¬†La magia blanca es descrita como magia ¬ębuena¬Ľ, en contraposici√≥n a la magia negra, que se basa en los poderes de seres malignos. Las opiniones var√≠an en cuanto a las diferencias entre la magia blanca y la negra, que van desde la idea de que son dos nombres para lo mismo, a la creencia de que son completamente diferentes, especialmente en los objetivos y la intenci√≥n. La Biblia no distingue entre la magia ¬ębuena¬Ľ y la ¬ęmala¬Ľ. Para la Biblia, la magia es magia. Las Escrituras no distinguen si la magia se supone ser utilizada para bien o para mal; todo est√° prohibido porque apela a una fuente de energ√≠a que no sea Dios.

Aquellos que practican la magia blanca, tambi√©n a menudo se llaman Wicca, adoran la creaci√≥n antes que al Creador, y mientras que no clamen al demonio o a esp√≠ritus malignos, a menudo apelan a la ¬ęmadre tierra¬Ľ, a los √°ngeles, y/o los elementos. El tema central wiccano es, ¬ęSi no hace da√Īo, haz tu propia voluntad¬Ľ. Muchos que se meten en la magia blanca se llaman wiccanos, si lo son o no. Aunque la Wicca es bastante abierta y hay varias ¬ędenominaciones¬Ľ y posiciones teol√≥gicas dentro de la creencia, hay ciertas creencias, pr√°cticas y tradiciones que conectan los adeptos de la magia blanca a la Wicca.

Si la intenci√≥n es venerar a la ¬ęmadre¬Ľ tierra, los elementos, o los √°ngeles, y se pretende hacer el bien solamente, la realidad es que en definitiva no hay distinci√≥n entre la magia blanca y la negra porque ambas adoran a algo distinto de Dios. Es aterrador pensar que los adeptos de la magia blanca sin saberlo rezan y suplican al mismo dios que los partidarios de la magia negra ‚ÄĒ Satan√°s.

A lo largo de las Escrituras, en el Antiguo y Nuevo Testamento, todas las formas de brujer√≠a est√°n en violaci√≥n de la ley de Dios y condenadas.¬†Los magos del Fara√≥n intentaron duplicar los milagros hechos por Mois√©s y Aar√≥n al usar sus ¬ęartes secretas¬Ľ, que se refieren a ¬ęlas ceremonias o rituales que usan los brujos y magos para lograr sus fines: encantamientos, hechizos, palabras m√°gicas, amuletos,¬Ľ etc. (√Čxodo 7:11,¬†8:7). El ap√≥stol Pablo conden√≥ a Elimas el hechicero, proclam√°ndolo un ¬ęhijo del diablo¬Ľ, que estaba lleno de ¬ętodo enga√Īo y de toda maldad¬Ľ y que ¬ętrastorna[ba] los caminos rectos del Se√Īor.¬Ľ (Hechos 13:10). En ninguna parte en la Biblia se presenta a cualquier brujo o mago en una luz positiva. Todos est√°n condenados por Dios.

La Escritura dice que Dios odia toda magia. ¬ŅPor qu√©? Porque no proviene de Dios. Satan√°s enga√Īa a la gente haci√©ndoles pensar que la magia blanca es beneficiosa. Puede hacer esto porque pretende ser un √°ngel de luz (2¬™ Corintios 11:14), pero su deseo es atrapar las almas de tantos como pueda. La Biblia advierte contra √©l y sus enga√Īos de maldad. ¬ęSed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como le√≥n rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.¬Ľ(1¬™ Pedro 5:8). ¬ęPero el Esp√≠ritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatar√°n de la fe, escuchando a esp√≠ritus enga√Īadores y a doctrinas de demonios.¬Ľ (1¬™ Timoteo 4:1). El poder espiritual verdadero s√≥lo proviene de Dios, de una relaci√≥n correcta con √©l mediante la fe en Jesucristo y del Esp√≠ritu Santo que vive en los corazones de los creyentes.