La Navidad es una época del año en la que nos pasamos más de la cuenta comiendo y bebiendo. Está bien, porque es algo presente en nuestra cultura y porque los productos que manejamos en nuestra cocina son ricos, saludables y llenos de propiedades. Durante el resto del tiempo ajeno a esta festividad, solemos preparar un menú semanal cerrado, ayudando así a organizar el tiempo y ahorrar dinero, además de reducir considerablemente el malgasto alimentario. De esta forma, en Navidad solemos pasar estos planes por alto, pero realmente es igual de fácil y sencillo.

¿Cómo hacer un menú semanal?

Hacer un menú semanal requiere paciencia, organización y algo de tiempo. Puede ser algo sencillo si empleamos una buena planificación y la solución ideal para ir más relajados en mitad del estrés que supone el exceso de trabajo durante la semana. Por ello vamos a mostrar una serie de aspectos clave para elaborar cada una de las comidas con éxito, y con la ayuda del portal web La Compra Asi Da Gusto y su menu semanal obtendremos toda una serie de recetas fáciles a domicilio, para disfrutar de los mejores platos caseros sin cocinar. En esta web, aunque no tengamos claro exactamente el plato o receta que más nos interese, es posible apoyarse en alguno o varios ingredientes apetecibles que faciliten la búsqueda. 

Éstos son algunos consejos básicos para elaborar nuestro propio menú semanal:

  • Planificar la compra: es la base para alcanzar la excelencia de un menú equilibrado, saludable y sabroso. Ir al supermercado y pensar en el menú semanal es un error de principiante, con el que lo único que conseguiremos, será desesperarnos y perder tiempo. Por ello, antes de bajar a hacer la compra se debe saber con exactitud cada una de las comidas semanales y los ingredientes que debemos comprar.
  • Ideas fáciles y ricas: un menú semanal no tiene porqué ser una delicatesen constante. En internet hay cientos y miles de recetas rápidas y variadas, para no aburrirnos al comer siempre lo mismo.
  • Cocina tú mismo: aunque al principio pueda costar, el hábito de cocinar nosotros mismos irá evolucionando semana tras semana. Cada vez costará menos preparar las recetas y nos despediremos por fin de los platos recalentados y precocinados que tan poco saludables pueden llegar a ser.

El jamón, el clásico navideño que no puede faltar

En Navidad también se puede elaborar un menú semanal con algún que otro capricho, al ser una época especial, podemos incluso invitar a nuestros amigos y familiares. Solo es necesario dejar un hueco en el fin de semana, y por ejemplo, averiguar como preparar una cata de jamones ibéricos en casa. El jamón es el producto estrella de Navidad, sea del tipo que sea, no suele faltar en ningún hogar español por estas fechas, y por tanto, es evidente que debería formar parte de nuestro menú semanal navideño.

Para empezar sólo necesitamos entender las variedades de jamón más comunes. El cerdo blanco es el animal que ofrece el jamón serrano, mientras que la raza ibérica cuidada durante meses en inmensos terrenos y alimentada de la mejor forma posible, produce el jamón ibérico. El jamón serrano se diferencia entre el de bodega, el reserva y el gran reserva; mientras que en el ibérico, encontramos el de cebo, el cebo de campo, el de bellota y el 100% de bellota.

Tampoco es necesario una gran cantidad de dinero para llevar a cabo este tipo de catas, también existe la posibilidad de adquirir un Don Alberto Reserva Real, ya que esta paleta iberica barata y de muy buen sabor tiene la calidad que asegura la crianza en libertad de los cerdos autóctonos de la Sierra de Huelva, un producto artesanal que mantiene una curación natural de 18 a 24 meses aproximadamente. Para una cata espectacular es necesaria una regla primordial y básica: no mezclar los diferentes tipos de jamón. Esto puede llevar a combinaciones extrañas que pueden empobrecer el sabor final del producto.

El plato si es de un solo color será mejor, ya que no necesitamos ninguna fusión de colores que le quite protagonismo al rojo tan característico por excelencia. La bebida que ha protagonizado históricamente el maridaje para este tipo de catas es el vino tinto, pero algunas variedades de vino blanco afrutado, pueden combinar de maravilla.  

Si la noche es especial, el marisco también

En un menú semanal donde haya una cena o comida especial, no puede faltar un producto como el centollo de la ria. Este crustáceo gallego, además de estar delicioso, aporta una cantidad de abundantes valores nutricionales, que ayudan a equilibrar cualquier tipo de menú semanal, gracias a sus proteínas y vitaminas tan necesarias, como la B9, B3, B12, E, y minerales enriquecedores, como pueden ser el calcio, zinc, hierro, sodio y potasio.

La variedad gastronómica que ofrece el centollo de la ría se expone en un número elevado de recetas posibles, adaptadas a todos los gustos y menús diferentes. Desde una clásica centolla con garbanzos, hasta la posibilidad de añadir morro y oreja. También se puede aprovechar la carne sobrante para elaborar unas croquetas de centollo que sirvan como entrante para los días siguientes.