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Los gobiernos deberán equilibrar eficazmente entre el apoyo fiscal continuo para el frágil proceso de recuperación y la solución de los desequilibrios del déficit de la deuda a mediano plazo.

El Centro y los estados deben continuar con las medidas fiscales anticíclicas para sostener el impulso de la recuperación económica, incluso con el gobierno quedándose sin fondos debido al grave impacto de la pandemia de coronavirus. La inversión pública en salud, vivienda social, educación y protección ambiental es la necesidad del momento para construir una economía más resiliente e inclusiva, dijo el RBI en el boletín de diciembre. Sin embargo, los gobiernos tendrán que equilibrar eficazmente entre el apoyo fiscal continuo para el frágil proceso de recuperación y abordar los desequilibrios del déficit de la deuda a mediano plazo, al tiempo que garantizan la buena gobernanza y la transparencia adecuada en los informes fiscales, agregó el RBI.

El déficit fiscal del gobierno en 2020-21 superó el 100 por ciento del monto presupuestado en el cuarto mes del año fiscal y fue del 119,7 por ciento del monto presupuestado en octubre de 2020. Por otro lado, el déficit de ingresos fue de 126, 7 por ciento del monto presupuestado hasta octubre de 2020, lo que indica un deterioro en la calidad del gasto.

El déficit fiscal para los estados en la primera mitad del año fiscal en curso fue el 58,4 por ciento del monto presupuestado, que fue significativamente mayor que el 35-40 por ciento en un año normal. Con el deterioro de los saldos fiscales en ambos niveles de gobierno, el déficit fiscal combinado en el primer semestre del ejercicio económico del 21 fue del 85,9% de BE, significativamente superior al 70% del mismo período del año pasado.

Mientras tanto, el hombre común todavía tendrá que desembolsar más dinero para comprar artículos para el hogar en los próximos meses. El RBI dijo que las perspectivas de inflación se han vuelto adversas a las expectativas en los últimos dos meses. Si bien los precios de los cereales pueden seguir bajando con la llegada de la abundante cosecha de kharif y los precios de las verduras pueden bajar con la cosecha de invierno, es probable que los precios de otros alimentos se mantengan en niveles elevados. Además, las presiones de los costos continúan afectando la inflación subyacente, que puede permanecer rígida. El banco central estimó que la inflación del IPC se mantendrá en 6,8 por ciento en el tercer trimestre, 5,8 por ciento en el cuarto trimestre y entre 5,2 y 4,6 por ciento en la primera mitad del año fiscal 22.