la movilidad y el desplazamiento de los dientes adyacentes, evitando por lo tanto tener que realizar en el futuro tratamientos mucho más costosos. Al tratarse de una intervención directa también se va a reponer las zonas del diente que habían desaparecido, restableciendo así su funcionalidad al completo.

Como podemos ver, la endodoncia es uno de los mejores tratamientos preventivos que existen, y por eso es de los más comunes en una clínica dental. Es un tratamiento definitivo, y en pocas ocasiones será necesario volver a realizarlo, porque no funcione de la manera esperada, pero esto ocurre en muy pocos casos. Pero lo único que puede ocurrir es que se tenga que volver a realizar una nueva limpieza de los conductos para tratar, de nuevo, de salvar la pieza dental y que así vuelva todo a la normalidad.