desengrasante industrial

Tipos de desengrasantes industriales y usos

Estamos habituados a utilizar productos desengrasantes para hacer frente a las rutinas de limpieza dentro del hogar. En realidad, el funcionamiento de los desengrasantes industriales es similar, aunque su formulación está diseñada para actuar a gran escala. Las sustancias desengrasantes están compuestas por una mezcla de elementos ácidos, neutros o alcalinos, entre otros.

Su acción conjunta permite eliminar cualquier residuo y rastro de suciedad o grasa en prácticamente cualquier tipo de material o superficie. No importa que su aplicación se lleve a cabo a gran escala, por ejemplo, dentro de una nave industrial de grandes dimensiones o, en un contexto más cotidiano como el hogar. El resultado es similar.

Los productos desengrasantes son especialmente importantes dentro del ámbito industrial porque las instalaciones que lo conforman están integradas por una gran cantidad de máquinas que necesitan de productos grasos o aceitosos para funcionar adecuadamente.

Esto, como es natural, incrementa los riesgos de que se generen manchas que deben tratarse para garantizar unas condiciones de habitabilidad saludables e higiénicas, pero también para alargar la vida útil del instrumental. Optar por soluciones de confianza como la línea de CH Química, que estén adaptadas al entorno de trabajo y que proporcionen garantías de seguridad y eficiencia, resulta fundamental. Puedes ver y comprar la gama de desengrasantes industriales de CH Química pulsando en el siguiente enlace: https://chquimica.com/tienda/desengrasantes-industriales-y-quitagrasas/

En general, podemos diferenciar entre dos tipologías de desengrasantes atendiendo a sus composiciones. Por un lado, las alternativas naturales y, por otro, las formulaciones artificiales. No obstante, en ambos casos se orientan hacia una misma finalidad: La eliminación de cualquier residuo o rastro de suciedad a partir de reacciones químicas que favorecen el proceso de limpieza. Cada formulación cuenta con una dosificación y una composición distintas y, en consecuencia, cada una de ellas genera unos efectos específicos.

Desengrasantes orgánicos

Este tipo de productos tienden a presentar unos precios de venta más reducidos. Además, sus efectos se manifiestan de una forma más rápida. Por otro lado, cuentan con procesos de instalación y aplicación más económicos y no requieren de un gran consumo energético. No obstante, su principal punto débil reside en sus riesgos para la salud. La inhalación de las partículas presentes en sus vapores genera problemas de salud a largo plazo. Existen, de hecho, COV’S o normativas que restringen su uso. Los desengrasantes orgánicos pueden aplicarse en un rango que oscila entre los 1.500 kilos por año hasta los 10.000 kilos anuales dependiendo de su composición y sus características de formulación.

Su elaboración se lleva a cabo a partir de base solvente o hidrocarburos, que facilita la disolución de las moléculas de aceite en un medio solvente. El proceso es posible gracias a la naturaleza química que presentan los aceites empleados en el contexto industrial. Al poseer unas propiedades muy similares a los solventes (en su mayoría, derivados del petróleo), la compatibilidad con los productos desengrasantes de base disolvente es integral y su alcance es del 100%.

A la hora de adquirir productos desengrasantes de tipo industrial es imprescindible verificar si cuenta con una acción anticorrosiva. La mayoría de componentes industriales están elaborados a partir de materiales susceptibles de corrosión como, por ejemplo, el metal. La exposición a agentes corrosivos puede hacer que se deterioren después de varios procesos de limpieza. No obstante, una alternativa anticorrosiva proporciona una elevada efectividad desengrasante al tiempo que garantiza la protección de la maquinaria. La mayoría de desengrasantes industriales orgánicos cuentan con una importante presencia de activos y aditivos con cualidades anticorrosivas.

Por último, en función de los aditivos presentes en sus composiciones, pueden encontrarse soluciones ácidas y neutras.

Desengrasantes inorgánicos

Los desengrasantes industriales inorgánicos tienden a ser más caros y su proceso de limpieza puede ser relativamente más largo porque, antes deben someterse a temperaturas elevadas. Además, están asociados a mayores gastos por consumo energético y la gestión para la eliminación de residuos resulta más compleja.

Están desarrollados a partir de disolventes base agua. Dentro de este espectro existen diferentes familias atendiendo a las características de su formulación. Existen alternativas de naturaleza ácida, alcalina (bastante más comunes) y neutra. También existen propuestas de tipo biodegradable que están desarrolladas para ser aplicadas en frío.

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