Ya sea que estés buscando tu primer coche o que quieras cambiar el que tienes, tomar la decisión correcta puede ser difícil; especialmente si tienes un presupuesto limitado o simplemente quieres ahorrar. Comprar un coche no es cuestión de encontrar el modelo que más te gusta, pues seguramente, algún concesionario lo tiene a tu disposición. Se trata más bien de conocer a profundidad las condiciones del coche y de lograr un trato que te beneficie en todos los sentidos.

¿Cómo elegir el coche apropiado?

En términos generales, los concesionarios te ofrecen tres tipos de coches: km0 coches, coches seminuevos y coches de segunda mano. En algunos casos, es posible que también consigas coches nuevos, coches en stock o coches de gerencia. Es importante que conozcas claramente las diferencias entre estos tipos de coches, de modo que puedas hacer la mejor inversión y saques el mayor provecho del trato. Por esta razón, debes acudir a un centro de automoción que se preocupa por ofrecerte las opciones que mejor se adapten a tus necesidades y presupuesto. La compra de un coche debe venir acompañada de una garantía sólida y la seguridad de la calidad del vehículo. Hablemos primero de los coches nuevos y km0.

Los coches nuevos son coches que no han sido matriculados al momento de la compra, por lo que la matriculación se lleva a cabo en ese momento. Evidentemente, se trata de coches que nunca han circulado. Los coches en stock, por ejemplo, son un tipo de coche nuevo que no ha sido matriculado y que se encuentra en exposición en el concesionario. Aunque no podemos elegir las características de los coches en stock, la ventaja principal de comprar estos coches es que suelen tener precios rebajados y están disponibles inmediatamente.

Los coches km0 son vehículos totalmente nuevos, pero a diferencia de los coches nuevos, estos ya han sido matriculados por el concesionario o por el fabricante y están disponibles de manera inmediata con un importante descuento. La garantía de un coche km0 es la misma que la de un coche nuevo. Una de las ventajas de comprar un coche km0 es que sólo hace falta hacer el cambio de propietario. Una cosa que debes conocer es que estos coches pueden tener algún que otro kilómetro de recorrido debido al traslado del vehículo hasta el punto de venta, aunque es importante verificar que no sea más de 100 Km.

Características de los coches usados

Los coches usados, también llamados coches segunda mano, son vehículos ya matriculados que tienen al menos un año de uso y cuyo kilometraje es variable, es decir, pueden tener algunos cientos o algunas decenas de miles de kilómetros de recorrido. Aunque en sentido estricto, un coche km0 es un coche usado, pues ya ha sido matriculado, se consideran coches nuevos porque han sido usados sólo por motivos de traslado. En cambio, los coches de segunda mano han sido usados en carretera y exhiben algún desgaste, aunque sea mínimo.

Los coches de gerencia, por ejemplo, son coches usados bastante comunes en los concesionarios. Se trata de coches que han sido usados por cortos períodos de tiempo por el personal autorizado del concesionario. Estos coches están practicamente nuevos, tienen un kilometraje bajo, incluyen todas las garantías del fabricante y suelen tener precios bastante competitivos. Sin embargo, sólo debes comprar estos coches en centros de automoción que tengan una gran reputación y antigüedad en el mercado, que te garanticen que el coche está en las condiciones indicadas.

Otro tipo de coche usado y, quizá el más común, son los coches de segunda mano, es decir, aquellos que han tenido un propietario particular anterior y se ha puesto a la venta. Al momento de realizar la compra de este tipo de vehículo, lo importante es que te asegures de que el coche esté en buenas condiciones y que el propietario anterior le haya hecho el mantenimiento adecuado. Acudir a un grupo de automoción confiable es una forma de obtener toda la información y asesoría necesaria que te permita conocer el estado actual del coche que deseas comprar.

Ventajas de comprar un coche de segunda mano

Supongamos que quieres comprar un Peugeot segunda mano, pero quieres conseguir un trato justo y con todas las garantías de que tu inversión valdrá la pena. Los coches de segunda mano comprados a través de un grupo de automoción serio y confiable son una excelente oportunidad para ahorrar dinero y conseguir un coche que se acomode a tu presupuesto y necesidades. Por lo que, para que tu compra sea la más conveniente, es importante que acudas a un concesionario que te de la seguridad de que el coche está en buenas condiciones.

La principal ventaja de comprar un coche de segunda mano es el precio. Ciertamente, comprar un coche nuevo o km0 es la mejor opción, pero es posible que nuestro presupuesto no sea suficiente. Los coches nuevos ofrecen la tecnología más reciente, mayor seguridad y mecánica más eficiente, pero esto implica pagar un precio más elevado.

Otra de las ventajas de comprar un coche de segunda mano es que el trámite de la compra es mucho más rápido que el de un coche nuevo. Un coche de segunda mano estará en tus manos en muy corto tiempo y, si se hace a través de un concesionario confiable, tendrás todas las garantías de que el coche se encuentra en perfecto estado, además, pagarás un precio reducido.

¿Qué es un coche seminuevo?

Digamos ahora que prefieres comprar un Seat Leon seminuevo, pero no sabes exactamente en qué consiste esta modalidad. Los coches seminuevos son vehículos usados que tienen entre 0 y 3 años de antigüedad y no superan los 25.000 kilómetros de recorrido. Por su corta antigüedad, estos coches suelen incluir garantías por parte del concesionario. Los coches seminuevos son una forma idónea de comprar un coche que está en perfectas condiciones y que tiene una larga vida por delante, pagando un precio mucho menor al de un coche nuevo o km0.

Los coches seminuevos están matriculados y sólo se diferencian de los coches km0 en el kilometraje, el uso y el precio. Lo más importante a la hora de comprar un coche seminuevo es tener información precisa del estado del coche, el cual debe estar en condiciones casi iguales a las de un coche nuevo.